Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
NÚMERO UN: 1250
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Metilamina en solución acuosa inflamable
Sinónimos: Monometilamina en solución; solución acuosa de metilamina;
methylamine aqueous solution
Número UN: 1250
Número CAS: 74-89-5
Número CE (EINECS): 200-820-0
Código Hazchem: 2PE
Uso recomendado: Intermedio químico, síntesis orgánica, fabricación de productos
farmacéuticos, fitosanitarios, tensioactivos, acelerantes y agentes
de proceso en instalaciones industriales.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente industrial o profesional con ventilación,
equipos cerrados, control estricto de ignición y procedimientos
de emergencia por liberación de vapores.
Identificación para transporte: METHYLAMINE, AQUEOUS SOLUTION / METILAMINA EN SOLUCIÓN
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, de olor amoniacal o
fuerte a amina, muy penetrante y fácilmente detectable.
Olor: Amina/amoniacal intenso; el olor no es criterio fiable para
valorar seguridad de entrada.
Solubilidad en agua: Muy alta; miscible o muy soluble según concentración.
Densidad: Variable con la concentración; operativamente puede comportarse
como líquido ligeramente menos denso o próximo al agua.
Presión de vapor: Relevante; puede desprender vapores inflamables e irritantes con
facilidad, especialmente si el producto está templado o agitado.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido inflamable y fuertemente irritante, con carácter alcalino
suficiente para producir lesiones químicas según concentración.
Desprende vapores inflamables y agresivos para ojos y vías respiratorias.
Peligro dominante en siniestro: Formación de nube inflamable/irritante, ignición rápida, retroceso
de llama, sobrepresión de recipientes por calor y afectación
respiratoria de intervinientes y población cercana.
Riesgo por vapores: La metilamina es gas inflamable a temperatura ambiente en estado
puro; en solución puede liberarse desde el líquido, sobre todo con
calor, agitación o pérdida de contención. Los vapores pueden migrar
a distancia y prender en focos remotos.
Corrosividad/causticidad: La solución suele presentar pH alto y produce irritación intensa o
quemadura química en piel, ojos y mucosas.
Riesgo en espacios cerrados: Muy alto por acumulación de vapores, pérdida de visibilidad táctica,
explosividad y toxicidad respiratoria.
Productos peligrosos por fuego: Óxidos de carbono, óxidos de nitrógeno, humos irritantes, vapores
de amina y productos de combustión incompleta con elevada agresividad
respiratoria.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión.
Inhalación: Irritación intensa de nariz, garganta y árbol respiratorio; tos,
broncoespasmo, disnea, cefalea, dolor torácico y riesgo de edema
pulmonar retardado tras exposición importante.
Piel: Irritación fuerte o quemadura química según concentración y tiempo
de contacto. La ropa contaminada mantiene la agresión sobre la piel.
Ojos: Riesgo alto de lesión grave, dolor inmediato, lagrimeo, espasmo
palpebral, edema conjuntival, opacidad corneal y secuelas visuales.
Ingestión: Produce quemaduras en boca, faringe, esófago y estómago; puede
asociar vómitos, dolor intenso y complicaciones por aspiración.
Efectos sistémicos: La exposición importante puede causar alteración respiratoria,
agitación, hipoxia, deterioro del estado general y empeoramiento
diferido tras aparente mejoría inicial.
Población especialmente sensible: Personas asmáticas, con EPOC, patología ocular previa o escasa
tolerancia a irritantes inhalados.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Solución inflamable; el riesgo aumenta claramente con concentraciones
elevadas de metilamina, incremento de temperatura, agitación y fuga
a presión. Puede arder con llama poco visible en determinadas condiciones.
Punto de inflamación: Variable según concentración; en soluciones concentradas puede ser
suficientemente bajo para permitir ignición a temperatura ambiente.
Punto de ebullición: Dependiente de la concentración; el calentamiento favorece fuerte
desprendimiento de vapores inflamables.
Temperatura de autoignición: La sustancia puede inflamarse sobre superficies muy calientes;
evitar motores, escapes, focos, luminarias no protegidas y trabajos
en caliente.
Límites de explosividad: La metilamina presenta rango inflamable amplio en aire; considerar
mezcla explosiva en salas, cubetos, alcantarillas, galerías, bodegas,
muelles de carga y entorno inmediato a la fuga.
Riesgo de explosión: Elevado cuando la nube de vapores alcanza focos de ignición.
Posible deflagración en recintos cerrados, retroceso de llama hacia
el punto de fuga y rotura violenta de recipientes calentados.
Comportamiento del recipiente: El aumento de temperatura eleva la presión interna; bidones,
contenedores o cisternas pueden ventear, deformarse o romperse.
Si existe fuego impingiendo sobre la parte vapor, el riesgo se agrava.
Riesgo por alcantarillado: Muy relevante. Los vapores pueden desplazarse por redes de saneamiento,
prender en puntos alejados y provocar explosiones secundarias.
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente al alcohol o espuma apta para hidrocarburos polares
según disponibilidad, polvo químico seco, CO2 en fuegos pequeños y
agua pulverizada para enfriamiento de recipientes y abatimiento de vapores.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua directamente sobre el producto, por dispersión
del derrame, aumento de superficie de evaporación y propagación del fuego.
Riesgo de reencendido: Alto si no se elimina la fuga, no se cubre el charco con espuma o no
se mantiene enfriamiento suficiente de recipientes y superficies.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Ataque inicial: Establecer mando, aislar área, cortar igniciones, aproximar desde
barlovento y valorar retirada defensiva si existe nube inflamable,
fuego en recipiente o fuga no controlable.
Decisiones de mando: Priorizar vida, confinamiento/evacuación de expuestos, protección de
recipientes expuestos al calor y control de drenajes. No iniciar
ofensiva interior sin medición atmosférica y ERA.
Extinción de charcos: Aplicar espuma suavemente para evitar agitación y cubrir la superficie.
Mantener manta de espuma hasta asegurar cese de vapores y de la fuga.
Fuegos incipientes: Polvo químico seco o CO2 si el foco es pequeño y existe posibilidad
real de cerrar válvula o aislar el aporte.
Uso del agua: Agua pulverizada o niebla para enfriar recipientes, estructuras y
abatir vapores. Emplear desde cobertura y distancia; no usar chorro
macizo sobre la masa líquida.
Recipientes expuestos: Enfriamiento continuo y prolongado, incluso después de extinguir,
por riesgo de reencendido y sobrepresión. Si hay venteo ruidoso,
decoloración, abombamiento o llama en alivio, ampliar distancias.
Incendio con fuga: No apagar una fuga incendiada salvo que pueda cortarse el aporte de
forma inmediata y segura; de lo contrario puede formarse nube explosiva
sin llama visible.
Espacios confinados: Riesgo extremo de explosión y toxicidad. Acceso sólo con ERA,
control atmosférico continuo, línea de seguridad y ventilación táctica
compatible con el riesgo de ignición.
Escorrentías de extinción: Contener aguas contaminadas; pueden arrastrar producto alcalino e
inflamable hacia desagües y provocar focos secundarios.
Evacuación: Reforzar evacuación o confinamiento de población próxima si la nube
avanza hacia zonas habitadas, recintos cerrados o infraestructuras
subterráneas.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridades: Reconocer desde distancia segura, eliminar igniciones, establecer
perímetro, cortar tráfico, ventilar si procede y proteger a
intervinientes con ERA y protección química adecuada.
Aislamiento inicial: Considerar ampliación del perímetro si la fuga genera nube visible,
fuerte olor, mediciones elevadas de explosividad o riesgo de entrada
en alcantarillado, sótanos o recintos cerrados.
Control de la fuente: Detener la fuga sólo si puede hacerse con seguridad. Cerrar válvulas,
enderezar envases, taponar o encapsular con útiles compatibles y
sin generar chispas.
Fuga pequeña: Contener con material inerte no combustible. Absorber con sepiolita,
vermiculita o absorbente mineral compatible. Introducir el residuo
en recipientes adecuados y etiquetados.
Derrame importante: Confinar con diques de tierra o absorbente. Proteger sumideros,
imbornales y pasos a zonas bajas. Valorar espuma para reducir
evaporación si el derrame es extenso.
Control de vapores: Aplicar agua pulverizada fina o niebla para abatir vapores en la
periferia de la nube, evitando impactar directamente sobre el charco
y sin favorecer arrastre hacia desagües.
Transferencia de producto: Sólo por personal especializado, con bombas y equipos antideflagrantes,
puesta a tierra/equipotencialidad y vigilancia atmosférica permanente.
Neutralización: No improvisar. Cualquier neutralización debe ser técnica, lenta y
controlada, por su posible carácter exotérmico y por incremento de
vapores o salpicaduras.
Fuga en transporte: Inmovilizar vehículo, calzar si es necesario, suprimir encendidos,
alejar curiosos y preparar zona de seguridad amplia antes de cualquier
maniobra sobre cisterna o contenedor.
Descontaminación inicial: Retirar producto libre primero. Posteriormente lavar superficies con
agua abundante de forma controlada, recogiendo efluentes y evitando
mezclas incompatibles.
Criterio táctico: Si la fuga no puede controlarse rápidamente o afecta a un gran
recipiente, optar por estrategia defensiva, protección de exposiciones
y espera de especialista.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva en incendio, fuga,
atmósfera desconocida, mediciones elevadas, ventilación insuficiente
o cualquier operación próxima a la nube.
Nivel de protección: Para aproximación a fuga activa o trasiego, protección química de
alto nivel compatible con aminas y soluciones alcalinas. En presencia
de atmósfera inflamable, seleccionar equipos adecuados para ese riesgo.
Protección corporal: Traje químico resistente a bases y salpicaduras; si existe riesgo
de contacto masivo, alta concentración o proyección, emplear traje
estanco/encapsulado con ERA.
Guantes: Butilo, nitrilo de alta resistencia, neopreno o material equivalente
compatible. Doble guante cuando la maniobra sea prolongada.
Ojos y cara: Gafas estancas químicas y pantalla facial completa.
Calzado: Botas químicas antiestáticas, resistentes a líquidos cáusticos y
con suela antideslizante.
Herramientas y equipos: Herramientas antichispa, iluminación protegida, equipos eléctricos
antideflagrantes y control de electricidad estática.
Protección del relevo: Establecer rotación por carga térmica y exposición irritante. Revisar
sellado, compatibilidad y contaminación de EPIs antes de reutilizar.
Descontaminación de EPI: Montar corredor de descontaminación. Retirar equipos evitando contacto
secundario con piel y vías respiratorias.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Proteger al rescatador antes del contacto. Retirar a la víctima de
la zona contaminada, iniciar descontaminación precoz y activar apoyo
sanitario sin demoras.
Inhalación:
Retirar a aire fresco desde zona segura. Mantener en reposo, semisentado si facilita la respiración
y vigilado de forma continua. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay disnea o hipoxemia.
Si existe tos persistente, sibilancias, estridor, dolor torácico o alteración de conciencia,
evacuación urgente. Vigilar empeoramiento durante varias horas por riesgo de edema pulmonar retardado.
Contacto con la piel:
Retirar inmediatamente ropa, calzado y objetos contaminados. Lavar con abundante agua durante al
menos 15-20 minutos. No frotar ni usar neutralizantes sobre la piel. Cubrir lesiones con material
limpio y derivar si hay dolor persistente, ampollas o quemadura química.
Contacto con los ojos:
Irrigar de inmediato con agua abundante y continua durante al menos 15-20 minutos, separando
párpados y moviendo el globo ocular. Retirar lentes de contacto si salen con facilidad. Prioridad
oftalmológica urgente incluso si el dolor disminuye tras el lavado.
Ingestión:
Enjuagar boca. No provocar el vómito. No administrar nada por boca si hay disminución de conciencia,
convulsiones o dificultad para tragar. Si está consciente, pequeños sorbos de agua pueden ser útiles
mientras llega asistencia. Traslado urgente por riesgo de lesión cáustica digestiva.
Parada respiratoria:
Iniciar soporte vital con protección adecuada del rescatador. Evitar exposición boca a boca sin
barrera en entorno contaminado.
Ropa contaminada: Embolsar y aislar. Eliminar o descontaminar antes de reutilización.
Indicaciones para sanitarios: Tratar como exposición a irritante/cáustico e inhalación de vapores
alcalinos. Vigilar vía aérea, broncoespasmo, laringoespasmo y lesión
pulmonar retardada. Considerar observación aunque exista mejoría inicial.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación eficaz, equipos cerrados, control de fugas
y ausencia total de fuentes de ignición. Evitar inhalación, contacto
con piel y ojos y operaciones que generen aerosoles.
Almacenamiento: Envases bien cerrados, en lugar fresco, ventilado y protegido del
calor y de la radiación solar. Mantener apartado de zonas bajas,
sumideros y trabajos en caliente.
Medidas técnicas: Puesta a tierra, equipos antideflagrantes, cubeto de retención,
detección de vapores donde proceda y disponibilidad de agua para
descontaminación y enfriamiento.
Segregación: Separar de ácidos, oxidantes, halógenos, hipocloritos y sustancias
que puedan reaccionar con aminas o liberar calor/gases.
Restricciones operativas: No fumar, no soldar, no trasvasar sin control electrostático y no
almacenar en recipientes incompatibles con soluciones alcalinas.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado,
pero sensible a calor, pérdida de contención y contacto con sustancias
incompatibles.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, superficies calientes, confinamiento de
vapores, insolación, ventilación deficiente, agitación intensa y
operaciones de trasiego sin control electrostático.
Incompatibilidades: Ácidos fuertes, agentes oxidantes, hipocloritos, halógenos,
anhídridos, acilantes, ciertos metales reactivos y productos que
puedan reaccionar exotérmicamente con aminas.
Reactividad con ácidos: Reacción vigorosa con liberación de calor y formación de sales;
posible proyección si la mezcla se realiza de forma brusca.
Reactividad con oxidantes: Puede favorecer incendio, reacción violenta o descomposición con
formación de gases irritantes.
Condiciones de presión: En recipientes cerrados el calentamiento incrementa presión y puede
producir venteo o rotura.
Polimerización: No es el riesgo operativo principal; la preocupación táctica se centra
en inflamabilidad, liberación de vapores y reacción con incompatibles.
Productos peligrosos de
descomposición: Por combustión o calentamiento intenso produce óxidos de carbono,
óxidos de nitrógeno, humos tóxicos e irritantes y vapores de amina.
Conclusión operativa: Evitar cualquier mezcla no controlada, especialmente con ácidos u
oxidantes, y mantener refrigerados los recipientes sometidos a calor.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Nociva por inhalación y muy agresiva para tejidos expuestos; la
gravedad depende de concentración, confinamiento y duración.
Carácter irritante/corrosivo: Muy irritante para vías respiratorias; la solución concentrada puede
comportarse como corrosiva para ojos, piel y mucosas.
Efectos respiratorios: Tos, quemazón, broncoespasmo, laringoespasmo, hipoxemia y edema
pulmonar retardado en exposiciones significativas.
Efectos oculares: El daño ocular puede ser rápido y potencialmente permanente si el
lavado se retrasa.
Exposición repetida: Puede agravar patología respiratoria previa y provocar dermatitis por
contacto repetido.
Dato operativo útil: La lesión respiratoria puede empeorar después de retirar a la víctima
de la zona contaminada; mantener observación clínica prudente.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Muy soluble en agua en su forma disuelta; puede elevar el pH local y
causar daño a organismos acuáticos por alcalinidad y toxicidad.
Impacto probable: Riesgo importante en cauces pequeños, redes de saneamiento, fosas,
depuradoras y zonas con poca ventilación.
Movilidad: Alta en fase acuosa; puede propagarse con rapidez por drenajes.
Persistencia práctica: El principal problema en emergencia es la toxicidad inmediata y la
alteración del medio acuático más que la persistencia a largo plazo.
Medida ambiental prioritaria: Contener escorrentías, proteger imbornales y recuperar residuos y
absorbentes como peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Confirmación del producto: Verificar panel naranja, carta de porte, etiquetas, ficha del cargador
y, si existe duda, tratar como líquido inflamable con vapores
irritantes/cáusticos de alta peligrosidad.
Decisiones iniciales de mando: Aislar, situar recursos a barlovento, cortar tráfico y energía,
ordenar confinamiento o evacuación según dirección de nube, y fijar
sectores de intervención, descontaminación y sanitario.
Estrategia ofensiva/defensiva: Ofensiva sólo si la fuga es pequeña/controlable, con medición
atmosférica y protección completa. Defensiva si hay gran fuga,
fuego en cisterna, fuga presurizada o imposibilidad de eliminar ignición.
Aislamiento y zonas: Ampliar zona caliente cuando haya olor intenso, lecturas crecientes
de explosividad, afectación a alcantarillado o posibilidad de nube
desplazándose hacia población o edificios.
Control de vapores: Priorizar espuma sobre charcos y agua nebulizada en la periferia de
la nube. Evitar ventilación que empuje vapores hacia focos de ignición
o interiores ocupados.
Enfriamiento de recipientes: Continuo y a distancia sobre cisternas, bidones y estructuras expuestas.
Mantener aun tras controlar llamas por riesgo de reencendido y
sobrepresión residual.
Entradas y rescate: Sólo con ERA, línea de protección, monitorización de explosividad y
plan de retirada. La extracción de víctimas debe ir seguida de
descontaminación temprana antes de la atención prolongada.
Entorno urbano: Vigilar portales, garajes, sótanos, alcantarillas, galerías de servicios
y estaciones de bombeo, donde pueden acumularse vapores e iniciarse
explosiones secundarias.
Apoyo técnico: Solicitar especialista de mercancías peligrosas si hay trasiego,
fuga estructural de cisterna, mezcla con otros productos o necesidad
de neutralización/control avanzado.
Fin de intervención: No levantar perímetro hasta confirmar ausencia de atmósfera inflamable
y de focos calientes, producto libre retirado y drenajes protegidos.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1250
Designación oficial: METILAMINA EN SOLUCIÓN
Clase de transporte: 3
Riesgo subsidiario: Operativamente puede presentar efecto cáustico/irritante notable;
considerar amenaza combinada inflamable-respiratoria-cutánea.
Grupo de embalaje: Habitualmente II
Código Kemler: 33
Código Hazchem: 2PE
Etiquetas de peligro útiles: Líquido inflamable; según concentración y presentación comercial,
puede coexistir señalización por corrosividad o irritación severa.
Información práctica ADR: Mantener alejado de calor, llamas y oxidantes; inmovilizar vehículo,
cortar motor y fuentes eléctricas, y controlar drenajes antes de
aproximación a la fuga.
Criterio para transporte dañado: Si la cisterna o envase presenta calentamiento, deformación o fuga
activa, establecer gran perímetro, refrigerar desde cobertura y no
manipular sin valoración técnica especializada.
Reglamentación operativa: La respuesta debe alinearse con ADR, procedimientos HazMat del servicio,
control de atmósferas explosivas y gestión de residuos peligrosos
derivados de absorbentes, aguas y EPIs contaminados.
Información para el mando: La clase 3 y el Kemler 33 obligan a priorizar ignición, nube de
vapores y sobrepresión de recipientes por encima de una extinción
precipitada del fuego.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto inflamable con vapores intensamente irritantes y solución
de carácter alcalino. El error táctico más grave es subestimar la
formación de atmósfera explosiva y el daño respiratorio tardío.
Claves de seguridad: ERA desde el inicio, eliminación de igniciones, espuma/agua
pulverizada, enfriamiento de recipientes, control de desagües,
descontaminación temprana y vigilancia atmosférica continua.
Criterio prudente: La peligrosidad real aumenta con la concentración de metilamina,
la temperatura del producto y el confinamiento del escenario. Si la
concentración exacta no está confirmada, operar con nivel alto de
protección y máxima prevención de incendio/explosión.