Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 336
NÚMERO UN: 1231
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Metanol
Sinónimos: Alcohol metílico, alcohol de madera, methyl alcohol, methanol, carbinol
Número UN: 1231
Número CAS: 67-56-1
Número CE (EINECS): 200-659-6
Código Hazchem: 2WE
Clase de transporte: 3
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: II
Uso recomendado:
Disolvente industrial, materia prima química, combustible, anticongelante, laboratorio,
formulación de productos químicos y síntesis
Restricciones de uso:
Evitar cualquier uso con llama, chispa, calor, equipos no protegidos o en espacios mal ventilados.
No emplear en presencia de oxidantes fuertes ni en recipientes incompatibles.
Restringir manipulación sin ventilación eficaz y sin control de electricidad estática.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:
Líquido muy inflamable y tóxico. Los vapores forman mezclas explosivas con el aire y pueden
alcanzar focos de ignición a distancia. Se absorbe por inhalación, ingestión y a través de la piel.
La toxicidad sistémica puede causar acidosis metabólica, afectación neurológica y lesión ocular grave.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro, móvil, transparente
Olor: Alcohólico suave; el olor no avisa de forma fiable del riesgo
Punto de ebullición: Aproximadamente 64,7 grados C
Punto de inflamación: Aproximadamente 11 grados C
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 464 grados C
Límites de explosividad:
Inferior aproximado 6 por ciento; superior aproximado 36 por ciento en aire
Presión de vapor:
Elevada a temperatura ambiente; favorece rápida formación de atmósferas inflamables
Densidad:
Aproximadamente 0,79 g/cm3 a 20 grados C
Densidad de vapor:
Superior a la del aire de referencia; puede comportarse con acumulación peligrosa en zonas bajas
si la ventilación es insuficiente
Solubilidad en agua: Totalmente miscible
Riesgo por vapores:
Los vapores pueden desplazarse por suelo, cunetas, alcantarillas, fosos y recintos cerrados.
El alcance hasta una fuente de ignición puede producir inflamación súbita o retroceso de llama.
Productos peligrosos de descomposición:
Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes en combustión incompleta.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada:
Inhalación, ingestión, contacto cutáneo y ocular
Efectos principales:
Cefalea, mareo, náuseas, vómitos, somnolencia, depresión del sistema nervioso central.
Puede producir acidosis metabólica grave, alteraciones visuales, visión borrosa, fotofobia,
ceguera irreversible y muerte.
Peligro específico:
La clínica grave puede retrasarse varias horas tras la exposición, especialmente tras ingestión.
El contacto repetido desengrasa la piel y favorece absorción cutánea.
Órganos diana:
Sistema nervioso central, nervio óptico, retina, hígado y riñón
Observación táctica:
Pacientes inicialmente conscientes y poco sintomáticos pueden evolucionar a cuadro grave; no banalizar
exposiciones por pequeña cantidad o por breve contacto.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego:
Arde con llama pálida o poco visible, especialmente con iluminación intensa o exterior diurno.
Existe riesgo de personal aproximándose a una zona en combustión sin percibir claramente la llama.
El líquido y sus vapores se inflaman con facilidad por chispas, electricidad estática, motores,
superficies calientes, trabajos en caliente, herramientas no protegidas y maniobras eléctricas.
Riesgo de explosión:
Muy relevante en recintos cerrados, depósitos, fosos, sótanos, alcantarillas, arquetas, galerías,
salas de bombas y espacios confinados. Los vapores pueden formar mezclas explosivas dentro de un
rango amplio y retroceder hasta la fuente de emisión provocando flash-back.
Una fuga en presencia de ventilación deficiente puede generar ignición súbita, deflagración local
o explosión de vapores en espacios confinados.
Recipientes expuestos al calor:
Los envases, bidones, GRG y cisternas pueden aumentar de presión y perder estanqueidad, ventear,
deformarse o romperse. El calentamiento prolongado incrementa el caudal de vapor y agrava el riesgo.
Riesgos reales en incendio:
El agua puede mezclar y arrastrar el producto por su completa miscibilidad, ampliando la zona
afectada y llevando combustible a drenajes o cotas inferiores.
La extinción incompleta puede dejar focos poco visibles con reignición rápida.
En derrames amplios, una nube inflamable puede extenderse antes de que el charco arda.
Medios de extinción adecuados:
Espuma resistente al alcohol como agente principal en derrames, cubetos y superficies extensas.
Polvo químico seco y dióxido de carbono en fuegos incipientes, puntos de fuga pequeños o conatos
localizados. Agua pulverizada para enfriamiento de recipientes, protección de exposiciones y control
limitado de vapores.
Medios de extinción no adecuados:
Chorro compacto de agua sobre el líquido derramado o sobre la superficie en combustión, por dispersión
del combustible, rotura de la capa de espuma y aumento del área incendiada.
Puntos tácticos:
Confirmar visualmente y por radiación térmica la presencia de llama.
Controlar drenajes y zonas bajas desde el inicio.
Mantener alejadas fuentes de ignición incluso fuera de la zona inmediata del vertido.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial:
Aislar el área, cortar tráfico, detener operaciones próximas, suprimir ignición y establecer zona
caliente amplia con acceso controlado. Intervenir a barlovento y, si es posible, desde cota superior
o posiciones protegidas.
Decisiones de mando:
Determinar si el fuego está alimentado por fuga activa. Si no puede cerrarse el aporte con seguridad,
puede ser tácticamente preferible proteger exposiciones, enfriar recipientes y dejar arder bajo
control antes que extinguir y permitir acumulación de nube inflamable.
Ordenar evacuación de zonas bajas, sótanos, alcantarillado accesible y recintos cerrados próximos
cuando exista migración de vapores.
Medios adecuados:
Emplear espuma resistente al alcohol como agente principal en charcos, cubetos y superficie libre.
Usar polvo químico seco o CO2 en incendios pequeños, derrames reducidos o fuegos de equipos
auxiliares. Agua pulverizada en cortinas y enfriamiento de recipientes expuestos.
Medios no adecuados:
Evitar agua a chorro directo sobre el producto.
No dirigir chorros que rompan la capa de espuma.
No introducir agua indiscriminadamente en zonas con drenajes sin capacidad de contención.
Precauciones concretas:
Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde distancia segura y mantener el enfriamiento
hasta que la temperatura se estabilice.
Considerar la llama casi invisible; verificar por observación cuidadosa, cámara térmica si se dispone
y sensación radiativa antes de aproximación.
Impedir entrada del producto y de aguas contaminadas a alcantarillas y cursos de agua.
Establecer medición continua por inflamabilidad y toxicidad antes de modificar el perímetro.
Intervención avanzada:
Usar líneas protegidas, monitores cuando la distancia sea prioritaria, y control atmosférico continuo.
En depósitos, bidones apilados o cisternas, vigilar deformación, venteos, cambio de sonido interno y
aumento de emisión de vapores. Preparar retirada táctica si el recipiente pierde integridad.
Ataque y confinamiento:
Aplicar espuma de forma suave, evitando turbulencia. Proteger las exposiciones antes del ataque al foco
si existe amenaza a recipientes vecinos.
En instalaciones, cortar bombeos y aislar válvulas remotas cuando pueda hacerse sin exponer personal.
Fin de intervención:
No dar por extinguido sin control de reignición, comprobación de temperatura y atmósfera.
Mantener vigilancia por vapores residuales en huecos, drenajes y materiales absorbentes contaminados.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas:
Eliminar toda fuente de ignición, cortar motores, prohibir fumar, señalizar y evacuar personal no
esencial. Trabajar a barlovento y evitar zonas bajas.
Aislamiento y seguridad:
Establecer perímetro suficiente y ampliarlo si el derrame alcanza saneamiento, sótanos, garajes o
recintos cerrados. Restringir el acceso de servicios no esenciales y de curiosos.
Valorar confinamiento o evacuación según viento, cantidad derramada, topografía y presencia de viviendas
o actividades sensibles.
Pequeños derrames:
Absorber con material inerte no combustible compatible. Recoger en recipientes cerrados y etiquetados.
Cubrir el área con material absorbente evitando generar chispas por herramientas o fricción.
Grandes derrames:
Contener con diques de tierra, arena o absorbentes. Cubrir con espuma resistente al alcohol para
reducir emisión de vapores cuando sea operativo.
Desviar escorrentías y proteger sumideros, arquetas y canales.
Medidas prácticas:
Sellar o taponar fuga solo si puede hacerse sin riesgo y con EPI adecuado.
En cisternas o recipientes dañados, identificar punto de fuga, orientación del recipiente y posibilidad
de trasiego seguro a envase compatible con puesta a tierra.
No permitir que alcance desagües, sótanos, fosos ni redes subterráneas.
Ventilar de forma natural o mecánica antideflagrante.
Considerar medición continua de LIE y toxicidad antes de acercar personal de apoyo o sanitarios.
Control de vapores:
La prioridad táctica es reducir la formación y desplazamiento de nube inflamable.
Usar espuma resistente al alcohol sobre charcos cuando sea posible.
El agua nebulizada puede ayudar de forma limitada a dispersar vapores, pero no sustituye a la espuma
ni debe emplearse si arrastra producto a zonas no controladas.
Protección ambiental:
Obturar drenajes con medios adecuados y recuperar el producto para gestión especializada.
Las aguas de lavado o extinción deben considerarse contaminadas e inflamables.
Descontaminación:
Tras retirada del producto, lavar la zona con agua en cantidad controlada solo cuando la recogida
y confinamiento del efluente estén garantizados.
Descontaminar herramientas, botas y equipos expuestos antes de su retirada de la zona caliente.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria:
Equipo autónomo de circuito abierto con presión positiva en incendios, fugas importantes, atmósferas
desconocidas, mediciones por encima de límites operativos o espacios confinados.
No confiar en filtros respiratorios en atmósferas pobres en oxígeno, con concentración alta o con
riesgo de cambio súbito de condiciones.
Protección corporal:
Para incendio, equipo de bombero estructural completo complementado con ERA y control térmico.
Para derrames sin fuego, traje químico de salpicaduras o superior, resistente a alcoholes y adecuado
al nivel de exposición previsto.
Si existe riesgo de contacto importante con líquido o trasvase a presión, aumentar el nivel de
protección química.
Guantes:
Compatibles con alcoholes; preferibles butilo, laminado barrera o material certificado para metanol.
Revisar permeación y tiempo de uso; sustituir guantes contaminados o degradados.
Protección ocular y facial:
Pantalla facial y gafas estancas en operaciones de trasvase, taponamiento, muestreo o descontaminación.
Calzado:
Botas resistentes a productos químicos, antideslizantes y adecuadas a atmósferas con riesgo de ignición.
Protección adicional:
Ropa interior absorbente contaminada debe retirarse por posible absorción prolongada por piel.
Disponer de línea de descontaminación básica para personal interviniente y víctimas.
Observación operativa:
El contacto cutáneo puede contribuir a intoxicación sistémica; no minusvalorar salpicaduras extensas.
La selección del EPI debe combinar toxicidad, inflamabilidad y posibilidad de inmersión o salpicadura.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general:
Solicitar asistencia sanitaria urgente ante cualquier exposición significativa. Vigilar aparición
retardada de síntomas. Contactar con el Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Mantener al afectado en observación aunque refiera mejoría inicial.
Inhalación:
Retirar a aire fresco, mantener en reposo, evitar esfuerzos y administrar oxígeno por personal
entrenado si precisa.
Si hay parada respiratoria, RCP según protocolo y soporte vital.
Si presenta somnolencia, respiración rápida, alteración visual o disminución del nivel de conciencia,
traslado medicalizado urgente.
Contacto con la piel:
Retirar de inmediato ropa, calzado y objetos contaminados. Lavar con abundante agua y jabón durante
al menos 15 minutos.
No retrasar el lavado por tareas secundarias. Vigilar síntomas generales aunque la lesión cutánea
parezca leve, especialmente tras contacto amplio o prolongado.
Contacto con los ojos:
Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos manteniendo párpados abiertos.
Retirar lentes de contacto si es fácil y continuar lavado. Evitar neutralizantes o colirios no indicados.
Valoración médica urgente incluso si la irritación parece moderada.
Ingestión:
Emergencia médica grave. No provocar el vómito. Enjuagar la boca si la persona está consciente.
No dar nada por boca a inconsciente. Traslado inmediato a centro hospitalario.
Conservar envase, etiqueta o datos del producto para informar al equipo médico.
Información clínica útil:
La intoxicación por metanol requiere valoración específica por posible uso de antídoto y corrección
de acidosis. La ausencia inicial de síntomas no excluye gravedad posterior.
Criterios de especial gravedad:
Ingesta sospechada, alteración visual, respiración profunda o rápida, disminución de consciencia,
exposición cutánea extensa, exposición en recinto cerrado o presencia de varios afectados.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:
Utilizar con ventilación eficaz, equipos eléctricos protegidos y control de cargas electrostáticas.
Evitar inhalación de vapores y contacto con piel y ojos. Conectar a tierra en trasiegos.
Mantener recipientes cerrados cuando no se usen y emplear herramientas compatibles y seguras.
Almacenamiento:
Mantener en recipientes homologados, cerrados, en zona fresca, seca y ventilada.
Separar de oxidantes fuertes, ácidos reactivos, fuentes de calor y alimentos.
Condiciones recomendadas:
Cubetos de retención, detección de vapores cuando proceda, señalización de inflamable y tóxico,
control de accesos y extinción adecuada próxima.
Restricciones:
No almacenar en sótanos ni en zonas con drenajes abiertos sin medidas de contención y ventilación.
Evitar exposición solar directa y proximidad a equipos que generen calor o chispa.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:
Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado
Condiciones a evitar:
Calor, llama, superficies calientes, chispas, electricidad estática, recintos cerrados con vapores,
trasvases sin puesta a tierra, ventilación deficiente y acumulación en espacios confinados
Incompatibilidades:
Oxidantes fuertes, ácido nítrico, ácido perclórico, permanganatos, cromatos, peróxidos, agentes
oxidantes halogenados, hipocloritos concentrados, materiales que favorezcan oxidación violenta y
determinados metales reactivos en condiciones desfavorables
Reactividad peligrosa:
Puede reaccionar vigorosamente con oxidantes con desprendimiento de calor y riesgo de ignición.
La combustión o calentamiento intenso genera gases tóxicos e irritantes.
En presencia de ignición y atmósfera adecuada, los vapores provocan flash-fire o deflagración.
Condiciones operativas críticas:
Evitar bombeos, trasiegos o apertura de recipientes sin conexión equipotencial y sin control de vapores.
Evitar mezclas con otros disolventes o residuos desconocidos en intervención, por posible incremento
de volatilidad, toxicidad o reactividad.
Productos de descomposición:
Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes.
Polimerización:
No se espera polimerización peligrosa en condiciones normales
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda:
Elevada por ingestión; también relevante por inhalación y absorción cutánea.
Dosis de preocupación operativa:
Cantidades relativamente pequeñas ingeridas pueden causar daño severo o mortalidad en adultos,
especialmente sin tratamiento precoz.
Síntomas iniciales:
Embriaguez aparente, cefalea, vértigo, náuseas, dolor abdominal, debilidad
Síntomas graves:
Acidosis metabólica, hiperventilación, alteraciones visuales, convulsiones, coma
Exposición repetida:
Dermatitis por desengrase cutáneo y afectación sistémica si la exposición es prolongada
Observación útil:
La gravedad clínica puede no correlacionar al principio con el aspecto del paciente.
La afectación visual es un signo de especial alarma en la intoxicación por metanol.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:
Compuesto muy móvil en agua por miscibilidad total. Puede dispersarse rápidamente en medios acuáticos.
Impacto:
Puede producir contaminación aguda de aguas y afectar organismos acuáticos por exposición elevada,
además de generar atmósferas inflamables en espacios cerrados asociados a saneamiento.
Persistencia y degradación:
Suele biodegradarse con relativa rapidez en condiciones favorables, pero el riesgo inmediato en
siniestros viene dado por inflamabilidad, toxicidad y movilidad.
Movilidad:
Alta; puede extenderse con facilidad por redes de drenaje y efluentes de extinción.
Medidas ambientales:
Contener escorrentías, obturar drenajes, recuperar producto y gestionar residuos y aguas de extinción
como contaminados.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones útiles para el mando:
Confirmar identificación por panel naranja, cartas de porte y etiquetas.
Establecer aislamiento inicial amplio y ampliarlo si hay nube, fuego desarrollado, fuga activa o
afección a saneamiento.
Priorizar control de fuentes de ignición, protección de exposiciones, medición atmosférica y dominio
de zonas bajas.
Valorar evacuación o confinamiento según dirección del viento, topografía, densidad urbana y presencia
de sótanos, garajes, pasos inferiores o colectores.
Decidir pronto si la táctica principal es cortar fuga, contener nube, proteger recipientes o mantener
combustión controlada por fuga no aislable.
Puntos clave de intervención:
Aproximación a barlovento y desde cota alta siempre que sea posible.
Medición continua de explosividad y toxicidad antes de introducir personal en zonas bajas.
Especial atención a alcantarillas, garajes, fosos, bodegas, cámaras de servicios y espacios confinados.
Si hay víctimas, descontaminar de forma básica antes de transferencia sanitaria cuando proceda.
Preparar línea de espuma resistente al alcohol, medios de taponamiento compatibles y contención de
drenajes antes de maniobras invasivas.
Control de vapores:
Prioridad alta en toda fuga significativa. El vapor puede desplazarse y encenderse a distancia.
Cubrir charcos con espuma resistente al alcohol cuando sea viable.
Ventilar solo con equipos antideflagrantes o aprovechando ventilación natural segura.
Escenario de transporte:
En cisternas o contenedores, refrigerar paredes expuestas, identificar válvulas, sentido del vuelco y
puntos de fuga. Evitar arrastre del producto con agua.
Considerar trasiego controlado únicamente con puesta a tierra, zona segura y personal protegido.
Mando y seguridad:
Control estricto de ignición, zonificación, ERA obligatorio en zona caliente y relevo frecuente
por carga térmica y vigilancia de tóxicos.
Designar control de accesos y oficial de seguridad si la intervención se prolonga o afecta a transporte
de gran capacidad.
Criterios de retirada:
Aumento brusco de vapores, deformación o venteo anormal de recipientes, fallo de espuma, fuego
descontrolado bajo estructuras o imposibilidad de medir atmósfera con seguridad.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte:
UN 1231 METANOL
Clase ADR/RID/IMDG/IATA:
3 con riesgo subsidiario 6.1
Grupo de embalaje:
II
Código de peligrosidad:
336
Etiquetas:
Inflamable y tóxico
Código Hazchem:
2WE
Información útil de transporte:
Producto sujeto a reglamentación de mercancías peligrosas. Requiere envases homologados, separación
de incompatibles y medidas de prevención de ignición.
En accidente de transporte, considerar simultáneamente riesgo de incendio rápido, llama poco visible,
toxicidad por exposición y propagación de vapores a larga distancia en zonas bajas.
Interpretación operativa:
El código 336 orienta a líquido muy inflamable y tóxico; intervención con máxima cautela, control de
vapores y protección respiratoria completa.
La clase 3 indica peligro principal de inflamabilidad y el riesgo subsidiario 6.1 obliga a no centrar
la táctica solo en el fuego, sino también en la exposición humana.
Aspectos reglamentarios de interés táctico:
Debe transportarse con señalización y documentación reglamentaria de mercancías peligrosas.
El mando debe revisar paneles, etiquetas, documento de transporte y, si está accesible, ficha del
cargador para confirmar cantidad, tipo de envase y posibles mezclas.
En carretera, establecer desvíos tempranos y controlar motores, frenos calientes y focos de ignición
secundarios en vehículos implicados.
Referencia operativa:
Aislamiento, ERA, control de drenajes, enfriamiento de recipientes expuestos y espuma resistente al
alcohol constituyen las medidas clave en la mayoría de escenarios reales.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo:
El metanol combina tres amenazas relevantes para primera intervención: inflamabilidad muy alta,
vapores con capacidad de explosión y toxicidad sistémica grave con posible latencia clínica.
La prioridad táctica es aislar, eliminar ignición, medir atmósfera, proteger al personal con ERA,
contener la fuga y usar espuma resistente al alcohol cuando haya incendio o necesidad de inertizar
el derrame superficial.
Recordatorios críticos:
La llama puede ser poco visible.
La absorción cutánea importa.
La ingestión es una urgencia vital.
Evitar que el producto alcance drenajes y espacios confinados.
En fuga con fuego alimentado, no extinguir sin valorar antes la posibilidad real de cortar el aporte.