Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
NÚMERO UN: 1204

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Nitroglicerina en solución alcohólica, desensibilizada.
Sinónimos: Glicerol trinitrato en alcohol; nitroglicerina desensibilizada en alcohol; trinitrato de glicerilo en solución alcohólica.
Número CAS: 55-63-0
Número CE (EINECS): 200-240-8
Código Hazchem: 3WE
Uso recomendado: Fabricación especializada de explosivos y aplicaciones industriales estrictamente controladas.
Restricciones de uso: Manejo exclusivo por personal autorizado, con procedimientos específicos y control de temperatura, compatibilidad y agitación.
Identificación operativa: Líquido inflamable con sensibilidad explosiva residual. La desensibilización por alcohol reduce la sensibilidad al choque y fricción, pero puede perder eficacia si hay evaporación del disolvente, contaminación o calentamiento.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido muy inflamable; vapores inflamables; posibilidad de descomposición violenta o explosión por choque, calor, confinamiento, pérdida del alcohol desensibilizante o contaminación.
Aspecto y estado físico: Líquido aceitoso o solución líquida clara a ligeramente amarillenta.
Olor: Olor alcohólico característico; no usar el olor como criterio de seguridad.
Riesgo por vapores: Los vapores del alcohol pueden formar mezclas inflamables con el aire y desplazarse por el suelo hasta focos de ignición lejanos.
Densidad: La nitroglicerina es más densa que el agua; la densidad de la solución varía con la proporción de alcohol, pero puede hundirse parcialmente o formar fases peligrosas.
Solubilidad en agua: La nitroglicerina tiene escasa solubilidad en agua; la fase alcohólica puede mezclarse parcialmente, favoreciendo arrastre superficial.
Punto de ebullición: Depende de la proporción de alcohol; no debe emplearse como referencia operativa de seguridad.
Punto de inflamación: Bajo por la fracción alcohólica; tratar siempre como líquido altamente inflamable.
Temperatura de autoignición: Variable según formulación; el calentamiento sostenido incrementa el riesgo de ignición y descomposición.
Límites de explosividad: Gobernados principalmente por el alcohol contenido; asumir atmósfera inflamable en espacios cerrados o mal ventilados.
Presión de vapor: Moderada por la fracción alcohólica; aumenta con la temperatura y favorece la rápida formación de atmósferas peligrosas.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, absorción cutánea, contacto ocular e ingestión.
Efectos agudos: Cefalea intensa, vasodilatación, mareo, hipotensión, rubefacción, náuseas, debilidad, palpitaciones, posible síncope y depresión del sistema nervioso central.
Contacto con piel: La absorción percutánea puede ser relevante incluso sin lesión visible, con aparición de cefalea y descenso de tensión arterial.
Contacto con ojos: Irritación, lagrimeo, escozor y alteración visual transitoria.
Inhalación: Los vapores alcohólicos y del producto pueden provocar cefalea rápida, somnolencia, inestabilidad y colapso en exposiciones significativas.
Ingestión: Riesgo tóxico grave con hipotensión, alteraciones neurológicas y depresión general.
Efectos retardados: Cefalea persistente, hipotensión prolongada y alteraciones por exposición repetida a nitratos orgánicos.
Criterio sanitario operativo: Toda persona sintomática o con exposición importante debe ser evaluada médicamente aunque inicialmente permanezca consciente y deambule.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: Elevado. La fracción alcohólica produce vapores inflamables capaces de encenderse por llama, chispa, superficies calientes, electricidad estática o equipos no protegidos.
Riesgo de explosión: Muy elevado si el producto pierde desensibilización, se concentra, se calienta, queda confinado o sufre choque, fricción o contaminación. El comportamiento puede pasar de incendio de líquido inflamable a descomposición violenta o explosión.
Comportamiento de vapores: Los vapores pueden desplazarse a ras de suelo, introducirse en alcantarillas, fosos, galerías y recintos bajos, e inflamarse a distancia con retroceso de llama al punto de fuga.
Comportamiento de recipientes: Los envases sometidos a calor pueden aumentar presión, deformarse, romperse violentamente y proyectar fragmentos. El riesgo crece si hay exposición solar intensa, radiación de incendio o llama directa.
Escenario crítico: Fuego implicando bultos, bidones o embalajes con calentamiento sostenido. En este caso debe asumirse potencial de explosión y ampliarse distancias de seguridad.
Explosión secundaria: Posible por confinamiento de vapores, acumulación en desagües o encendido diferido de mezcla aire-vapor.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, humos irritantes y gases tóxicos con capacidad de incapacitación en espacios cerrados.
Zonas de mayor peligro: Interior de naves, contenedores, vehículos de transporte, fosos, sótanos, alcantarillado, zonas con mala ventilación y puntos de acumulación de líquidos.
Indicadores de retirada: Calentamiento de recipientes, fuga creciente, ruido anómalo, deformación de envases, ignición sostenida en carga principal o imposibilidad de enfriamiento seguro.
Alcance táctico: Si el fuego afecta directamente al producto o existe duda razonable sobre la estabilidad de los bultos, priorizar estrategia defensiva, aislamiento amplio y evacuación antes que ataque cercano.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente al alcohol para superficies de líquido inflamable; polvo químico seco y dióxido de carbono en conatos o focos muy localizados; agua pulverizada o nebulizada para refrigerar recipientes y estructuras expuestas.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el derrame o la superficie en llamas; puede dispersar el líquido, extender el incendio y favorecer la proyección de material. Evitar chorros que golpeen recipientes o provoquen vibración.
Objetivo táctico inicial: Salvar vidas, reconocer si el fuego afecta a la carga principal, establecer perímetro, cortar ignición y enfriar exposiciones sin aproximación innecesaria.
Precauciones concretas:
  Enfriar a distancia recipientes expuestos, preferentemente desde cobertura.
  Mantener el agua de refrigeración de forma continua si se decide intervenir.
  Evitar impactos hidráulicos directos sobre envases sospechosos.
  No mover bultos calentados ni volcados salvo orden especializada y condiciones seguras.
  Utilizar el mínimo personal imprescindible en zona caliente.
  Mantener vías de retirada despejadas y mando único claro.
Ataque ofensivo limitado: Solo en fase muy inicial, con fuego pequeño, sin afectación clara de la carga principal, con posibilidad real de control rápido y desde posición protegida.
Estrategia defensiva: Procede si hay fuego desarrollado, varios recipientes implicados, imposibilidad de refrigeración segura o signos de inestabilidad. En tal caso: aislamiento, evacuación, protección de exposiciones y dejar arder bajo control únicamente si la alternativa incrementa el riesgo para la dotación.
Enfriamiento de recipientes: Prioridad táctica alta. Aplicar agua pulverizada desde distancia segura sobre superficies expuestas al calor, sin provocar golpes bruscos. Si cesa la refrigeración, reevaluar de inmediato el perímetro.
Control de vapores: Emplear niebla de agua para abatimiento limitado de vapores inflamables cuando ello no disperse el líquido ni aumente el riesgo sobre el foco.
Espacios cerrados: Evitar entrada interior si existe incendio con carga implicada o atmósfera inflamable no controlada. Riesgo de explosión, sobrepresión y gases tóxicos.
Equipos para incendio: ERA de presión positiva, protección estructural de incendio y, si existe riesgo importante de salpicadura química, protección adicional compatible frente a líquidos inflamables.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Detener tráfico, balizar, eliminar toda fuente de ignición, cortar motores, prohibir uso de teléfonos o equipos no seguros en zona caliente y trabajar desde barlovento.
Aislamiento inicial: Aislar de forma amplia la zona del derrame y ampliar si hay vapor visible, atmósfera explosiva, derrame en recinto cerrado, afectación a desagües o recipientes dañados inestables.
Control de la atmósfera: Medir explosividad antes de aproximarse a puntos bajos, alcantarillas, fosos o interiores. Considerar atmósfera inmediatamente peligrosa si el origen y concentración no están claramente controlados.
Control del derrame: Contener con barreras de tierra, arena seca, vermiculita u otro absorbente mineral no combustible. Formar diques para impedir la propagación hacia alcantarillas, sótanos, cursos de agua y zonas de circulación.
Medidas prácticas:
  No usar serrín, papel, trapos ni absorbentes combustibles.
  No barrer en seco si existe posibilidad de material concentrado sensible.
  No caminar sobre charcos ni arrastrar material contaminado.
  No usar herramientas ferrosas que puedan generar chispa.
  Emplear herramientas antichispa y maniobras suaves.
  Evitar bombeos rápidos, trasiegos improvisados o agitación del producto.
Reducción de vapores: Aplicar niebla fina de agua sobre la nube o área de evaporación cuando sea útil para abatir vapores y siempre que no disperse el líquido derramado ni genere arrastre peligroso.
Fuga en recipiente: Si la fuga es pequeña y el envase permanece estable, controlar el entorno, refrigerar si está expuesto al calor y esperar medios especializados antes de manipular. Si el recipiente está deformado, caliente o golpeado, no mover.
Recogida del producto: La retirada y neutralización deben realizarse por personal especializado en explosivos o mercancías peligrosas si existe sospecha de concentración significativa, cristalización, pérdida del alcohol desensibilizante o envases inestables.
Protección ambiental: Sellar o cubrir sumideros, construir diques y controlar escorrentías de extinción. Considerar los residuos absorbentes como peligrosos y potencialmente reactivos.
Descontaminación: Tras retirada principal y con autorización operativa, lavado controlado con abundante agua para arrastre superficial, evitando confinamiento del residuo y supervisando la red de drenaje.
Criterio de evacuación: Reforzar evacuación si el derrame es extenso, entra en espacios confinados, existe calentamiento, olor alcohólico intenso en amplias zonas o lecturas elevadas de explosividad.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga importante, atmósfera desconocida, recintos cerrados, presencia de humos de combustión o cualquier lectura relevante de explosividad.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial completa frente a salpicaduras.
Protección corporal: En fuga sin fuego, traje químico compatible con líquidos inflamables y salpicaduras. En incendio, equipo estructural de intervención con valoración de protección química adicional según escenario y riesgo de contacto.
Guantes: Nitrilo, neopreno o equivalente resistente a alcoholes y contacto químico incidental. Sustituir si hay contaminación persistente o deterioro.
Botas: Botas químicas o de intervención con propiedades antiestáticas, suela antideslizante y resistencia a hidrocarburos/alcoholes.
Protección de cabeza: Casco con pantalla y protección facial completa en operaciones de proximidad.
Protección complementaria: Herramientas antichispa, iluminación antideflagrante, control de electricidad estática y puesta a tierra si se autorizan operaciones de trasiego por personal competente.
Limitación táctica: El EPI no elimina el riesgo de explosión. No debe utilizarse como justificación para aproximación innecesaria a recipientes calentados o producto inestable.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Norma general: Retirar de la exposición, evitar la contaminación secundaria del rescatador, mantener reposo estricto y vigilancia continua por riesgo de hipotensión súbita.
Inhalación: Trasladar al afectado a aire fresco sin que camine innecesariamente. Mantener tumbado si presenta mareo o debilidad. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay disnea o hipoxemia. Vigilar nivel de conciencia, pulso y tensión arterial.
Contacto con piel: Retirar ropa y calzado contaminados con cuidado. Lavar con abundante agua y jabón durante varios minutos. Observar aparición de cefalea, rubefacción, mareo o hipotensión por absorción percutánea. La ropa contaminada debe aislarse para gestión segura.
Contacto con ojos: Irrigar inmediatamente con agua templada y abundante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos y retirando lentes de contacto si se hace con facilidad. Valorar asistencia oftalmológica si persiste irritación.
Ingestión: No provocar el vómito. Enjuagar la boca si está consciente. No administrar nada por vía oral a personas somnolientas, convulsionando o inconscientes. Traslado urgente medicalizado.
Síntomas guía: Cefalea pulsátil, hipotensión, taquicardia refleja, náuseas, debilidad, somnolencia, colapso y alteración neurológica.
Actuación sanitaria inicial: Monitorizar tensión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y estado neurológico. Mantener al paciente en posición segura, preferentemente en decúbito si hay inestabilidad hemodinámica.
RCP: Iniciar soporte vital básico si no respira con normalidad o no tiene pulso efectivo, siguiendo protocolos vigentes y evitando exposición secundaria del interviniente.
Observación: Toda exposición significativa requiere valoración médica, especialmente si hubo contacto cutáneo amplio, inhalación en recinto cerrado o síntomas de hipotensión.
Información al hospital: Comunicar que se trata de exposición a nitroglicerina desensibilizada en alcohol, con posible absorción cutánea y vasodilatación intensa aunque no existan quemaduras químicas visibles.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, fricción, calentamiento, llamas, chispas, superficies calientes y contaminación con otras sustancias o residuos.
Condiciones de trabajo: Ventilación eficaz, equipos eléctricos protegidos, control de cargas electrostáticas y procedimientos de mínima agitación y mínima transferencia.
Almacenamiento: Lugar fresco, bien ventilado, protegido del sol, alejado de fuentes de calor y segregado de oxidantes, reductores fuertes, ácidos, bases fuertes y materiales incompatibles.
Recipientes: Envases homologados, cerrados, estables, protegidos frente a impacto y con control estricto de temperatura y estado del disolvente desensibilizante.
Restricción operativa: No almacenar junto a combustibles comunes sin sectorización, ni en zonas con tránsito intenso, vibración o mala ventilación.
Control preventivo: Verificar periódicamente fugas, integridad del envase, etiquetado, panelización y ausencia de evaporación anómala del alcohol.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Producto intrínsecamente delicado. La desensibilización mejora el manejo respecto a la nitroglicerina pura, pero no elimina la posibilidad de descomposición violenta o explosión.
Condiciones a evitar: Temperaturas elevadas, radiación solar intensa, llama, superficies calientes, impacto, fricción, agitación brusca, confinamiento, evaporación del alcohol desensibilizante y permanencia prolongada en recipientes dañados.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, reductores fuertes, ácidos y bases fuertes, agentes contaminantes reactivos, sales metálicas reactivas, metales finamente divididos y materiales que puedan catalizar descomposición.
Reactividad operativa: La contaminación del producto o la separación de fases puede incrementar de forma importante la sensibilidad. Un envase con fuga lenta, residuos secos o costras debe considerarse especialmente peligroso.
Riesgo por pérdida de desensibilización: Si parte del alcohol se evapora por fuga, calor o ventilación forzada sobre el punto de derrame, puede aumentar la concentración de nitroglicerina y con ello la sensibilidad mecánica y térmica.
Polimerización: No es el riesgo principal en intervención.
Descomposición peligrosa: Generación de óxidos de nitrógeno, gases tóxicos e incremento rápido de presión con posible rotura violenta del recipiente.
Criterio táctico: Ante envases deformados, con calentamiento, costras, exudación anómala o sospecha de concentración del producto, no manipular y requerir apoyo especializado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad útil para intervención: La nitroglicerina es un vasodilatador potente; cantidades pequeñas absorbidas por piel o inhaladas pueden causar sintomatología clara.
Signos guía: Cefalea pulsátil, hipotensión, taquicardia refleja, rubefacción, mareo, náuseas y debilidad.
Efecto sobre la capacidad operativa: Un interviniente contaminado puede deteriorarse rápidamente con mareo o síncope, lo que obliga a relevo inmediato y control sanitario.
Exposición repetida: Puede producir fenómenos de tolerancia y alteraciones tras cese de exposición en trabajadores crónicamente expuestos.
Criterio de gravedad: Hipotensión, síncope, alteración de conciencia, dificultad respiratoria o exposición en recinto cerrado requieren evacuación prioritaria y vigilancia médica.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Peligroso por toxicidad y por el riesgo indirecto de incendio o explosión en cauces, arquetas y redes de saneamiento contaminadas.
Movilidad: Puede contaminar suelos y aguas superficiales; la fracción alcohólica facilita dispersión y evaporación de vapores inflamables.
Persistencia: Variable según temperatura, dilución y condiciones ambientales; evitar cualquier liberación innecesaria.
Riesgo secundario: La llegada a alcantarillado puede generar atmósferas inflamables y focos de ignición diferida.
Medida operativa: Contener de forma temprana, recoger absorbentes contaminados y tratarlos como residuo peligroso y potencialmente reactivo.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Confirmar UN, cantidad, tipo de envase, integridad de la carga, existencia de fuego o fuga, afectación a desagües y exposición térmica de recipientes cercanos.
Prioridades: Rescate, aislamiento, evacuación, corte de ignición, control atmosférico, enfriamiento de exposiciones y solicitud temprana de apoyo especializado.
Posicionamiento: Trabajar desde barlovento, preferentemente en cota superior, con cobertura física y rutas de escape claras.
Mando: Establecer zonas caliente, templada y fría; limitar personal en zona caliente; designar responsable de seguridad; coordinar con transportista, autoridad competente y, si procede, especialistas en explosivos.
Aislamiento táctico: Amplio desde el inicio y ampliable si hay recipientes calentados, fuga creciente, nube inflamable, fuego desarrollado o afectación de espacios confinados.
Evacuación: Valorar evacuación de población y confinamiento alternativo según dirección del viento, entorno urbano, presencia de sótanos, alcantarillas y carga térmica del escenario.
Si hay fuego en carga principal: Evitar ataque cercano salvo conato muy inicial claramente dominable. La opción prudente suele ser defensiva con protección de exposiciones y retirada del personal no imprescindible.
Si hay recipientes expuestos al calor: Priorizar refrigeración a distancia. Si no puede mantenerse de forma segura o aparecen signos de inestabilidad, ordenar retirada.
Si hay fuga sin fuego: Prohibir arranques de vehículos, cortar red eléctrica de la zona si es seguro, medir explosividad, reducir vapores, contener la expansión y evitar toda manipulación brusca del recipiente.
Control de vapores: Vigilar especialmente puntos bajos, arquetas, fosos, sótanos y galerías. La ausencia de olor no excluye atmósfera peligrosa.
Entradas interiores: Solo si son imprescindibles para salvamento y con evaluación continua de explosividad, ventilación y estabilidad de la carga.
Transferencia sanitaria: Informar siempre de posible absorción cutánea y vasodilatación intensa, incluso sin quemaduras aparentes.
Criterio de retirada: Cualquier indicio de descomposición, calentamiento sostenido, deformación de envases, imposibilidad de refrigeración o afectación directa de bultos justifica estrategia defensiva y ampliación del perímetro.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 1204 NITROGLICERINA EN SOLUCIÓN ALCOHÓLICA, desensibilizada para transporte según formulación autorizada.
Clase ADR/RID: 3
Riesgo subsidiario: Aunque se transporte como líquido inflamable, debe asumirse comportamiento explosivo potencial en determinadas condiciones operativas.
Grupo de embalaje: Habitualmente I cuando la formulación autorizada así lo exija por su elevada peligrosidad.
Código de clasificación: Puede depender de la concentración y condiciones de transporte; comprobar carta de porte, instrucciones escritas y documentación de carga.
Kemler: 33
Hazchem: 3WE
Panelización útil: Panel naranja con UN 1204; confirmar etiquetas de peligro de líquido inflamable y el nombre técnico en la documentación.
Información útil de transporte: Inmovilizar el vehículo, establecer perímetro, desconectar fuentes de energía si es seguro, prohibir llama abierta y evitar trasbordos o recolocación de bultos sin medios especializados.
Implicación en accidente de tráfico: Antes de rescate o excarcelación, valorar estabilidad de la carga, deformación de embalajes y necesidad de ampliar distancias. Evitar herramientas que transmitan vibración directa sobre recipientes afectados si puede aplazarse hasta asegurar el riesgo.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos ADR para líquidos inflamables con sensibilidad explosiva residual, junto con protocolos de mando de mercancías peligrosas y coordinación con seguridad industrial, transporte y fuerzas de seguridad.
Documentación a verificar: Carta de porte, instrucciones escritas, paneles, etiquetas, cantidad transportada, tipo de embalaje y existencia de información del expedidor sobre concentración o desensibilización.
Decisión de mando en transporte: Si hay fuego en la carga, calentamiento de bultos o incertidumbre sobre pérdida de desensibilización, tratar el incidente con máxima prudencia, ampliar aislamiento y considerar evacuación preventiva.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto especialmente delicado por combinar alta inflamabilidad con riesgo de descomposición violenta o explosión si pierde parte del alcohol desensibilizante o sufre choque, calor o contaminación.
Criterio prudente: Con fuego desarrollado, recipientes calentados o duda sobre estabilidad real, la prioridad es preservar a la dotación, aislar, evacuar y trabajar en defensiva.
Punto clave: Evitar impactos, fricción, trasiegos innecesarios, ventilaciones agresivas sobre el derrame y maniobras que alteren recipientes comprometidos.
Apoyo especializado: Muy recomendable intervención conjunta con técnicos de mercancías peligrosas y especialistas en explosivos según cantidad, contexto y estado de la carga.