Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 30
NÚMERO UN: 1201

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Combustible para motores diésel / gasóleo / fuel oil ligero.
Sinónimos: Diésel; gasoil; diesel fuel; automotive gas oil; heating oil ligero.
Número CAS: 68334-30-5 / 68476-34-6, según tipo y origen del combustible.
Número CE (EINECS): 269-822-7 / 270-676-1, según composición comercial.
Código Hazchem: 3Y, referencia operativa utilizada en sistemas internacionales.
Uso recomendado: Combustible para motores diésel, calefacción, grupos electrógenos y otros usos energéticos.
Restricciones de uso: Evitar empleo cerca de focos de ignición, trasvases sin puesta a tierra, operaciones en recintos mal ventilados, mezclas con oxidantes y cualquier uso que genere nieblas combustibles.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Líquido combustible de Clase 3; normalmente menos volátil que la gasolina, pero con capacidad real de inflamación en derrames, producto caliente, atmósferas confinadas o pulverización.
Riesgos principales: Incendio de charco, propagación superficial, humo negro denso, reignición, incendio en alcantarillado o fosos, sobrepresión de recipientes calentados y contaminación persistente de suelos y aguas.
Estado físico y aspecto: Líquido aceitoso de color pajizo a ámbar o pardo claro.
Olor: Característico a hidrocarburos.
Riesgo por vapores: Moderado a temperatura ambiente y claramente mayor si el producto está caliente, agitado o atomizado. Los vapores y aerosoles pueden desplazarse a ras de suelo hacia focos de ignición.
Densidad: Aproximadamente 0,82-0,86 a 15 grados C.
Solubilidad en agua: Muy baja; flota y forma película superficial.
Punto de ebullición: Intervalo aproximado 180-360 grados C.
Punto de inflamación: Generalmente superior a 55 grados C.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 210-260 grados C, variable según formulación.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente.
Límites de explosividad: Aproximadamente 0,6-7,5 por ciento en aire para fracciones vaporizadas o nieblas.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición inhalatoria: Los vapores, aerosoles y humos irritan vías respiratorias y pueden causar cefalea, náuseas, mareo, somnolencia, tos y disminución del rendimiento operativo.
Contacto cutáneo: Irrita y desengrasa la piel; el contacto repetido puede causar dermatitis. La impregnación prolongada de ropa o guantes aumenta el daño cutáneo.
Contacto ocular: Produce irritación con escozor, lagrimeo y visión borrosa transitoria.
Ingestión: Riesgo importante de aspiración pulmonar con neumonitis química si se vomita. Puede producir náuseas, vómitos, dolor abdominal y tos.
Efectos crónicos útiles: La exposición repetida a gasóleos, nieblas y humos puede agravar dermatitis y afecciones respiratorias; algunos componentes aromáticos aumentan la peligrosidad del humo de incendio.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento en fuego: Arde con llama amarilla-anaranjada, fuerte emisión de humo negro y elevada radiación térmica. En derrames forma incendios de charco con rápida extensión superficial. Sobre superficies calientes puede inflamar sin llama piloto visible.
Riesgo de explosión: Limitado en producto frío a cielo abierto, pero significativo en espacios confinados, depósitos, cubetos, salas de bombas, talleres, alcantarillas y cisternas con vapores acumulados. Si el combustible se atomiza por fuga a presión o impacto sobre superficies calientes, el riesgo aumenta de forma marcada.
Recipientes expuestos: Los tanques, cisternas, tuberías o bidones sometidos a calor pueden aumentar presión interna, ventear vapores inflamables, deformarse o romperse. El mayor peligro operativo es la proyección de combustible ardiendo y el crecimiento súbito del incendio al fallar juntas, tapas o válvulas.
Propagación del incendio: El líquido puede correr largas distancias por pendientes, cunetas, drenajes y galerías, incendiándose a distancia del punto inicial y retornando la llama hacia el derrame principal.
Explosión secundaria: Posible por ignición retardada de vapores en locales cerrados, fosos o alcantarillas, o por presencia de niebla combustible generada en trasvases, rotura de líneas o pulverización accidental.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, aldehídos, hidrocarburos parcialmente quemados, partículas carbonosas y humos muy irritantes.
Reignición: Probable si persisten superficies calientes, absorbentes impregnados, bolsas de producto bajo estructuras, derrames no cubiertos por espuma o líneas que continúan alimentando el foco.
Claves tácticas: Considerar especialmente peligrosos los incendios con alimentación continua, la afectación de cisterna o tanque, la entrada a drenajes y la presencia de niebla o aerosol de combustible.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Espuma AFFF o espuma para hidrocarburos para cubrir y sellar la superficie; polvo químico seco para fuegos incipientes o corte rápido de llama; CO2 en pequeños equipos o focos localizados; agua pulverizada para enfriar recipientes, estructuras expuestas y proteger a la dotación.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua directo sobre el combustible, por dispersión del líquido, rotura del manto de espuma y extensión del incendio. Tampoco conviene remover el charco con chorros de gran energía.
Prioridades de mando: Rescate, corte del aporte de combustible, control de exposiciones, protección de drenajes y confinamiento del incendio. Si no se puede cortar la fuga con seguridad, valorar estrategia defensiva.
Ataque inicial: Entrar desde barlovento y, si es posible, desde cota superior. Aplicar espuma de forma suave, por rebote o pared, evitando hundir el manto. Proteger itinerarios de retirada y mantener línea de seguridad para enfriamiento.
Enfriamiento de recipientes: Refrigerar de forma continua cisternas, depósitos, válvulas, bombas, tuberías y estructuras expuestas. Mantener el enfriamiento aun cuando la llama principal disminuya si persiste radiación o presión interna.
Incendio en cisterna o tanque: Si existe afectación directa por llama, venteo sostenido, incremento de ruido, deformación, abombamiento o fallo de accesorios, ampliar perímetro, evacuar zona de riesgo y pasar a táctica defensiva si no hay control rápido del producto.
Incendio de charco: Priorizar espuma sobre superficie, evitar introducir chorros que empujen el combustible y vigilar continuidad de alimentación desde tuberías, bombas, bocas de carga o grietas.
Incendio en drenajes o alcantarillas: Considerar llama oculta y propagación subterránea. Aislar amplias zonas, cortar igniciones a distancia y aplicar control por sectores, evitando que el fuego reaparezca en registros alejados.
Precauciones concretas: Usar ERA, vigilar la atmósfera, controlar focos de ignición secundarios, impedir maniobras con herramientas que produzcan chispa y no pisar charcos extensos de producto ardiendo o muy caliente.
Estrategia orientativa: Ofensiva sólo cuando el combustible pueda ser aislado, el riesgo estructural sea asumible y exista protección efectiva de la dotación. Defensiva cuando haya gran carga de fuego, cisterna comprometida, alimentación continua o propagación por drenajes.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, eliminar igniciones, detener motores, cortar corriente no esencial, prohibir fumar y apartar personal no interviniente. Situarse a barlovento y evitar zonas bajas.
Aislamiento táctico: En derrames pequeños, establecer un perímetro suficiente para impedir accesos y fuentes de ignición próximas. En derrames amplios, producto caliente, fuga con aerosol o afectación de alcantarillado, ampliar el aislamiento y valorar evacuación preventiva de locales, sótanos o recintos a sotavento.
Control de la fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, detener bombas, pinzar líneas compatibles, enderezar recipientes, recolocar tapas y efectuar trasiego controlado a envase o cisterna segura con unión equipotencial y puesta a tierra.
Control de vapores: Ventilación natural preferente. En exteriores puede emplearse agua pulverizada fina para abatir parcialmente vapores y proteger exposiciones, evitando arrastrar el producto a drenajes. No utilizar ventilación forzada salvo con equipos aptos para atmósferas inflamables.
Contención: Formar diques con tierra, arena o absorbente inerte. Taponar imbornales, alcantarillas y pasos hacia sótanos. Canalizar el derrame a una zona de recogida si ello reduce la extensión y no aumenta el riesgo de ignición.
Recuperación: Bombear producto libre con equipos adecuados para atmósferas inflamables. Aplicar absorbentes minerales o inertes en restos y recogerlos en recipientes cerrados y etiquetables para gestión controlada.
Sobre agua: Flota, se desplaza y puede incendiarse sobre la lámina. Emplear barreras de contención, skimmers o recuperación superficial. Evitar chorros que rompan la película y aumenten la dispersión.
Fuga presurizada o pulverizada: Tratar como escenario de alto riesgo de ignición. Alejar al personal, proteger exposiciones, eliminar focos de calor y valorar ataque defensivo hasta cortar alimentación.
Medida operativa clave: La prioridad en derrame sin fuego es impedir llegada a desagües, fosos y recintos bajos, porque la ignición retardada en esos puntos puede agravar el siniestro de forma brusca.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Intervención exterior sin fuego: Casco, pantalla o gafas ajustadas, guantes resistentes a hidrocarburos, botas resistentes a derivados del petróleo y ropa de protección química ligera o traje antisalpicaduras si existe posibilidad de contacto.
Intervención con incendio, humo o atmósfera dudosa: Equipo de intervención completo y equipo autónomo de respiración a presión positiva durante toda la fase caliente y en tareas de remate con humos o vapores residuales.
Fuga, trasvase o taponamiento: Protección ocular estanca, guantes de nitrilo, neopreno o butilo, mono o delantal resistente a hidrocarburos y medidas de control de electricidad estática en herramientas, mangueras y recipientes.
Espacios confinados: ERA obligatorio, control instrumental de atmósfera y procedimiento específico de acceso. No entrar sin evaluación previa del riesgo de inflamabilidad y toxicidad.
Protección respiratoria: Los filtros no sustituyen al ERA cuando haya incendio, oxígeno incierto, humos de combustión, alta concentración de vapores o posibilidad de cambio rápido de la atmósfera.
Descontaminación operativa: Retirar y embolsar ropa impregnada, sustituir guantes saturados y limpiar herramientas y botas para evitar dermatitis, arrastre de producto y focos de reignición.
Observación práctica: La ropa empapada mantiene riesgo de irritación, combustibilidad y exposición prolongada; no continuar intervención con prendas contaminadas.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo y abrigado, vigilar respiración y nivel de consciencia. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay dificultad respiratoria. Si respira mal o de forma irregular, soporte ventilatorio según protocolo. En exposición a humos de incendio, valorar intoxicación por monóxido de carbono y observación médica aunque la mejoría sea inicial.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con agua y jabón abundantes. No usar gasolina, disolventes ni productos desengrasantes agresivos. Si aparece irritación persistente, ampollas o afección extensa, derivar a asistencia sanitaria.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si resulta fácil. Continuar lavado durante el traslado si persisten molestias importantes.
Ingestión: No provocar el vómito. Enjuagar boca y mantener en reposo. No dar nada por boca a una persona con disminución de consciencia. Traslado médico urgente por riesgo de aspiración pulmonar. Si vomita espontáneamente, colocar en posición lateral de seguridad y vigilar vía aérea.
Signos de alarma: Tos tras ingestión, dificultad respiratoria, somnolencia, confusión, cianosis, broncoespasmo, dolor torácico o empeoramiento tardío de la respiración obligan a valoración médica rápida.
Indicaciones útiles al personal sanitario: Informar siempre de exposición a gasóleo y del riesgo de aspiración. Los síntomas respiratorios pueden retrasarse varias horas tras ingestión o inhalación intensa.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar calor, llamas, soldadura, chispas y electricidad estática. Emplear equipos adecuados para atmósferas inflamables. Realizar conexiones equipotenciales en trasvases y evitar generar nieblas o salpicaduras.
Almacenamiento: En recipientes homologados, cerrados, ventilados, alejados de oxidantes, calor intenso y luz solar directa. Mantener cubeto de retención y protección frente a vertidos accidentales.
Condiciones prácticas: Revisar mangueras, racores, juntas y válvulas; un goteo sostenido puede originar atmósfera inflamable local, suelo deslizante y contaminación persistente.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, transporte y uso previsto.
Condiciones a evitar: Calentamiento intenso, contacto con superficies muy calientes, llamas, chispas, descargas electrostáticas, pulverización del producto, confinamiento de vapores y trabajo en recintos mal ventilados.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, nitratos, peróxidos, cloratos, permanganatos, ácido nítrico concentrado y otras sustancias capaces de provocar oxidación enérgica o incendio.
Reactividad operativa: No suele reaccionar violentamente por sí mismo, pero puede inflamarse con rapidez al aumentar temperatura, dispersarse en forma de aerosol o entrar en contacto con focos energéticos. El producto impregnado en absorbentes, aislamiento, ropa o suelos porosos puede seguir emitiendo vapores inflamables.
Descomposición peligrosa: En combustión o calentamiento severo genera CO, CO2, humos densos, óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, aldehídos y compuestos orgánicos irritantes.
Riesgo en recipientes vacíos: Los envases aparentemente vacíos conservan residuos y vapores inflamables. No cortar, soldar, perforar ni aplicar calor sin inertización y control especializado.
Condición táctica relevante: Tras extinguir, puede persistir riesgo de reignición por calor retenido en chapas, bombas, absorbentes, cunetas y cavidades con producto residual.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: Toxicidad sistémica moderada en exposición ordinaria, con irritación relevante y peligro grave por aspiración pulmonar.
Vías críticas en intervención: Inhalación de vapores, nieblas y humos; contacto repetido con piel; ingestión accidental.
Síntomas esperables: Irritación ocular y respiratoria, cefalea, mareo, náuseas, tos, somnolencia y disminución de la atención. En aspiración pulmonar, disnea, tos persistente, fiebre y deterioro respiratorio retardado.
Observación clínica: Una exposición aparentemente leve puede complicarse horas después, sobre todo tras ingestión con vómito o inhalación de humos densos.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Flota sobre el agua, se extiende rápidamente y se adhiere a suelos, orillas, vegetación y materiales porosos. Parte de las fracciones ligeras evapora; el resto puede persistir y contaminar sedimentos.
Impacto ecológico: Nocivo para organismos acuáticos y fauna expuesta por recubrimiento, reducción del intercambio gaseoso y toxicidad de algunos componentes aromáticos.
Medidas útiles: Contención inmediata en imbornales y cauces, recuperación del producto libre, retirada de tierras o absorbentes contaminados y protección temprana de la red de saneamiento.
Prioridad: Evitar lavado con agua a presión hacia alcantarillado, arroyos, acequias o zonas inundables.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Determinar de inmediato si se trata de derrame frío, derrame caliente, fuga con aerosol, incendio de charco, incendio alimentado o cisterna/tanque expuesto. Esa decisión condiciona ofensiva o defensiva.
Reconocimiento inicial: Comprobar dirección del viento, existencia de víctimas, volumen vertido, continuidad de la fuga, implicación de drenajes, sótanos, fosos, locales cerrados, cursos de agua, depósitos cercanos y fuentes de calor.
Aislamiento: Implantar control de accesos y alejar curiosos, vehículos y personal ajeno. Ampliar el perímetro si hay humo denso, aerosol combustible, afectación de cisterna, propagación por alcantarillado o posibilidad de ignición retardada.
Evacuación: Valorar evacuación preventiva en edificios o recintos a sotavento, especialmente si el producto invade garajes, sótanos, galerías, alcantarillas o salas técnicas. En cisterna o depósito calentado con evolución desfavorable, evacuar de forma más amplia.
Control de igniciones: Orden inmediata de cortar tráfico no esencial, motores, soldaduras, cuadros no protegidos, llamas abiertas y maniobras que generen chispas. Vigilar especialmente herramientas metálicas, grupos electrógenos y equipos portátiles.
Control de vapores: Priorizar ventilación natural, control del derrame y taponamiento de drenajes. Usar agua pulverizada sólo de forma táctica para protección y abatimiento limitado, evitando extender el producto.
Enfriamiento de recipientes: Si hay exposición térmica, enfriar de forma sostenida válvulas, bombas, cisternas, depósitos y estructuras. No suspender prematuramente el enfriamiento mientras persista radiación o sospecha de sobrepresión.
Uso de espuma: Aplicarla temprano en incendios de superficie y, si procede, de forma preventiva en charcos controlados con alta probabilidad de ignición. Mantener integridad del manto y reponer tras ruptura o rebose.
Trabajo en alcantarillado y espacios bajos: Considerar estos puntos como de alto riesgo por acumulación de vapores y encendido retardado. No enviar personal sin control atmosférico, ERA y plan de rescate.
Criterios de táctica defensiva: Fuga alimentada no controlable, cisterna o tanque muy afectado por fuego, deformación o venteo creciente, gran derrame con propagación a drenajes, imposibilidad de proteger rutas de escape o exposición inaceptable de la dotación.
Remate y vigilancia: Tras la extinción, mantener control de temperatura, comprobar drenajes, retirar absorbentes saturados, vigilar reignición y asegurar que no quedan bolsas de producto ocultas bajo vehículos, chapas, cunetas o estructuras.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 1201 COMBUSTIBLE PARA MOTORES DIESEL o GASÓLEO o FUEL OIL LIGERO.
Clase de transporte: 3
Grupo de embalaje: III
Código de clasificación ADR: F1
Etiqueta: 3
Kemler operativo: 30
Peligro para el transporte: Líquido combustible con riesgo principal de incendio; la peligrosidad aumenta con calentamiento, pulverización, fuga presurizada o confinamiento de vapores.
Código de restricción en túneles: D/E, de uso habitual en ADR para esta materia.
Información útil para intervención en transporte: En accidentes con cisterna, priorizar lectura de paneles, evaluación de estabilidad del vehículo, corte del producto, protección de imbornales y comprobación de compartimentos afectados. Una sola boca de hombre o válvula dañada puede alimentar durante largo tiempo un incendio o derrame.
Reglamentación práctica: Requiere prevención de fuentes de ignición, equipos adecuados para atmósferas inflamables, correcta puesta a tierra durante trasvases y gestión controlada de residuos contaminados como absorbentes, tierras y EPIs desechables.
Observación táctica: La cisterna aparentemente fría puede seguir liberando producto o vapores; verificar válvulas, respiraderos, tuberías inferiores y compartimentos antes de rebajar el nivel de protección.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El UN 1201 corresponde a gasóleo o combustible diésel. Es menos volátil que la gasolina, pero genera incendios severos de superficie, humo muy denso y riesgo importante cuando está caliente, atomizado, confinado o implicado en cisternas y drenajes.
Claves de actuación: Cortar producto, eliminar igniciones, aislar con criterio, proteger alcantarillado, controlar vapores, usar espuma para superficie y mantener enfriamiento de recipientes expuestos.
Recordatorio esencial: No dirigir chorro compacto al combustible, no provocar el vómito en ingestión, no entrar en espacios bajos sin ERA y no infravalorar la ignición retardada en registros, sótanos o líneas de drenaje.