Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
NÚMERO UN: 1182
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Acetaldehído
Sinónimos: Etanal, aldehído acético
Número CAS: 75-07-0
Número CE (EINECS): 200-836-8
Código Hazchem: 3WE
Uso recomendado: Intermedio químico en síntesis industrial, fabricación de ácido acético, perfumes, colorantes, resinas y otros productos orgánicos.
Restricciones de uso: Evitar operaciones con calor, chispas, llamas, oxidantes, trasvases sin conexión equipotencial o trabajo en recintos cerrados sin
control atmosférico continuo. Manejo sólo con ventilación eficaz y equipos aptos para atmósferas explosivas.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Líquido extremadamente inflamable, muy volátil y generador rápido de atmósferas explosivas.
Riesgos principales: Ignición muy fácil, propagación de vapores a ras de suelo, retroceso de llama, sobrepresión de recipientes calentados, irritación
intensa de vías respiratorias y ojos, posible reacción violenta o polimerización en presencia de contaminantes o incompatibles.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro, móvil y muy volátil.
Olor: Penetrante, afrutado-punzante, perceptible a bajas concentraciones.
Punto de ebullición: Aproximadamente 21 grados C.
Punto de inflamación: Aproximadamente -38 grados C.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 175 grados C.
Límites de explosividad: Aproximadamente 4 % a 60 % en aire.
Presión de vapor: Muy alta a temperatura ambiente; favorece evaporación inmediata tras fuga o derrame.
Densidad: Aproximadamente 0,78 g/cm3.
Solubilidad en agua: Muy alta; miscible o prácticamente miscible.
Riesgo por vapores: Muy elevado; los vapores pueden recorrer distancia, entrar en desagües o sótanos y encenderse lejos del punto de fuga.
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes; en combustión incompleta puede coexistir
atmósfera inflamable y tóxica.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de nariz, garganta y árbol respiratorio; puede causar tos, lagrimeo, cefalea, mareo, náuseas, malestar marcado y
depresión funcional del sistema nervioso central.
Contacto con la piel: Irritante; puede producir enrojecimiento, escozor y desengrasado de la piel. Contactos prolongados o repetidos agravan la lesión.
Contacto ocular: Muy irritante; dolor intenso, lagrimeo, blefaroespasmo y posible afectación superficial corneal.
Ingestión: Irritación digestiva, náuseas, vómitos, dolor abdominal y riesgo de depresión del SNC; si se vomita existe riesgo de aspiración pulmonar.
Efectos relevantes: En atmósferas cargadas puede incapacitar con rapidez a personal no protegido, especialmente en interiores.
Vías críticas en emergencia: Inhalación, ojos y, en menor medida, contacto cutáneo.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento al fuego: Enciende con extrema facilidad por chispa, descarga electrostática, superficie caliente, motor, interruptor, herramienta no
protegida o llama piloto. Puede inflamarse incluso con fuentes de ignición débiles.
Riesgo de explosión: Muy alto por combinación de volatilidad extrema y amplísimo rango de inflamabilidad. Especialmente peligroso en interiores,
bodegas, alcantarillas, fosos, cubetos, galerías de servicio, camiones cerrados y naves con ventilación deficiente.
Velocidad de generación de atmósfera peligrosa: Muy rápida tras pérdida de contención, incluso con derrames modestos. El producto puede alcanzar en
poco tiempo concentraciones inflamables por encima del suelo y en puntos bajos.
Propagación de llama: Posible retroceso de llama desde un foco alejado hasta la zona de derrame o fuga. Riesgo de ignición diferida tras aparente
estabilización inicial.
Recipientes expuestos: El calentamiento incrementa con rapidez la presión interna. Puede producir rotura violenta, venteo inflamado o proyección de
fragmentos y líquido ardiendo.
Reencendido: Muy probable si no se suprime la emisión de vapores, no se enfrían superficies calientes o no se controla la atmósfera con medición.
Escenarios críticos: Trasvases, sobrellenado, rotura de mangueras, fugas en tapas o válvulas, incendio con fuga alimentada, derrames sobre pavimento
caliente y contaminación de red de saneamiento.
Comportamiento en recintos confinados: El cierre de puertas no elimina el riesgo; puede aumentar la acumulación de vapor y favorecer deflagración al
ventilar o al conectar equipos eléctricos.
Consecuencia táctica principal: Un pequeño foco visible puede ser menos peligroso que una nube de vapor no incendiada en expansión. La decisión de
extinguir o no una llama debe vincularse al control real de la fuga y de la atmósfera.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente al alcohol para superficies de derrame, polvo químico seco para ataque rápido, dióxido de carbono
en conatos bien localizados y agua pulverizada para enfriamiento de recipientes, estructuras y abatimiento prudente de vapores.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto o sobre charcos inflamados, por dispersión del líquido, aumento de superficie de
incendio, arrastre a desagües y expansión de la zona de peligro.
Estrategia inicial:
Aislar con amplitud, cortar tráfico y eliminar toda fuente de ignición.
Reconocer desde barlovento y cotas altas cuando sea posible.
Confirmar si existe fuga activa antes de ordenar extinción directa de llamas.
Proteger primero vidas, exposiciones y recipientes amenazados.
Precauciones concretas:
Enfriar recipientes y estructuras expuestas desde posición protegida y distancia segura.
Aplicar espuma de forma suave para no romper la manta.
Cortar fugas sólo si la maniobra puede realizarse sin exposición a llama, chorro de producto o nube densa de vapor.
Mantener control continuo con explosímetro en perímetro, accesos, alcantarillas y zonas bajas.
Establecer zona de exclusión amplia a sotavento y ampliar si aumentan lecturas o se calientan recipientes.
Incendio con fuga presurizada o alimentada: Si no puede cerrarse el aporte con seguridad, suele ser más seguro una estrategia defensiva: dejar arder
controladamente, refrigerar exposiciones, proteger entorno y preparar cierre de fuente cuando las condiciones lo permitan.
Control de vapores: Usar agua nebulizada sólo para abatimiento y protección del personal, evitando proyectar el producto o contaminar saneamiento.
La espuma puede reducir emisión de vapores sobre derrames no encendidos.
Evacuación: Considerar evacuación preventiva de interiores, sótanos, locales contiguos y puntos bajos si hay lecturas de explosividad, derrame amplio,
fuga en recinto cerrado o afectación de alcantarillado.
Riesgo para intervinientes: La transición de derrame a nube inflamable puede ser muy rápida; no introducir personal sin ERA y sin control atmosférico.
Objetivo táctico: Evitar deflagración secundaria, BLEVE no es el escenario principal, pero sí la rotura violenta de recipientes y la propagación súbita
de llama por nube de vapor.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar el área, evacuar personal no esencial, trabajar desde barlovento, cortar motores, detener maniobras que generen chispa y
prohibir encendido de equipos no clasificados.
Aislamiento práctico: Impedir acceso a sótanos, galerías, alcantarillas, cuartos técnicos y locales a sotavento. Balizar perímetro amplio y corregirlo
según lecturas de explosividad y evolución de la nube.
Control de la fuga: Cerrar válvulas, enderezar envases, recolocar recipientes, obturar o taponar sólo con protección completa y si la operación no
exige entrar en atmósfera no controlada. En cisternas o contenedores, valorar trasvase únicamente con medios ATEX y unión equipotencial.
Contención: Formar diques con material inerte no combustible. Proteger sumideros con tapas, obturadores o barreras absorbentes. Prioridad absoluta a
evitar entrada en saneamiento y recintos subterráneos.
Control de vapores: Aplicar espuma compatible sobre la superficie del derrame cuando sea útil para reducir evaporación. Usar agua nebulizada como
cortina de protección y abatimiento, sin arrastrar producto a zonas bajas.
Recogida: Absorber con sepiolita, vermiculita, arena seca o absorbente inerte. Transferir a recipientes compatibles, cerrables y etiquetados como
residuo peligroso. No usar absorbentes combustibles finos si pueden favorecer ignición.
Ventilación: Forzada y antideflagrante en recintos cerrados, sólo tras valoración de riesgo y con medición continua de LIE, oxígeno y toxicidad.
Descontaminación del terreno: Retirar primero el grueso del producto. El lavado con agua sólo es aceptable de forma controlada, cuando el riesgo de
ignición esté dominado y se garantice la contención de escorrentías.
Medida crítica: Monitorizar explosividad de forma continuada; una zona aparentemente segura puede volver a ser peligrosa por evaporación residual.
Decisión de mando: Si la fuga no puede controlarse con rapidez y amenaza alcantarillado, edificios o tráfico, elevar perímetro, cortar suministros y
solicitar apoyo especializado y control policial de evacuación.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de circuito abierto a presión positiva en incendios, derrames, fugas, interiores, saneamiento, trasvases de emergencia o
cualquier concentración desconocida. No confiar en mascarillas filtrantes en fase caliente.
Protección corporal: Para fuga o derrame sin fuego, traje de protección química contra salpicaduras compatible con disolventes orgánicos. Para incendio,
equipo estructural completo con ERA, recordando que la protección química del traje de fuego es limitada y no sustituye a traje químico en contacto
directo prolongado.
Guantes: Preferibles butilo, Viton o laminado barrera, con revisión de compatibilidad y tiempo de paso. Doble guante si la maniobra es prolongada y lo
permite la destreza. Evitar guantes ligeros de uso general.
Protección ocular/facial: Gafas estancas y pantalla facial completa en control de fuga, trasvase, taponamiento y operaciones con riesgo de salpicadura.
Calzado: Botas químicas antideslizantes y, cuando proceda, con características antiestáticas.
Protección de cabeza y manos en mando próximo: El personal de reconocimiento cercano debe llevar nivel de protección equivalente al de la dotación que
interviene, no sólo casco y guantes estructurales.
Protección complementaria: Herramientas antichispa, equipos ATEX, unión equipotencial y puesta a tierra en trasvases. Detectores portátiles de gases
calibrados y comunicaciones seguras fuera de la zona de máxima exposición.
Criterio práctico: Si existe duda sobre concentración de vapores o riesgo de contacto, elevar protección y reducir tiempo de exposición.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar de inmediato a zona con aire limpio sin exponer a rescatadores no protegidos. Mantener en reposo, semisentado si tolera, vigilar
vía aérea, respiración y estado neurológico. Administrar oxígeno por personal competente si está indicado. Si hay apnea o respiración ineficaz, iniciar
ventilación y RCP según protocolo. Traslado urgente aunque la mejoría inicial sea rápida.
Contacto con la piel: Retirar ropa, calzado y equipos contaminados. Lavar con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos. No usar disolventes
para limpieza cutánea. Si aparecen dolor persistente, irritación extensa o signos sistémicos, valoración médica.
Contacto ocular: Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, separando bien los párpados. Retirar lentes de contacto
si es fácil y no retrasa el lavado. Continuar irrigación durante el traslado si persiste dolor o lagrimeo. Evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No administrar nada por boca a persona con disminución de consciencia. Mantener en reposo y
trasladar con vigilancia por riesgo de aspiración y depresión neurológica.
Exposición masiva o en recinto cerrado: Vigilar broncoespasmo, edema irritativo, alteración del nivel de consciencia y necesidad de observación
médica prolongada.
Indicaciones para personal sanitario: Tratamiento sintomático y de soporte. Considerar control respiratorio, broncodilatación si procede y vigilancia
de complicaciones por irritación intensa o aspiración.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en sistemas cerrados o con ventilación intensa. Evitar calentamiento, chispas, llamas, superficies calientes y acumulación de
cargas electrostáticas. No fumar ni emplear herramientas que puedan producir ignición.
Almacenamiento: Recipientes homologados, bien cerrados, en zona fresca, ventilada y protegida del sol. Mantener alejados de oxidantes, ácidos
fuertes, bases fuertes, fuentes de calor y materiales que favorezcan reacción o polimerización.
Condiciones recomendables: Instalación eléctrica antideflagrante, cubetos de retención, detección de vapores, control de temperatura y medios de
espuma próximos.
Segregación: Separar de reactivos oxidantes y de sustancias capaces de catalizar condensación o reacciones exotérmicas.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Sustancia reactiva; razonablemente estable sólo bajo condiciones controladas de temperatura, pureza, ventilación y ausencia de fuentes de
ignición o contaminación química.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, electricidad estática, superficies calientes, radiación solar intensa, aumento de temperatura en
recipientes cerrados, espacios confinados y acumulación de vapores.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos y bases fuertes, aminas, agentes reductores potentes y determinados metales o catalizadores que puedan
favorecer reacciones de oxidación, condensación o polimerización.
Reacciones peligrosas: Puede experimentar oxidación vigorosa y procesos de condensación o polimerización con desprendimiento de calor, incremento de
presión y agravamiento del riesgo de incendio.
Riesgo por contaminación: La mezcla accidental con otros productos de un almacén o vehículo puede modificar el comportamiento del derrame y acelerar
reacción, emisión de vapores o calentamiento.
Descomposición peligrosa: CO, CO2 y humos irritantes; en incendio o descomposición térmica la atmósfera puede ser simultáneamente tóxica, irritante e
inflamable.
Consecuencia operativa: No confiar en la estabilidad aparente de un recipiente calentado o contaminado; mantener enfriamiento, distancia y vigilancia
instrumental.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: La exposición por inhalación produce irritación marcada y síntomas neurológicos funcionales; concentraciones altas en interiores
pueden incapacitar con rapidez.
Efectos locales: Ojos y mucosas son especialmente sensibles. El contacto directo produce irritación intensa.
Efectos sistémicos relevantes: Cefalea, mareo, náuseas, malestar y depresión del SNC son compatibles con exposición significativa.
Exposición repetida: Puede favorecer irritación persistente, dermatitis por desengrasado y sensibilidad funcional de vías respiratorias en personas
expuestas.
Observación sanitaria: Manejar con criterio conservador por su elevada volatilidad y capacidad de generar atmósferas peligrosas antes de que los
síntomas alerten al personal.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Muy volátil; una parte importante del derrame puede pasar rápidamente a la atmósfera.
Agua y suelo: Alta movilidad en agua y capacidad de extender contaminación puntual. En redes de saneamiento añade riesgo dual: contaminación e ignición.
Impacto esperado: Efecto agudo sobre calidad del agua y sobre organismos expuestos a concentraciones elevadas; especial preocupación en espacios
subterráneos y colectores.
Medida operativa: Priorizar contención temprana, sellado de desagües y recuperación del producto. Gestionar absorbentes y tierras contaminadas como
residuo peligroso.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones de mando:
Establecer aislamiento inicial amplio y ampliarlo de inmediato si hay lectura positiva de explosividad, incendio desarrollado, fuga continua o afectación
de red de saneamiento.
Ordenar reconocimiento instrumental previo antes de introducir personal en interiores, sótanos, galerías, patinillos, alcantarillas o túneles.
Valorar estrategia defensiva si la fuga alimenta fuego y no puede cerrarse con seguridad en pocos minutos.
Priorizar evacuación de zonas bajas y locales contiguos cuando la nube pueda desplazarse o acumularse.
Coordinar corte de tráfico, energía y posibles focos de ignición industriales o domésticos del entorno.
Prioridades tácticas: 1) rescate y evacuación, 2) control de ignición, 3) protección respiratoria y zonificación, 4) medición continua, 5) corte de fuga,
6) contención de derrame, 7) protección de exposiciones y saneamiento.
Zonas: Hot zone estricta en entorno de fuga, derrame o incendio; warm zone para descontaminación y relevo; cold zone para mando, sanitario y apoyo.
Control atmosférico: Medir explosividad, oxígeno y presencia de vapores en accesos, puntos bajos, rejillas, arquetas, alcantarillas, sótanos y
edificaciones a sotavento. Repetir mediciones tras ventilación o cambios de viento.
Evacuación y confinamiento: En exteriores suele ser preferible evacuar a sotavento y alejar de puntos bajos. En algunos edificios no afectados
directamente puede valorarse confinamiento temporal sólo si evita paso por nube y existe control de accesos; revisar según lecturas y evolución.
Enfriamiento de recipientes: Mantener refrigeración continua de envases y depósitos expuestos. Si aumenta deformación, ruido, venteo o temperatura,
retirar personal y ampliar perímetro.
Control de vapores: La espuma puede ser decisiva en derrame no incendiado; el agua pulverizada se reserva para protección y abatimiento prudente, no
como solución única.
Riesgo oculto: Acumulación de vapores en recintos contiguos, huecos técnicos y redes enterradas, con ignición diferida por interruptores, motores o
maniobras de apertura.
Descontaminación de intervinientes: Retirada controlada de EPI, lavado de botas, guantes y herramientas, embolsado de material contaminado y relevo
precoz de personal si hubo exposición significativa a vapores.
Criterio de seguridad: Si no hay medición fiable y control de ignición, tratar la escena como atmósfera potencialmente explosiva aunque no exista llama.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ACETALDEHÍDO
Número UN: 1182
Clase ADR/RID: 3
Grupo de embalaje: I
Etiqueta: Líquido inflamable
Código Kemler: 33
Código Hazchem: 3WE
Transporte útil para intervención: En accidente de tráfico, muelle o instalación logística, considerar el producto como líquido de inflamabilidad extrema,
con formación muy rápida de nube de vapor. Cualquier deformación de envase, fuga en válvula o derrame en pavimento exige supresión inmediata de
igniciones, medición de LIE y control de accesos.
Cisternas, contenedores y bultos: No aproximar vehículos o focos calientes. Valorar trasvase sólo con personal especializado, material ATEX, puesta a
tierra y perímetro controlado. Proteger tapas, válvulas y venteos expuestos al calor.
Túneles y recintos confinados: Riesgo muy alto por acumulación de vapor y propagación de llama. En emergencia, evitar introducción de personal y
vehículos sin control atmosférico. Priorizar evacuación y ventilación táctica coordinada.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos ADR para mercancías peligrosas de clase 3 y grupo de embalaje I. Gestionar recuperación, trasvase,
residuos y descontaminación bajo criterios de residuo peligroso e incompatibilidad química.
Información de mando: La documentación de transporte, panel naranja, etiquetas y carta de porte deben confirmarse con la sustancia real; si existe
mezcla de carga o contaminación, adoptar el criterio más conservador.
Observación reglamentaria práctica: El hecho de estar en envase pequeño no reduce de forma proporcional el peligro; el bajo punto de inflamación y la
volatilidad hacen operativamente severas incluso las pérdidas relativamente pequeñas.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto extremadamente inflamable, muy volátil y con elevado potencial de deflagración en interiores, zonas bajas y saneamiento.
Clave de intervención: Aislar, medir, evacuar cuando proceda, suprimir igniciones, enfriar recipientes, controlar vapores con espuma o agua
pulverizada y cortar fuga sólo si es seguro.
Advertencia final: Un derrame aparentemente limitado puede generar en minutos una atmósfera explosiva extensa. La ausencia de llama no implica
seguridad; puede ser la fase de mayor peligro táctico.