Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 336
Número UN: 1163
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Dimetilhidracina asimétrica
Denominación técnica habitual: 1,1-Dimetilhidracina
Sinónimos: UDMH; 1,1-dimethylhydrazine; unsymmetrical dimethylhydrazine
Número CAS: 57-14-7
Número CE (EINECS): 200-316-0
Código Hazchem: 3WE
Uso recomendado: Uso industrial especializado; intermedio químico y componente de combustibles para propulsión en instalaciones controladas.
Restricciones de uso: Manipulación exclusiva por personal entrenado, con procedimientos de alto nivel de seguridad; incompatible con usos abiertos, recintos mal ventilados y operaciones sin control de ignición.
Identificación para transporte: Líquido inflamable con toxicidad aguda elevada.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Líquido muy inflamable y tóxico; absorción rápida por inhalación, piel e ingestión; forma atmósferas peligrosas a temperatura ambiente.
Comportamiento del vapor: Vapores densos respecto al aire en muchas condiciones de intervención; tienden a desplazarse a ras de suelo, entrar en zanjas, sótanos, alcantarillas y recintos cerrados.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillento, móvil, de volatilidad apreciable.
Olor: Amoniacal, aminado, fuerte y penetrante; puede percibirse antes de alcanzar concentraciones peligrosas, pero no sirve como sistema de alarma fiable.
Riesgo por vapores: Muy alto en interior, zonas bajas y durante trasvases, fugas o calentamiento de recipientes.
Solubilidad en agua: Muy alta o prácticamente miscible; el agua puede arrastrar contaminación y ampliar el área afectada.
Densidad: Aproximadamente 0,79 g/cm3 a 20 grados C.
Punto de ebullición: Aproximadamente 63 grados C.
Punto de inflamación: Aproximadamente inferior a 0 grados C.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 250 grados C.
Límites de explosividad: Muy amplios; de forma orientativa alrededor de 2 a 95 por ciento en aire.
Presión de vapor: Relativamente alta a temperatura ambiente; favorece liberación rápida de vapor desde pequeñas fugas.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, amoníaco, humos tóxicos, gases irritantes y productos de combustión incompleta.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación, absorción cutánea, contacto ocular e ingestión.
Efectos agudos: Irritación de ojos y vías respiratorias, cefalea, mareo, náuseas, vómitos, agitación o depresión neurológica, temblores, convulsiones, disnea y posible edema pulmonar.
Efectos por piel: Puede absorberse rápidamente a través de la piel, con toxicidad sistémica significativa incluso cuando la irritación local sea limitada.
Efectos por ojos: Irritación intensa, dolor, lagrimeo, blefaroespasmo y posibilidad de lesión corneal.
Efectos retardados: Empeoramiento respiratorio, neurológico o hepático tras un periodo inicial de aparente mejoría.
Órganos diana probables: Sistema nervioso central, hígado, vías respiratorias, sangre, ojos y piel.
Observación sanitaria: Toda exposición relevante requiere valoración médica urgente, incluso si el afectado deambula o parece estable al inicio.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Muy alta; el producto puede inflamarse con facilidad por chispa, llama, descarga electrostática, superficie caliente o retroceso de llama desde un punto alejado.
Riesgo de explosión: Muy importante por formación de mezclas vapor-aire dentro de un rango muy amplio; una fuga en interior o en zona baja puede producir deflagración súbita al encontrar ignición.
Comportamiento en incendio: El calentamiento de recipientes aumenta rápidamente la presión interna y la emisión de vapores inflamables y tóxicos; puede haber venteo violento, rotura de envases y propagación del fuego por escorrentía superficial.
Retroceso de llama: Probable si los vapores migran por pavimento, cunetas, alcantarillas o galerías hacia focos de ignición alejados.
Riesgo en confinamiento: Muy elevado en cisternas, contenedores, laboratorios, talleres, bodegas, fosos y salas técnicas con ventilación deficiente.
Reactividad peligrosa en incendio: Reacción violenta con oxidantes fuertes; aumento del peligro si contacta con ácidos fuertes, nitrantes, peróxidos o halógenos reactivos.
Humos de incendio: Muy tóxicos e irritantes; el humo debe considerarse peligroso incluso a baja exposición.
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente a alcoholes para derrames en superficie, polvo químico seco, CO2 en focos pequeños y agua pulverizada para enfriamiento de recipientes y protección de exposiciones.
Medios de extinción no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el líquido incendiado o derramado; puede dispersar el producto, aumentar superficie de evaporación y extender el incendio.
Implicación táctica: El mando debe valorar rápidamente si el objetivo principal es rescate, contención defensiva, protección de exposiciones o cierre de fuga; un ataque ofensivo sin control de vapores e ignición aumenta el riesgo para la dotación.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridades: Rescate con autoprotección máxima, aislamiento amplio, supresión de fuentes de ignición, refrigeración continua de recipientes expuestos y control del escurrimiento contaminado.
Despliegue inicial: Aproximación a barlovento y, si es posible, desde cota superior; evitar estacionar vehículos en trayectorias probables de vapor o en puntos bajos.
Ataque inicial: Aplicar espuma suavemente para cubrir superficie y reducir emisión de vapores; usar polvo químico o CO2 en fuegos incipientes cuando el acceso sea seguro y el volumen implicado sea pequeño.
Fuga ardiendo: No extinguir una fuga en llama si no puede cortarse el aporte de producto con seguridad; extinguir sin cerrar el flujo puede generar nube tóxica e inflamable no controlada.
Enfriamiento de recipientes: Mantener agua pulverizada continua sobre recipientes, válvulas, tapas y zonas calentadas; realizarlo desde cobertura, monitor o posición remota cuando sea posible.
Protección de exposiciones: Priorizar edificios, vehículos, otras materias peligrosas, redes de saneamiento y recipientes no afectados pero radiados.
Precauciones concretas:
No entrar en humo, nube o recinto cerrado sin equipo autónomo.
Establecer control de chispas, corte eléctrico y prohibición absoluta de llamas abiertas.
Emplear herramientas antichispas y equipos eléctricos protegidos.
Valorar ventilación táctica solo si no alimenta la combustión ni desplaza vapor hacia población o personal.
Cortar trasiegos y maniobras de bombeo salvo que formen parte del control seguro de la fuga.
Evacuación orientativa: Amplia en incendio con derrame, nube visible, vapores en desagües o afectación de cisterna; ampliarla si hay calentamiento sostenido, fuga no controlada, mala ventilación o entorno poblado.
Agua de extinción: Recogerla y confinarla; puede quedar altamente contaminada y tóxica.
Criterio de mando: Si no se puede identificar el punto de fuga, controlar ignición y refrigerar con planteamiento defensivo hasta disponer de medios, especialistas o mejora táctica clara.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inmediato: Proteger a las personas, aislar, impedir ignición, controlar vapores y evitar entrada a puntos bajos y saneamiento.
Aislamiento inicial: Delimitar zona caliente, templada y fría; restringir el acceso al mínimo personal imprescindible y mantener alejados curiosos y tráfico.
Control atmosférico: Monitorizar explosividad y atmósfera en altura de respiración, a ras de suelo y en puntos bajos; repetir mediciones durante toda la intervención porque la nube puede desplazarse.
Medidas prácticas:
Aproximarse a barlovento.
Detener la fuga solo si puede hacerse sin contacto directo ni permanencia en nube.
Cerrar válvulas, enderezar recipientes o taponar pequeñas pérdidas únicamente con protección química y ERA.
Formar diques con tierra, arena u otro absorbente inerte no combustible.
Aplicar espuma compatible sobre la superficie para limitar evaporación cuando resulte útil tácticamente.
Absorber pequeñas cantidades con material inerte seco y transferir a recipientes adecuados.
Bombear grandes derrames a contenedores de seguridad compatibles, conectados a tierra y etiquetados.
Cubrir desagües y alcantarillas de inmediato.
Evitar trabajos que generen chispas, fricción o carga electrostática.
Uso del agua: Agua pulverizada solo de forma prudente para protección, enfriamiento o abatimiento limitado de vapor; evitar chorros que remuevan el líquido o extiendan la contaminación.
Comportamiento en saneamiento: Si alcanza alcantarillas, galerías o fosos, considerar atmósfera explosiva y tóxica a distancia del punto de vertido; ampliar aislamiento y revisar tapas, bocas de registro e interiores.
Descontaminación inicial: Establecer corredor antes de la entrada si es posible; retirar ropa muy contaminada, embolsar, lavar piel y equipos bajo control, evitando escorrentía libre.
Criterio táctico: Si la fuga es importante y no controlable con medios de primera salida, pasar a control defensivo, protección de exposiciones, evacuación selectiva y solicitud de apoyo especializado.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva en zona caliente, interior, humo, nube o atmósfera no caracterizada.
Uso de filtros: No adecuados en atmósfera desconocida, pobre en oxígeno, con alta concentración o durante incendio, derrame importante o trabajo próximo al foco; criterio preferente ERA.
Protección corporal: Traje de protección química de alta resistencia; para fuga significativa, trasvase de emergencia o contacto probable con líquido, protección química encapsulada o equivalente operativamente alto.
Guantes: Butilo, Viton, laminado multicapas o equivalente compatible con aminas y alta permeación controlada; doble guante cuando proceda.
Botas: Químicas, antideslizantes, resistentes y compatibles con el traje; sellado correcto con perneras.
Protección ocular y facial: Máscara completa del ERA o pantalla facial y gafas estancas según configuración del equipo.
Equipo complementario: Detectores de explosividad, iluminación protegida, herramientas antichispas, puesta a tierra, línea de protección con agua pulverizada, absorbentes inertes, obturadores de drenaje y material de descontaminación.
Control del personal: Tiempos cortos de trabajo, binomios, control de entradas y salidas, vigilancia de síntomas y descontaminación obligatoria al salir de zona caliente.
Criterio operativo: En rescate o control de fuga con posibilidad de salpicadura directa, priorizar la protección química frente a la rapidez; la absorción cutánea puede intoxicar a personal aparentemente bien protegido de forma incompleta.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Rescatar solo con autoprotección adecuada; retirar a zona segura, descontaminar precozmente y activar asistencia médica urgente con referencia expresa al producto.
Inhalación: Llevar al aire limpio, mantener en reposo, posición semisentada si hay dificultad respiratoria, administrar oxígeno por personal entrenado cuando proceda y vigilar aparición de tos, broncoespasmo, confusión o convulsiones.
Parada o depresión respiratoria: Iniciar soporte vital según protocolo; si es posible, usar barrera o dispositivos adecuados para evitar contaminación secundaria.
Contacto con la piel: Retirar ropa, reloj, cinturón y calzado contaminados de inmediato; lavado abundante con agua y jabón durante al menos 15 minutos, insistiendo en pliegues y cabello; la descontaminación precoz reduce absorción sistémica.
Contacto extenso con piel: Trasladar aunque la irritación sea escasa; la toxicidad cutánea puede ser grave.
Contacto con los ojos: Irrigación inmediata y continua con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados; retirar lentes de contacto si es fácil y sin retrasar el lavado; evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar boca, mantener en reposo, no provocar el vómito, no dar nada por boca a persona somnolienta o inconsciente; traslado urgente.
Convulsiones: Proteger frente a golpes y mantener vía aérea permeable; manejo farmacológico por personal sanitario.
Información clínica útil: Vigilar afectación respiratoria, neurológica y hepática; puede haber empeoramiento retardado, por lo que la observación hospitalaria es recomendable tras exposición significativa.
Descontaminación del interviniente expuesto: Retirada ordenada del EPI, lavado completo y vigilancia médica si hubo fallo de estanqueidad, olor intenso en máscara, contacto con líquido o síntomas.
Teléfono del Instituto Nacional de Toxicología de España: +34 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En circuito cerrado o con ventilación eficaz, toma de tierra, equipos antideflagrantes y procedimientos estrictos de trabajo.
Precauciones de manejo: Evitar inhalación, salpicaduras y contacto directo; prohibido fumar, soldar, cortar o generar chispas cerca del producto o de envases vacíos contaminados.
Almacenamiento: En zona fresca, seca, ventilada, protegida del sol y alejada de calor, llamas y oxidantes.
Recipientes: Herméticos, compatibles químicamente, bien identificados y con cubeto de retención.
Control operativo: Acceso restringido, señalización de inflamable y tóxico, medios de contención, detección y plan de emergencia específico con evacuación y descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable solo en condiciones controladas; el riesgo operativo aumenta con calor, contaminación del producto, contacto con incompatibles o pérdida de confinamiento.
Condiciones a evitar: Calor, llama, chispas, superficies calientes, radiación solar intensa, ventilación deficiente, acumulación de vapores, trasvases sin conexión equipotencial y contaminación del producto.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos fuertes, agentes nitrantes, peróxidos, hipocloritos, halógenos reactivos y sustancias capaces de iniciar oxidación rápida o descomposición.
Reacciones peligrosas: Ignición o reacción violenta al contacto con oxidantes; incremento brusco de presión y emisión de gases tóxicos al calentarse o arder.
Productos de descomposición: Óxidos de nitrógeno, amoníaco y humos tóxicos e irritantes.
Polimerización: No es el peligro principal esperado; la amenaza operativa dominante es la combinación de inflamabilidad extrema, toxicidad y reactividad con incompatibles.
Implicación táctica: No mezclar absorbentes o neutralizantes sin criterio técnico; si el producto está implicado con otras materias, tratar la escena como reacción potencialmente inestable hasta confirmar compatibilidad.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Muy elevada por inhalación, ingestión y absorción cutánea.
Efectos útiles para intervención: Inicio posible con irritación y síntomas neurológicos tempranos; una exposición breve puede evolucionar a cuadro grave.
Exposición repetida: Riesgo de daño hepático y otros efectos sistémicos.
Carcinogenicidad: Sustancia con preocupación toxicológica importante y potencial riesgo carcinogénico en exposiciones repetidas o prolongadas.
Implicación operativa: Minimizar tiempo de exposición, no retirar ERA prematuramente y no considerar leves los contactos cutáneos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto ambiental: Peligroso para organismos acuáticos y para redes de saneamiento por toxicidad y movilidad.
Movilidad: Alta en agua; puede dispersarse con rapidez en drenajes, arroyos y superficies inundadas.
Persistencia: Variable según condiciones, pero suficiente para mantener riesgo operacional y necesidad de control ambiental.
Medidas ambientales: Confinar aguas de extinción y derrames, obturar desagües y comunicar de inmediato a la autoridad ambiental si la liberación es relevante.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Clasificar el incidente desde el inicio como combinado de incendio, toxicidad aguda y atmósfera explosiva.
Situar PMA y vehículos a barlovento y fuera de vaguadas, túneles, alcantarillado o zonas de deriva de vapores.
Establecer aislamiento amplio y decidir pronto entre estrategia ofensiva limitada o defensiva.
Ordenar control atmosférico continuo en zona caliente, templada y puntos bajos.
Limitar la entrada a personal esencial y con misión concreta.
Preparar descontaminación antes de iniciar rescate o control de fuga.
Priorizar cierre remoto, corte de energía, enfriamiento y protección de exposiciones.
Valorar evacuación temprana de población próxima si la nube puede desplazarse hacia viviendas, tráfico o recintos cerrados.
Medidas de aislamiento: Aumentar distancias si existe fuga no contenida, incendio desarrollado, afectación de cisterna, calentamiento de recipientes o penetración en saneamiento.
Control de vapores: Espuma compatible, corte de fuentes de ignición, control de ventilación y vigilancia de trayectorias de nube a ras de suelo.
Enfriamiento de recipientes: Continuo y a distancia; si un recipiente sigue sometido a calor intenso, mantener posición defensiva y evitar exposición innecesaria de personal.
Rescate: Solo con probabilidad razonable de éxito, ERA y protección química adecuados; si la víctima está dentro de nube intensa o recinto confinado, coordinar extracción y descontaminación simultánea.
Posicionamiento: A barlovento y en cota superior siempre que sea posible.
Riesgo especial en transporte: Bultos o cisternas dañados pueden generar nube tóxica e inflamable de rápida expansión; revisar paneles, documentación y sentido del viento antes de aproximación cerrada.
Transición táctica: Si no se logra control inicial o aparecen lecturas altas persistentes, pasar a operación defensiva, ampliar perímetro y esperar refuerzos especializados.
Seguridad de la dotación: Control estricto de tiempos, relevo frecuente, hidratación, vigilancia de síntomas y registro de personal potencialmente expuesto.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
ONU: 1163
Designación oficial de transporte: DIMETILHIDRACINA ASIMETRICA
Kemler: 336
Clase ADR/RID: 3
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: I
Etiquetas de peligro útiles: 3 líquido inflamable y 6.1 tóxico.
Interpretación táctica del panel: El código 336 indica líquido muy inflamable con riesgo tóxico; exige prioridad simultánea a ignición, protección respiratoria y aislamiento.
Información útil en carretera: Confirmar panel naranja, etiquetas, carta de porte e instrucciones escritas; alejar tráfico, cortar motores y evitar aproximación por cunetas o drenajes.
Túneles y restricciones: Materia de elevada peligrosidad en transporte; extremar restricción de circulación y evacuar con rapidez si el incidente ocurre en túnel, paso inferior o recinto cubierto.
Reglamentación operativa: Tratar como mercancía peligrosa de prioridad alta, con coordinación entre mando de bomberos, fuerzas de seguridad, servicio sanitario, titular del transporte y autoridad competente.
Acciones documentales: Comprobar expedidor, destinatario, cantidad, número de bultos o cisterna, y posibles materias asociadas que puedan modificar la respuesta táctica.
Aplicación práctica: La presencia del riesgo subsidiario tóxico obliga a no basar la intervención solo en la clase 3; la protección respiratoria y la evacuación pueden ser determinantes desde el primer minuto.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto extremadamente inflamable y muy tóxico; el peligro dominante suele ser la nube de vapor en zonas bajas, con posibilidad de ignición a distancia y exposición grave del personal y de la población.
Claves de intervención: Aislar, trabajar a barlovento, eliminar ignición, usar ERA y protección química robusta, enfriar recipientes expuestos, cubrir derrames con espuma cuando proceda, proteger desagües y descontaminar precozmente.
Criterio prudente: Si existen dudas sobre cantidad liberada, alcance de la nube o estabilidad de recipientes, adoptar estrategia defensiva, ampliar perímetro y solicitar apoyo especializado.