Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
NÚMERO UN: 1160
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Acetona
Sinónimos: Propanona; dimetilcetona; 2-propanona
Número CAS: 67-64-1
Número CE (EINECS): 200-662-2
Código Hazchem: 2YE
Uso recomendado: Disolvente industrial, desengrase, limpieza de equipos, formulación de
pinturas, tintas, adhesivos, resinas, laboratorio y procesos de síntesis.
Restricciones de uso: Evitar uso en atmósferas confinadas sin ventilación, cerca de
fuentes de ignición, durante trabajos en caliente y en presencia de oxidantes fuertes.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Líquido muy inflamable; vapores muy inflamables; alta volatilidad.
Riesgos principales: Formación rápida de atmósferas inflamables, ignición a distancia,
retroceso de llama, reencendido, acumulación de vapores en zonas bajas y sobrepresión de
recipientes por calentamiento.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro, fluido y muy volátil.
Olor: Característico, dulce, penetrante.
Punto de ebullición: Aproximadamente 56 grados C.
Punto de inflamación: Aproximadamente -20 grados C.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 465 grados C.
Límites de explosividad: Aproximadamente 2,5 % a 12,8 % en aire.
Presión de vapor: Alta a temperatura ambiente; favorece evaporación rápida.
Densidad: Aproximadamente 0,79 g/cm3.
Solubilidad en agua: Miscible.
Riesgo por vapores: Los vapores suelen desplazarse a ras de suelo y pueden alcanzar
focos de ignición alejados, con inflamación súbita o deflagración en recintos bajos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación, contacto ocular, contacto cutáneo e ingestión.
Efectos agudos: Irritación ocular, irritación de vías respiratorias, cefalea, mareo,
somnolencia, embotamiento, náuseas y depresión del sistema nervioso central.
Contacto con la piel: Efecto desengrasante; exposición repetida puede causar sequedad,
eritema, fisuración e irritación cutánea.
Ingestión: Náuseas, vómitos, dolor abdominal, somnolencia y riesgo de aspiración si se
produce vómito.
Exposición intensa: Puede causar narcosis, inestabilidad de la marcha, disminución del
nivel de conciencia y compromiso respiratorio en concentraciones elevadas.
Órganos diana orientativos: Sistema nervioso central, ojos, piel y aparato respiratorio.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Arde con gran facilidad incluso a baja temperatura.
Una pequeña fuga genera vapor suficiente para formar mezcla inflamable en muy poco tiempo.
La ignición puede producirse por llama, chispa, electricidad estática, motores eléctricos,
interruptores, superficies calientes o trabajos de corte y soldadura.
Riesgo de explosión: Importante en interiores, fosos, sótanos, colectores, alcantarillas,
cubetos, naves mal ventiladas y contenedores parcialmente vacíos. El vapor puede formar
nubes inflamables que deflagran al contacto con una fuente de ignición y transmitir la
llama hasta el punto de fuga.
Propagación del incendio: El líquido corre con facilidad, extiende el frente de llama y
puede penetrar en drenajes, canaletas y puntos bajos donde el fuego reaparece lejos del
derrame inicial. El calentamiento de recipientes cerrados aumenta la presión interna y
puede provocar rotura violenta o expulsión de tapas y válvulas.
Riesgo en recipientes: Bidones, GRG y cisternas expuestos al calor requieren enfriamiento
continuo. Si el recipiente se deforma, ventea con fuerza, cambia de color o emite sonido
creciente, elevar distancia de seguridad y valorar evacuación inmediata.
Riesgo por agua de extinción: Al ser miscible en agua, el uso de chorro compacto puede
dispersar el combustible, aumentar la superficie incendiada y trasladar mezcla inflamable
hacia desagües o zonas no afectadas.
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos
irritantes por combustión incompleta.
Implicación táctica: El mayor peligro operativo suele ser la nube de vapor inflamable más
que la toxicidad intrínseca. La prioridad es impedir ignición, controlar vapores y proteger
recipientes expuestos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Espuma resistente a alcoholes como agente principal en incendios de
charco o superficie; polvo químico seco y dióxido de carbono para fuegos incipientes o de
pequeña entidad; agua pulverizada para enfriar recipientes, estructuras y exposiciones.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el producto ardiendo o sobre derrames;
puede dispersar el líquido, romper la capa de espuma y ampliar el incendio.
Ataque inicial: Intervenir desde barlovento, con el menor número de efectivos expuestos,
establecer línea de seguridad, cortar energía, detener tráfico y eliminar focos de ignición
en un área amplia, incluyendo motores, cuadros eléctricos y llamas piloto.
Incendio de derrame: Aplicar espuma suavemente, sin agitación, desde cobertura o distancia
protegida. Priorizar confinamiento de escorrentías y evitar entrada del agua contaminada en
alcantarillado, fosos y recintos cerrados.
Incendio con fuga activa: Si arde una fuga presurizada o una salida continua de producto,
no extinguir la llama mientras no pueda cerrarse la fuga con seguridad. La extinción sin
control de la salida puede generar nube inflamable no visible y reencendido explosivo.
Enfriamiento de recipientes: Mantener enfriamiento continuo con agua pulverizada sobre
bidones, depósitos, tuberías y cisternas expuestas. En grandes recipientes, enfriar desde
posiciones protegidas y considerar retirada solo si puede hacerse sin exposición directa.
Protección de exposiciones: Priorizar contenedores adyacentes, fachadas, estructuras
metálicas, bandejas de cables y zonas donde el calor pueda generar nuevos focos o fallo
estructural.
Evacuación: Valorar evacuación inmediata de la zona próxima si existe cisterna afectada,
venteo intenso, incendio plenamente desarrollado en recinto confinado o propagación de vapor
inflamable a edificios, alcantarillas o aparcamientos subterráneos.
Protección del equipo: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva obligatorio en
humo, atmósfera contaminada, medición incompleta o actuación en interior. Utilizar traje de
intervención estructural y protección química complementaria si hay riesgo de salpicaduras.
Control posterior: Vigilar reencendidos, puntos calientes, bolsillos de vapor y drenajes.
No dar por extinguido hasta verificar ausencia de atmósfera explosiva y enfriamiento estable.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, establecer control de accesos y trabajar desde
barlovento y, si es posible, desde cota superior. Suprimir igniciones en un perímetro amplio
y prohibir teléfonos, herramientas no protegidas, arrancada de vehículos y maniobras que
generen chispas en las proximidades.
Evaluación táctica: Determinar si se trata de fuga contenida, derrame libre, derrame con
llegada a saneamiento o fuga en interior. Confirmar presencia de atmósfera inflamable con
medición de explosividad antes de aproximación estrecha.
Control de la fuga: Si es seguro, cerrar válvulas, reponer tapas, enderezar envases,
obturar pérdidas con medios compatibles y detener bombas o trasiegos. Evitar acciones que
aumenten la descarga o generen electricidad estática.
Contención: Formar diques con material inerte no combustible; taponar o cubrir imbornales;
impedir llegada a alcantarillas, fosos, sótanos, galerías de servicio, cursos de agua y
recintos de maquinaria.
Control de vapores: Emplear agua pulverizada en niebla fina solo para abatimiento prudente
de vapores y protección de equipos, evitando proyectar el líquido o arrastrarlo. La espuma
resistente a alcoholes puede ser útil como manta supresora de vapores sobre charcos.
Absorción y recogida: Utilizar sepiolita, vermiculita, arena seca u otro absorbente inerte
no combustible. Recoger con herramientas antichispa en recipientes homologados y compatibles,
cerrables y correctamente señalizados.
Ambientes confinados: Considerar atmósfera inmediatamente peligrosa para la vida y la
salud. Ventilar de forma controlada con equipos adecuados y solo tras cortar igniciones.
No acceder a sótanos, fosos o galerías sin ERA, medición previa y plan de rescate.
Trasvase: Solo con medios compatibles, unión equipotencial, puesta a tierra y línea de
espuma o protección preparada. Suspender la maniobra si aumenta el LEL o aparece nueva fuga.
Descontaminación operativa: Retirar absorbentes y EPIs contaminados a zona controlada.
Revisar calzado, guantes y herramientas antes de abandonar la zona caliente.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva en incendio,
fuga significativa, recintos cerrados, presencia de humo o cuando la atmósfera no esté
caracterizada. En fase de control exterior con mediciones seguras y sin humo, la protección
respiratoria se decidirá según evaluación instrumental y mando.
Protección ocular/facial: Gafas estancas contra salpicaduras más pantalla facial en
operaciones de obturación, trasvase, contención o apertura de recipientes.
Protección de manos: Guantes resistentes a cetonas, preferentemente de butilo u otro
material específicamente validado por fabricante para acetona. Evitar confiar en guantes de
uso general con baja resistencia química.
Protección corporal: Traje de intervención para fase de incendio y protección térmica.
Para fuga, trasvase o contacto directo, traje químico de protección contra salpicaduras
compatible con disolventes orgánicos. Ropa antiestática y calzado de seguridad apropiado.
Protección complementaria: Detector de explosividad, linternas y equipos eléctricos
adecuados para atmósferas inflamables, herramientas antichispa y medios de unión equipotencial.
Criterio táctico: Si existe duda entre riesgo térmico y químico, priorizar ERA y control
de exposición; ajustar el nivel de protección según medición, proximidad al líquido y tipo
de maniobra a realizar.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición sin poner en riesgo al rescatador.
Mantener reposo, abrigo y vigilancia continua. Avisar recurso sanitario si hay síntomas
neurológicos, respiratorios, salpicadura ocular importante o exposición prolongada.
Inhalación: Llevar al afectado a aire fresco. Colocar en posición semisentada si presenta
dificultad respiratoria. Administrar oxígeno por personal entrenado cuando proceda. Si no
respira, iniciar RCP según protocolo. Vigilar por posible depresión del sistema nervioso
central incluso si inicialmente parece consciente.
Contacto ocular: Lavar inmediatamente con abundante agua durante al menos 15 minutos,
separando párpados y moviendo los ojos. Retirar lentes de contacto si se extraen con
facilidad. No permitir frotamiento ocular. Requiere valoración médica si persiste dolor,
lagrimeo, visión borrosa o irritación.
Contacto cutáneo: Retirar de inmediato ropa, calzado y objetos contaminados. Lavar con
agua abundante y jabón suave. No usar disolventes para limpiar la piel. Si hay irritación
persistente o extensa, asistencia sanitaria.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No administrar nada por boca a una
persona con disminución del nivel de conciencia. Si vomita espontáneamente, colocar de lado
para reducir riesgo de aspiración. Solicitar valoración médica urgente.
Exposición combinada: En víctimas impregnadas y somnolientas, priorizar retirada de ropa
contaminada, control de vía aérea y prevención de aspiración.
Información médica útil: Tratamiento sintomático y de soporte. Vigilar depresión del
sistema nervioso central, broncoaspiración, irritación ocular y deshidratación cutánea.
Centro de consulta: Contactar con toxicología en caso de ingestión, inhalación intensa,
exposición masiva o dudas sobre evolución clínica.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación eficaz, equipos antideflagrantes, control de
electricidad estática y procedimientos de trasiego seguros. Evitar salpicaduras, cargas por
caída libre y acumulación de vapor en zonas bajas.
Almacenamiento: Mantener en envases homologados, herméticos, correctamente etiquetados y
en lugar fresco, ventilado y protegido del calor. Separar de focos de ignición, radiación
solar intensa y trabajos en caliente.
Segregación: Separar de oxidantes fuertes, agentes nitrantes, peróxidos reactivos y otras
sustancias que puedan favorecer reacción o incendio. Disponer cubetos de retención y control
de drenajes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de uso y almacenamiento. Su principal
problema operativo deriva de la inflamabilidad y de la rápida formación de vapor.
Condiciones a evitar: Calor, llama, superficies calientes, chispas, descargas
electrostáticas, radiación solar intensa sobre recipientes, ventilación deficiente, trabajos
en caliente y confinamiento de vapores en recintos cerrados.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, mezclas nitrantes, peróxidos fuertes, cromatos,
ácido nítrico concentrado, agentes oxidantes similares y combinaciones que favorezcan reacción
exotérmica o ignición. Evitar contacto con materiales no compatibles en juntas, mangueras o
sellos durante trasvase.
Reactividad operativa: Puede encenderse fácilmente por descarga electrostática durante
bombeo o vertido. Los recipientes vacíos conservan vapores inflamables y siguen siendo
peligrosos para corte, soldadura, perforación o manipulación con herramientas generadoras
de chispas.
Polimerización peligrosa: No se espera en condiciones normales de intervención.
Descomposición peligrosa: En combustión o calentamiento intenso genera monóxido de
carbono, dióxido de carbono y humos irritantes.
Consecuencia táctica: Aun sin reacción química compleja, la combinación de volatilidad,
atmósfera inflamable y drenajes confinados puede convertir un derrame moderado en incidente
de rápida escalada si no se controla la ignición.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: La toxicidad sistémica suele ser menor que la de otros disolventes
orgánicos, pero la volatilidad alta aumenta el riesgo de inhalación incapacitante en espacios
cerrados o mal ventilados.
Efectos por inhalación: Irritación, cefalea, mareo, somnolencia y alteración del juicio.
A mayor concentración puede presentarse narcosis y descenso del nivel de conciencia.
Efectos por contacto: Irritación ocular frecuente y desengrasado cutáneo marcado con
exposición repetida o prolongada.
Efectos crónicos orientativos: La exposición repetida favorece dermatitis irritativa y
empeora la tolerancia cutánea. Mantener control ambiental y protección dérmica.
Consideración operativa: Una víctima aparentemente colaboradora puede deteriorarse durante
la evacuación por progresión de la depresión neurológica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Producto volátil y miscible en agua; puede dispersarse con
rapidez, evaporar desde superficies y contaminar redes de saneamiento.
Impacto útil para intervención: El riesgo ecológico inmediato más relevante en emergencia
es la generación de atmósferas inflamables en colectores, arquetas y estaciones de bombeo,
además de la contaminación puntual de agua superficial o residual.
Biodegradabilidad: Generalmente biodegradable en condiciones favorables, pero la prioridad
en la respuesta es evitar propagación, ignición y entrada al sistema de drenaje.
Medida prioritaria: Contener, recuperar y notificar si alcanza cauces, colectores o EDAR.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar que se trata de un líquido muy inflamable clase 3,
identificar recipiente y volumen implicado, establecer zonas caliente, templada y fría,
ordenar control policial y cortar fuentes de ignición en un entorno amplio.
Prioridades tácticas: 1) rescate y evacuación; 2) aislamiento y control de accesos;
3) eliminación de igniciones; 4) evaluación atmosférica; 5) control de fuga y contención;
6) protección de exposiciones; 7) recuperación del producto y normalización.
Aislamiento orientativo: Incrementar perímetro si hay nube de vapor visible o sospechada,
derrame importante, afectación de alcantarillado, incendio desarrollado, cisterna implicada
o exposición de edificios próximos. Valorar evacuación preventiva a sotavento y en cotas
bajas, especialmente sótanos, aparcamientos y locales cerrados.
Control de vapores: La medición de LEL debe ser continua en puntos bajos, arquetas,
puertas, naves, sótanos y zonas a sotavento. No confiar solo en el olor. Si aumentan
lecturas o se pierde control del abatimiento, ampliar aislamiento y reducir personal expuesto.
Ventilación: Solo de forma controlada, evitando arrastrar vapores hacia personal, tráfico,
viviendas o fuentes de ignición. En interior, coordinar ventilación con mediciones y corte
previo de energía no segura.
Incendio: Si el objetivo principal no es salvamento inmediato, considerar estrategia
defensiva cuando exista gran carga de fuego, varios recipientes afectados, riesgo de BLEVE
no aplicable pero sí de rotura violenta de recipientes, o falta de control sobre la fuga.
Enfriamiento de recipientes: Mantener enfriamiento sostenido y observar signos de aumento
de presión. Si una cisterna o depósito no puede enfriarse adecuadamente, aumentar distancia
y evacuar el entorno expuesto.
Trasvase y control de producto: Realizar solo cuando la atmósfera esté razonablemente
controlada, con espuma disponible, puesta a tierra, herramienta adecuada y plan de parada.
Trabajo en alcantarillado y subsuelo: Considerar alta probabilidad de mezcla explosiva.
Sellar accesos, medir antes de abrir tapas y evitar introducir personal salvo necesidad
crítica y con procedimiento de espacio confinado.
Mando: Anticipar reencendido por vapores residuales, propagación a zonas remotas y
necesidad de recursos de espuma, medición, saneamiento, medio ambiente y empresa titular.
Documentar lecturas, acciones de corte y evolución del incidente.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: ACETONA
Número UN: 1160
Clase ADR/RID: 3
Grupo de embalaje: II
Código de clasificación: F1
Etiqueta de peligro: 3
Código de restricción en túneles: D/E
Kemler: 33
Código Hazchem: 2YE
Información útil de transporte: Puede encontrarse en envases, bidones, GRG/IBC y
cisternas. Riesgo elevado en carga, descarga y trasiego por generación de vapor, derrames
rápidos y descargas electrostáticas. Los recipientes aparentemente vacíos siguen siendo
peligrosos por vapores inflamables residuales.
Orientación táctica en transporte: En accidente de tráfico, inmovilizar la zona, cortar
motores, prohibir fumar, valorar drenajes bajo la calzada y proteger arquetas. Si hay fuga
sin fuego, la prioridad es evitar ignición y contener. Si hay fuego con fuga persistente,
priorizar protección de personas y recipientes expuestos antes que extinción precipitada.
Reglamentación operativa: Aplicar procedimientos de mercancías peligrosas para clase 3,
control de ignición, atmósfera explosiva, equipotencialidad, segregación de incompatibles y
gestión de residuos contaminados. Coordinar con transportista, consejero de seguridad y
autoridad competente cuando proceda.
Señalización útil: Panel naranja con 33 sobre 1160; el
doble 3 indica líquido muy inflamable con riesgo predominante de ignición rápida y extensión
por vapores.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen táctico: La acetona presenta intervención exigente por volatilidad muy alta,
ignición extremadamente fácil y amplia capacidad para formar nubes inflamables. El peligro
crítico suele ser la propagación invisible de vapores a puntos bajos y focos alejados.
Claves de seguridad: Barlovento, medición continua de explosividad, supresión de igniciones,
protección respiratoria adecuada, espuma resistente a alcoholes, enfriamiento de recipientes
y control estricto de alcantarillado y espacios confinados.
Criterio de mando: Si no puede garantizarse control de ignición, medición fiable y
enfriamiento suficiente de recipientes expuestos, aumentar aislamiento y adoptar estrategia
defensiva hasta estabilizar la escena.
Teléfono del Servicio de Información Toxicológica (España): 91 562 04 20