Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 33
NÚMERO UN: 1120
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: BUTANOLES
Identificación práctica: En transporte UN 1120 agrupa butanoles; el componente más habitual en intervención es n-butanol / butan-1-ol. Tratar operativamente como líquido inflamable con vapores irritantes y más pesados que el aire.
Sinónimos: Butanoles; n-butanol; butan-1-ol; alcohol n-butílico; 1-butanol; puede incluir otros isómeros comerciales del butanol.
Número CAS: Referencia frecuente para n-butanol 71-36-3
Número CE (EINECS): Referencia frecuente para n-butanol 200-751-6
Código Hazchem: 3[Y]E
Uso recomendado: Disolvente industrial; fabricación de pinturas, barnices, resinas, extractantes, plastificantes, limpiadores y síntesis química.
Restricciones de uso: Evitar empleo con fuentes de ignición, ventilación insuficiente, pulverización no controlada, trasvases sin puesta a tierra y contacto con oxidantes fuertes.
Aspecto y estado físico: Líquido incoloro a ligeramente amarillento, móvil.
Olor: Alcohólico, característico, penetrante.
Riesgos principales: Líquido y vapor inflamables; vapores irritantes y narcóticos a concentración elevada; acumulación en zonas bajas; ignición retardada con retroceso de llama; escorrentía inflamable por drenajes o superficies.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Líquido inflamable clase 3 con peligro dominante por formación de atmósferas inflamables y propagación del fuego desde charcos, fugas o ventilación deficiente.
Comportamiento del vapor: Vapores más pesados que el aire; tienden a desplazarse a ras de suelo y concentrarse en alcantarillas, sótanos, fosos, túneles, patios ingleses y espacios confinados.
Punto de ebullición: Habitualmente en torno a 108-118 grados C según isómero; para n-butanol aproximadamente 117,7 grados C
Punto de inflamación: En torno a 24-35 grados C según isómero; para n-butanol aproximadamente 35 grados C, vaso cerrado
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 340 grados C
Límites de explosividad: Aproximadamente 1,4 % a 11,2 % en aire
Presión de vapor: Moderada; suficiente para generar atmósferas inflamables en interiores, zonas templadas o superficies amplias de derrame.
Densidad: Aproximadamente 0,81 a 0,83 a 20 grados C
Solubilidad en agua: Limitada a moderada según isómero; no confiar en dilución con agua como medida principal de neutralización.
Riesgo por vapores: Relevante en carga y descarga, fugas en recintos, cubetos, sumideros y zonas sin renovación de aire.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación de vías respiratorias, cefalea, mareo, somnolencia, náuseas y depresión del sistema nervioso central a concentraciones elevadas.
Contacto con la piel: Irritante; desengrasa la piel y puede producir dermatitis tras contacto repetido o prolongado.
Contacto con los ojos: Irritación intensa, dolor, lagrimeo, enrojecimiento y visión borrosa transitoria.
Ingestión: Nocivo; puede causar depresión del sistema nervioso central, náuseas, vómitos y riesgo de aspiración pulmonar si se produce emesis.
Efectos de exposición elevada: Aturdimiento, desorientación, incoordinación, disminución del nivel de consciencia y riesgo secundario de caída o atrapamiento en atmósfera contaminada.
Peligro táctico sanitario: Una víctima aparentemente consciente puede deteriorarse durante la extracción si permanece en zona con vapores o si existe aspiración tras vómito.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Inflamable; puede encenderse por chispas, superficies calientes, llama piloto, motores, equipos eléctricos no protegidos y descargas electrostáticas. En ambiente templado puede emitir vapor suficiente para inflamarse.
Riesgo de explosión: Los vapores forman mezclas explosivas con el aire dentro de sus límites de inflamabilidad. Existe riesgo real de deflagración en interiores, cubetos, tanques, alcantarillas, fosos y recintos con ventilación deficiente.
Retroceso de llama: Posible ignición a distancia con retorno de llama hasta el punto de fuga o derrame, especialmente si la nube de vapor circula por drenajes o a ras de suelo.
Recipientes expuestos: El calentamiento de bidones, GRG, depósitos o cisternas incrementa la presión interna; puede producir venteo violento, rotura de cierres o proyección de fragmentos y líquido ardiendo.
Escorrentías: El producto derramado puede extender el incendio por superficies pavimentadas, zanjas, canales y desagües. La entrada en alcantarillado aumenta el riesgo de explosión secundaria.
Comportamiento en incendio: El fuego puede presentarse como incendio de charco, fuego de fuga presurizada si existe bombeo o sobrepresión, o combustión en superficie de cubeto. La combustión incompleta genera atmósfera tóxica e irritante.
Explosión de vapor en recinto: En locales cerrados, la mezcla vapor-aire puede inflamarse súbitamente al abrir una puerta, accionar un interruptor o introducir equipos no antideflagrantes.
Productos peligrosos de combustión: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes; en combustión deficiente, atmósfera peligrosa para intervención y rescate.
Conclusión táctica: El mayor peligro puede no ser la llama visible sino la nube inflamable desplazada fuera del foco, con encendido retardado y afectación a intervinientes o evacuados.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios adecuados: Espuma resistente a alcoholes como agente principal para charcos, cubetos y grandes superficies; polvo químico seco y dióxido de carbono para fuegos incipientes; agua pulverizada para enfriar recipientes, estructuras expuestas y abatir calor radiante.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua directamente sobre el líquido incendiado; puede dispersar el combustible, aumentar la superficie de fuego y arrastrarlo hacia drenajes o zonas no afectadas.
Ataque inicial: Actuar desde barlovento y desde cota superior si es posible. Cortar ignición y alimentación del producto antes del ataque ofensivo cuando la instalación lo permita.
Enfriamiento: Refrigerar bidones, tuberías, válvulas, depósitos y cisternas expuestos al calor con agua pulverizada continua desde posición protegida. Mantener el enfriamiento después de la extinción mientras persista calentamiento.
Aplicación de espuma: Realizar aplicación suave, en rebote o sobre pantalla, para no romper la manta. Reaplicar si se pierde cobertura por agitación, escorrentía o calentamiento.
Fuego de charco: Priorizar contención del perímetro, protección de exposiciones y cobertura con espuma resistente a alcoholes. Evitar pisar o remover la zona de combustible.
Fuego en fuga: Si la fuga no puede cerrarse de forma segura, valorar mantener la combustión controlada mientras se protege entorno y se elimina alimentación, evitando una nube explosiva no incendiada.
Incendio en recipiente o cisterna: Si existe venteo creciente, deformación, ruido anormal, cambio de color del metal o aumento rápido de temperatura, retirar personal y ampliar perímetro. Pasar a estrategia defensiva.
Instalaciones interiores: Antes de ventilar o abrir accesos, valorar riesgo de mezcla inflamable. Ventilación táctica solo con control de ignición y lectura atmosférica cuando sea viable.
Control de escorrentías: Contener aguas de extinción contaminadas y evitar su entrada en saneamiento. El agua sin control puede transportar producto ardiendo.
Pequeños fuegos: Polvo químico seco o CO2 si no hay riesgo de reignición por superficie caliente o derrame residual.
Grandes incendios: Espuma resistente a alcoholes, maniobra defensiva si la carga térmica supera la capacidad de control, protección de exposiciones, aislamiento amplio y posible evacuación por nube de humo y riesgo de extensión.
Precauciones concretas: No introducir personal sin ERA en zonas con humo, vapores o posibilidad de deflagración. No accionar interruptores ni equipos no protegidos en la zona caliente.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar inmediatamente la zona, cortar tráfico y accesos, eliminar llamas y motores, prohibir fumar y evitar maniobras eléctricas no imprescindibles. Establecer control de accesos por viento y topografía.
Aislamiento recomendado: Ampliar el perímetro si el derrame alcanza alcantarillas, interiores, sótanos, túneles, cubetos o zonas donde pueda acumularse vapor. Valorar evacuación de proximidad si existe nube inflamable no controlada.
Evaluación táctica: Identificar punto de fuga, caudal, posibilidad de cierre remoto, afección a drenajes y existencia de focos de ignición. Priorizar vida, confinamiento del producto y prevención de atmósfera explosiva.
Control del derrame: Contener con diques de tierra, arena o absorbente inerte no combustible. Taponar o reducir la fuga solo si puede hacerse con seguridad y sin exponer personal a nube inflamable.
Control de vapores: En grandes charcos o fugas, considerar manta de espuma resistente a alcoholes para reducir evaporación e ignición. El uso de agua pulverizada solo es útil de forma prudente para abatir vapores periféricos, nunca para dispersar el producto.
Protección del entorno: Sellar o cubrir sumideros, interceptar drenajes y proteger cursos de agua. Cualquier entrada en saneamiento puede generar ignición o explosión alejada del foco.
Recogida: Absorber con sepiolita, vermiculita, arena o absorbente mineral inerte. Transferir a recipientes homologados, cerrables y etiquetados para recuperación o gestión.
Trasvase: Solo con personal protegido, material compatible, herramientas antichispa, unión equipotencial y puesta a tierra. Evitar reboses y cargas electrostáticas.
Grandes fugas: Restringir aproximación, monitorizar explosividad, usar ERA y valorar estrategia defensiva. Si no se controla la fuente, proteger exposiciones y esperar recursos especializados.
Interiores y espacios confinados: No entrar sin lectura atmosférica y ERA. Ventilación mecánica solo si el equipo es seguro para atmósferas inflamables y existe control del riesgo de encendido.
Descontaminación operativa: Retirar producto libre antes del lavado. Lavar superficies solo cuando el riesgo de ignición esté controlado y con contención de efluentes.
Criterio de mando: Si hay olor intenso en edificaciones próximas, sumideros o galerías de servicio, ampliar reconocimiento y aislamiento aunque no se observe derrame superficial importante.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Intervención en incendio: Traje de intervención estructural completo con equipo respiratorio autónomo de presión positiva. Mantener ERA durante extinción, revisión, ventilación y control de puntos calientes.
Fuga o derrame sin fuego: Ropa de protección química contra salpicaduras, preferiblemente traje químico adecuado al riesgo de exposición; guantes resistentes a alcoholes como nitrilo, butilo o material laminado compatible; botas químicas; protección ocular estanca y pantalla facial si existe riesgo de proyección.
Atmósferas peligrosas: ERA obligatorio en interiores, espacios confinados, alcantarillas, sótanos, cisternas, concentraciones desconocidas, presencia de humo, lectura elevada de explosividad o síntomas en intervinientes.
Protección respiratoria filtrante: Solo puede valorarse fuera de la zona caliente y en tareas auxiliares con atmósfera conocida y controlada; para primera intervención y rescate debe priorizarse ERA.
Protección de manos: Evitar guantes degradables por solventes. Cambiar guantes contaminados o deteriorados y vigilar permeación en trabajos prolongados.
Protección complementaria: Herramientas antichispa, linternas y equipos adecuados para atmósferas potencialmente explosivas, unión equipotencial y puesta a tierra en trasvases.
Descontaminación de EPI: Retirar ropa contaminada, embolsar si procede y limpiar equipos antes de reuso. El traje estructural contaminado por disolvente no debe permanecer en servicio sin limpieza adecuada.
Criterio operativo: Si existe duda entre riesgo tóxico y riesgo inflamable, elegir protección respiratoria máxima y reducir permanencia en zona.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Rescatar solo con protección adecuada. Alejar a la víctima de la exposición, mantener vía aérea permeable, reposo y vigilancia continua.
Inhalación: Llevar a aire fresco, mantener en reposo, aflojar ropa ajustada y vigilar consciencia y respiración. Administrar oxígeno por personal entrenado si hay dificultad respiratoria. Si hay respiración ineficaz, soporte ventilatorio según protocolo. Atención médica urgente si persisten síntomas, hay exposición intensa o pérdida de consciencia.
Contacto con la piel: Retirar inmediatamente ropa, calzado y objetos contaminados. Lavar con agua abundante y jabón. No usar disolventes para limpiar la piel. Si aparece irritación persistente, asistencia sanitaria.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si resulta fácil y sin retrasar el lavado. Derivación médica por irritación marcada o alteración visual.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No dar nada por boca a persona inconsciente. Mantener incorporado si está consciente. Atención médica urgente por riesgo de aspiración pulmonar y depresión del sistema nervioso central.
Víctima inconsciente: Posición lateral de seguridad si respira. Si no respira, iniciar soporte vital según protocolo. Vigilar vómito y aspiración.
Ropa contaminada: Retirarla y aislarla para evitar exposición secundaria a sanitarios o intervinientes.
Observación clínica útil: Puede existir empeoramiento respiratorio tras aspiración o exposición intensa; no minimizar cuadros con mareo o somnolencia.
Información para sanitarios: Exposición a butanoles, líquido inflamable con efecto irritante y narcótico; vigilar vía aérea, depresión del SNC y neumonitis por aspiración.
Centro de apoyo toxicológico: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en zonas bien ventiladas. Evitar inhalación de vapores y contacto repetido con piel y ojos. No fumar ni comer en zona de uso. Prevenir cargas electrostáticas en bombeo, mezcla y trasvase.
Almacenamiento: En recipientes homologados, bien cerrados, en lugar fresco, ventilado y protegido del calor. Separar de oxidantes fuertes, fuentes de ignición y materiales incompatibles.
Disposición: Mantener cubetos de retención, drenajes controlados, señalización de inflamable y medios de extinción adecuados cercanos.
Compatibilidad operativa: Evitar almacenaje junto a peróxidos, nitratos oxidantes, ácido nítrico, hipocloritos concentrados y otros oxidantes potentes.
Condiciones de seguridad: Equipos eléctricos adecuados, ventilación eficaz y procedimiento de permiso para trabajos en caliente.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática, recipientes mal ventilados, nieblas inflamables y acumulación de vapores en recintos bajos o cerrados.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, por ejemplo peróxidos, ácido nítrico, permanganatos, cromatos, nitratos oxidantes y otros agentes capaces de reacción exotérmica.
Reactividad: Puede reaccionar vigorosamente con oxidantes, generando calor y aumentando el riesgo de incendio. En trasvases sin control electrostático puede presentarse ignición.
Condiciones operativas críticas: Calentamiento del producto, atomización, pulverización accidental, derrame sobre superficie caliente y mezcla de vapores con aire en intervalo inflamable.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa en condiciones habituales de intervención.
Descomposición peligrosa: En incendio o calentamiento intenso produce monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes.
Consecuencia táctica: La estabilidad química no reduce el riesgo operativo; el peligro principal sigue siendo la inflamabilidad con acumulación de vapores y posible encendido súbito.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: Exposición moderada o alta puede causar irritación ocular y respiratoria, cefalea, mareo, somnolencia y narcosis. La ingestión es especialmente preocupante por aspiración.
Órganos diana probables: Sistema nervioso central, ojos, piel, vías respiratorias y pulmón si existe aspiración.
Efectos por exposición repetida: Dermatitis por desengrase cutáneo y posible agravamiento de síntomas en trabajos con ventilación deficiente.
Vía inhalatoria: La tolerancia subjetiva al olor no garantiza seguridad; puede haber incapacidad operativa antes de pérdida total de consciencia.
Criterio operativo: Considerar potencial incapacitante en recintos cerrados y no confiar en ausencia de síntomas iniciales en exposiciones cortas.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Líquido orgánico volátil; parte se evapora y parte puede pasar a agua. Un vertido concentrado puede causar contaminación local y atmósfera inflamable sobre lámina de agua o en puntos de acumulación.
Impacto: Puede afectar a organismos acuáticos de forma aguda por concentración elevada y generar riesgo indirecto por incendio o explosión en saneamiento.
Movilidad: Puede desplazarse por suelos y drenajes antes de evaporar completamente.
Biodegradabilidad: Se considera biodegradable en condiciones favorables, aunque ello no elimina el riesgo inmediato tras un vertido.
Medida operativa: Priorizar contención, recuperación del producto y control estricto de aguas de extinción o lavado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar producto por panel naranja, carta de porte, etiquetas y reconocimiento del entorno. Evaluar viento, relieve, desagües, confinamiento del vapor, volumen implicado y exposición de personas.
Prioridades de mando: 1) salvar y rescatar con seguridad, 2) impedir ignición, 3) aislar y evacuar cuando proceda, 4) contener fuga o derrame, 5) proteger exposiciones y saneamiento.
Aislamiento: Establecer zona caliente suficiente para vapores inflamables y ampliarla si la nube entra en alcantarillado, sótanos, edificios, túneles o patios cerrados. Controlar accesos a pie y rodados.
Evacuación o confinamiento: Valorar evacuación de proximidad en sentido del viento y en edificaciones bajas adyacentes si existe nube inflamable o fuerte olor. El confinamiento solo puede considerarse si la nube está exteriormente controlada y la evacuación aumenta el riesgo.
Estrategia ofensiva o defensiva: Ofensiva solo si el foco es limitado, existe control de ignición y la dotación dispone de agente extintor y protección adecuados. Defensiva si hay gran volumen, recipiente comprometido, fuga no controlable o riesgo de deflagración.
Control atmosférico: Medir explosividad antes de permitir acceso sin ERA, abrir recintos, conectar ventilación o restablecer energía. Repetir mediciones en drenajes, cotas bajas y puntos alejados del derrame visible.
Control de vapores: Priorizar espuma resistente a alcoholes sobre grandes charcos y sellado de sumideros. El agua pulverizada debe usarse con criterio para abatir vapor periférico, evitando dispersión del líquido.
Enfriamiento de recipientes: Refrigerar desde cobertura y a distancia. Si se observa venteo, deformación, vibración, aumento de temperatura o afectación directa de llama, ampliar distancia de seguridad y reducir exposición del personal.
Intervención en interior: No abrir a ciegas locales, fosos o cámaras con sospecha de atmósfera inflamable. Planificar ventilación, control de ignición, rutas de retirada y respaldo de línea de protección.
Rescate: Solo con protección respiratoria adecuada y binomio. Extraer víctimas a zona segura, descontaminar y transferir con información de exposición.
Coordinación: Ordenar corte de tráfico, electricidad no esencial, procesos industriales, bombeos y operaciones de trasvase. Coordinar con policía, sanitarios, titular de la instalación y gestor ambiental.
Punto crítico de mando: Si la fuga alcanza saneamiento, el escenario deja de ser local; ampliar reconocimiento, control del perímetro y vigilancia de posibles igniciones secundarias alejadas.
Reacondicionamiento: Tras la extinción o control de fuga, mantener vigilancia por reignición, emisión residual de vapores y reactivación del foco en zonas bajas o absorbentes contaminados.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: BUTANOLES
Número UN: 1120
Clase ADR/RID: 3
Grupo de embalaje: III
Etiqueta de peligro: 3
Código de clasificación: F1
Código de restricción en túneles: D/E
Kemler: 33
Código Hazchem: 3[Y]E
Interpretación operativa del Kemler: El 33 indica líquido inflamable con peligro de inflamabilidad acentuado. Debe esperarse fácil ignición del vapor, retroceso de llama y necesidad de control estricto de focos de ignición.
Lectura táctica del ADR: Clase 3 y grupo de embalaje III orientan a un líquido inflamable de peligrosidad significativa en transporte. La respuesta debe centrarse en aislamiento, control de vapores, espuma adecuada y protección respiratoria.
Aplicación en transporte: Revisar paneles, etiquetas, documentos de transporte y cantidad cargada. Considerar que recipientes dañados o cisternas calentadas pueden evolucionar rápidamente aunque no exista fuego abierto inicial.
Reglamentación útil en escena: Gestionar la emergencia conforme a procedimientos ADR, autoprotección del titular y normativa de mercancías peligrosas. Mantener control de derrames y de aguas contaminadas.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: UN 1120 corresponde a butanoles, líquidos inflamables cuyo peligro táctico principal es la formación de nubes de vapor inflamable y su ignición retardada, sobre todo en interiores y drenajes.
Clave de intervención: Aislar, eliminar ignición, medir atmósfera, controlar sumideros, contener derrame, usar espuma resistente a alcoholes y ERA ante cualquier duda respiratoria o de explosividad.
Atención especial: El riesgo puede desplazarse lejos del foco visible. Una fuga pequeña en cota baja o alcantarillado puede generar un escenario más peligroso que un charco superficial controlado.
Criterio final para mando: Si no puede garantizarse control de ignición, lectura atmosférica aceptable y seguridad de la dotación, adoptar estrategia defensiva, ampliar perímetro y esperar apoyo especializado.