Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 336
NÚMERO UN: 1098

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Alcohol alílico
Sinónimos: 2-propen-1-ol; allyl alcohol; prop-2-en-1-ol
Número CAS: 107-18-6
Número CE (EINECS): 203-470-7
Código Hazchem si procede: 3WE
Uso recomendado: Intermedio químico en síntesis orgánica, fabricación de resinas,
  plastificantes, especialidades químicas, productos farmacéuticos y usos de laboratorio
  industrial controlado.
Restricciones de uso: Reservado a personal entrenado y procesos con ventilación,
  control de ignición y contención. Evitar uso en espacios confinados, trasiegos sin toma
  de tierra y operaciones próximas a oxidantes o focos térmicos.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Líquido inflamable con toxicidad aguda relevante por
  inhalación, ingestión y absorción cutánea. Vapores irritantes, tóxicos y capaces de
  formar mezclas explosivas.
Riesgos principales: Incendio rápido, explosión de vapores en recintos o zonas
  bajas, intoxicación sistémica, absorción percutánea y contaminación de aguas y
  alcantarillado.
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a ligeramente amarillento.
Olor: Picante, acre, penetrante e irritante.
Riesgo por vapores: Vapores más pesados que el aire; se desplazan a ras de suelo,
  penetran en fosos, sótanos y alcantarillas, y pueden inflamarse a distancia con
  retroceso de llama hasta el punto de fuga.
Densidad: Aproximadamente 0,85 g/cm3 a 20 grados C.
Punto de ebullición: Aproximadamente 96 a 97 grados C.
Punto de inflamación: Aproximadamente 21 grados C en copa cerrada.
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 443 grados C.
Límites de explosividad: Aproximadamente 2,5 % a 18 % en aire.
Presión de vapor: Moderada; suficiente para generar atmósferas peligrosas a
  temperatura ambiente.
Solubilidad en agua: Alta; miscible o muy soluble.
Comportamiento operativo: Aunque se mezcle con agua, puede seguir emitiendo vapores
  inflamables y tóxicos, por lo que el lavado sin contención no resuelve el peligro.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de entrada: Inhalación, contacto cutáneo, contacto ocular e ingestión.
Efectos inmediatos: Irritación intensa de ojos, piel y vías respiratorias; cefalea,
  tos, náuseas, mareo, lagrimeo, dolor torácico y depresión del sistema nervioso central.
Efectos graves: Puede absorberse por piel en cantidad clínicamente significativa;
  riesgo de broncoespasmo, lesión pulmonar, alteraciones metabólicas y afectación hepática
  y renal.
Órganos diana: Sistema respiratorio, hígado, riñones, sistema nervioso central,
  piel y ojos.
Signos de alarma en intervención: Disnea, broncoespasmo, confusión, inestabilidad,
  vómitos, somnolencia, quemazón cutánea, conjuntivitis intensa y deterioro tras aparente
  exposición leve.
Consideración táctica: La ausencia de olor intenso en un momento dado no descarta
  concentración peligrosa ni absorción dérmica relevante.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Alta. Puede inflamarse con chispas, llamas, equipos eléctricos no
  protegidos, superficies calientes y electricidad estática durante trasiego o derrame.
Riesgo de explosión: Muy significativo en recintos, cubetos, fosos, galerías,
  alcantarillas, cisternas y zonas mal ventiladas. Los vapores forman mezclas explosivas
  con el aire en un rango amplio y pueden detonar al alcanzar un foco de ignición alejado.
Comportamiento al fuego: Arde con rapidez; los recipientes sometidos a calor elevan
  presión interna, pueden ventear vapores inflamables y, si el calentamiento persiste,
  romperse violentamente o proyectar líquido en combustión.
Reignición: Probable si no se mantiene manta de espuma o si persisten puntos
  calientes. El producto residual en suelos, absorbentes o canalizaciones puede seguir
  desprendiendo vapores inflamables.
Propagación del incendio: El chorro de agua compacto puede extender el combustible.
  El producto puede viajar con el agua de extinción y generar nuevos focos en cotas bajas.
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido de carbono, dióxido de carbono y
  humos orgánicos irritantes o tóxicos por combustión incompleta.
Peligros especiales reales: En incendios de almacén o vehículo, la combinación de
  toxicidad e inflamabilidad obliga a priorizar aislamiento, control de exposición del
  personal y ventilación táctica dirigida solo cuando no incremente la ignición.
Implicación para el mando: Si hay fuego con recipientes expuestos, ventilación
  deficiente o derrame a saneamiento, debe valorarse evacuación ampliada y estrategia
  defensiva.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Espuma resistente al alcohol como agente principal en
  derrames o superficies incendiadas; polvo químico seco y dióxido de carbono para conatos
  o focos localizados; agua pulverizada para enfriamiento de recipientes, estructuras y
  abatimiento limitado de vapores.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre charcos, bocas de hombre,
  canalizaciones o superficie en combustión; puede dispersar el líquido, romper la manta
  de espuma y ampliar el área incendiada.
Ataque inicial: Actuar desde barlovento y desde cota superior si existe. Eliminar
  fuentes de ignición, cortar energía, inmovilizar tráfico y establecer línea de seguridad
  antes de aproximación.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde
  posición protegida. Retirar envases o contenedores solo si puede hacerse sin exponer a
  la dotación a vapores o radiación. Mantener vigilancia de reignición prolongada.
Táctica para pequeños fuegos: Polvo químico seco o CO2 si el foco es accesible y la
  fuga puede cerrarse. Si no puede cortarse la alimentación del combustible, la extinción
  puntual puede ser ineficaz.
Táctica para fuegos desarrollados: Aplicar espuma resistente al alcohol en forma
  suave, evitando agitación del producto. Proteger exposiciones, enfriar cisternas,
  contenedores y estructuras contiguas. Si hay gran carga de fuego o riesgo de rotura de
  recipientes, adoptar estrategia defensiva y ampliar perímetro.
Control de vapores: Usar niebla de agua de forma prudente para desviar o abatir
  vapores fuera de zonas ocupadas, evitando empujar la nube hacia focos de ignición o
  personas evacuadas.
Protección del personal: ERA a presión positiva y protección química compatible con
  disolventes orgánicos tóxicos e inflamables. Relevar equipos por carga térmica y química.
Agua de extinción: Confinar y recoger. Puede quedar contaminada con producto tóxico
  e inflamable y transportar riesgo a alcantarillado.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridades: Salvar vidas, aislar el área, impedir ignición, detener la fuga si es
  seguro, proteger saneamiento y controlar la nube de vapores.
Aislamiento inicial: Mantener alejados a curiosos y personal no esencial. Ampliar
  la zona caliente en presencia de olor intenso, lectura elevada en explosímetro,
  ventilación deficiente, derrame a alcantarillado o fuga en interior.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y, siempre que sea posible, desde cota alta.
  Evitar paso de personal y vehículos por la nube o por charcos contaminados.
Medidas prácticas: Cortar motores, electricidad no segura y otras fuentes de
  ignición. Colocar toma de tierra en operaciones de trasiego. Taponar o pinzar la fuga
  solo con equipo protegido y si el cierre reduce claramente el riesgo global.
Confinamiento: Hacer diques con tierra, arena seca o absorbente mineral inerte.
  Proteger arquetas, sumideros y alcantarillas con barreras físicas. Desviar escorrentías
  lejos de sótanos, galerías y cauces.
Control de vapores: Considerar aplicación de espuma resistente al alcohol sobre
  charcos para reducir emisión de vapores. Usar agua pulverizada solo como apoyo y con
  criterio, evitando dispersar el producto.
Absorción y recogida: Usar vermiculita, tierra de diatomeas, arena seca u otro
  absorbente inerte no combustible. Recoger con herramientas antichispa en recipientes
  compatibles, cerrables y claramente identificados.
Lo que debe evitarse: Serrín, trapos, absorbentes combustibles, chorro de agua,
  ventiladores o equipos eléctricos no protegidos y lavado directo a drenaje.
Derrame importante: Si afecta a cisterna, tanque, reactor, almacén o interior mal
  ventilado, valorar evacuación de entorno inmediato, petición de apoyo especializado y
  ataque defensivo centrado en confinamiento y protección de exposiciones.
Medición: Monitorizar LIE y, si se dispone, vapores orgánicos. No declarar zona
  segura hasta comprobar descenso sostenido de concentraciones y ausencia de puntos bajos
  contaminados.
Descontaminación inicial: Retirar el grueso del producto, después lavado controlado
  con recogida de efluentes. Mantener línea de descontaminación de personal y equipos por
  posible absorción cutánea.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo de presión positiva en
  incendio, fuga, atmósfera desconocida, espacios confinados, interiores, saneamiento,
  cisternas, lecturas elevadas o ventilación insuficiente. No confiar en filtros en
  atmósferas potencialmente IDLH o con riesgo de deficiencia de oxígeno.
Protección corporal: Traje químico resistente a disolventes orgánicos. Para control
  de fuga o trabajo cercano a salpicaduras, priorizar protección química integral; en
  incendio, traje estructural con sobreprotección química compatible según evaluación.
Guantes: Butilo, Viton o laminado barrera de alta resistencia química. Doble guante
  si la maniobra es prolongada y existe contacto directo probable.
Ojos y cara: Máscara facial completa con ERA o, en tareas sin atmósfera peligrosa,
  gafas estancas químicas y pantalla facial.
Calzado: Botas químicas antiestáticas y antideslizantes, resistentes a hidrocarburos
  y disolventes.
Herramientas y equipos: Material antichispa, iluminación y ventilación con
  protección adecuada para atmósferas inflamables. Toma de tierra en trasiegos.
Disciplina operativa: Control estricto de entrada y salida, tiempos de exposición,
  revisión de guantes y descontaminación inmediata. La absorción por piel puede ser
  clínicamente importante incluso sin lesión visible.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Principio general: Rescatador protegido con ERA y guantes químicos. Retirar a la
  víctima de la exposición sin contaminar al equipo de rescate. Descontaminar antes del
  traslado siempre que la situación lo permita.
Inhalación: Llevar a aire fresco, mantener en reposo, semisentado si hay disnea y
  administrar oxígeno por personal entrenado cuando proceda. Vigilar tos persistente,
  broncoespasmo, hipoxemia y edema pulmonar retardado. Traslado médico urgente aunque la
  mejoría inicial sea aparente.
Contacto con la piel: Retirar ropa, calzado y reloj de inmediato. Lavar con abundante
  agua y jabón durante al menos 15 minutos, insistiendo en pliegues y zonas cubiertas.
  Atención médica urgente por absorción sistémica potencial. Embolsar la ropa contaminada.
Contacto con los ojos: Irrigar de forma inmediata y continua con agua templada
  abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Retirar lentes si se logra
  con facilidad. Valorar por oftalmología con rapidez.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. No dar nada por vía oral a
  persona con disminución de conciencia. Mantener en reposo y traslado inmediato a centro
  sanitario.
Convulsiones o disminución de conciencia: Proteger vía aérea, posición lateral de
  seguridad si respira, control de signos vitales y soporte vital según protocolos.
Información clínica útil: Tratar como intoxicación aguda por alcohol alílico con
  vigilancia respiratoria, hepática, renal y metabólica. La descontaminación precoz de la
  piel reduce carga tóxica.
Observación sanitaria: Recomendable observación clínica tras exposición significativa
  por posible evolución diferida respiratoria o sistémica.
Centro de Toxicología España: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Solo con ventilación eficaz, conexión a tierra, equipos
  antideflagrantes y procedimientos para evitar derrames. Evitar inhalación y todo
  contacto con piel y ojos.
Almacenamiento: Recipientes herméticos, en lugar fresco, seco y ventilado, protegido
  de calor, radiación solar y fuentes de ignición. Separar de oxidantes, ácidos y bases
  fuertes y reactivos incompatibles.
Condiciones recomendadas: Cubetos de retención, control de trasiegos, detección de
  vapores, señalización de atmósfera inflamable y acceso restringido.
Restricción operativa: No entrar en depósitos, cubetos, sótanos o espacios
  confinados sin permiso de trabajo, medición de atmósfera, ERA cuando proceda y plan de
  rescate.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y manipulación
  controlada, pero peligroso por su inflamabilidad y por reacciones en presencia de
  incompatibles.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, electricidad estática, superficies
  calientes, atmósferas confinadas, mala ventilación y acumulación de vapores en zonas
  bajas.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos fuertes, bases fuertes, cloruros de
  ácido y otros reactivos capaces de provocar reacción exotérmica o degradación violenta.
Reactividad operativa: Puede reaccionar vigorosamente con oxidantes y originar calor,
  aumento de presión y emisión de vapores peligrosos. En incendio o calentamiento intenso,
  la descomposición térmica agrava la toxicidad atmosférica.
Polimerización: No es el riesgo principal esperado en intervención, pero ante mezcla
  con reactivos de proceso o contaminantes desconocidos conviene mantener criterio
  conservador y suponer posible reacción exotérmica.
Productos de descomposición: CO, CO2 y humos orgánicos irritantes o tóxicos.
Implicación táctica: Si el producto está en reactor, línea de proceso o mezcla con
  oxidantes, no forzar maniobras internas sin información técnica del titular y control
  instrumental de temperatura y presión.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Alta; sustancia tóxica por inhalación, ingestión y absorción
  cutánea.
Efectos por exposición corta: Irritación intensa, tos, cefalea, mareo, náuseas,
  vómitos, dolor abdominal, depresión del sistema nervioso central y dificultad
  respiratoria.
Efectos sistémicos: Posible daño hepático y renal tras exposiciones significativas;
  la absorción dérmica puede contribuir de forma importante a la dosis total.
Exposición ocular y cutánea: Muy irritante; el contacto prolongado aumenta la
  absorción y la gravedad clínica.
Observación sanitaria: La mejoría inicial no excluye complicaciones posteriores.
  Justifica vigilancia médica en exposiciones relevantes o prolongadas.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Producto móvil en agua y suelo por su alta solubilidad; se
  dispersa con rapidez y puede alcanzar redes de saneamiento y cursos de agua.
Impacto probable: Nocivo para organismos acuáticos en concentraciones suficientes y
  con riesgo añadido por toxicidad aguda local y consumo de oxígeno en el medio.
Actuación ambiental: Impedir entrada en cauces, colectores, depuradoras y balsas.
  Contener escorrentías y comunicar a autoridad competente si existe afección exterior.
Persistencia: Puede biodegradarse, pero el problema inmediato para intervención es la
  toxicidad local y la generación de atmósferas peligrosas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales: Confirmar UN 1098, reconocer viento y topografía,
  identificar presencia de saneamiento, interiores, sótanos o recipientes expuestos al
  calor, y decidir pronto entre ofensiva limitada o estrategia defensiva.
Prioridad táctica: Vida, aislamiento, control de ignición, protección respiratoria,
  confinamiento del producto, control de vapores y defensa de exposiciones.
Aislamiento y evacuación: Considerar evacuación inmediata del entorno próximo si hay
  nube de vapores, derrame importante, afectación a alcantarillado, incendio con
  recipientes calentados o imposibilidad de cortar la fuga. En exteriores, ampliar
  perímetro a favor del viento y en cotas bajas.
Control atmosférico: Usar explosímetro de forma continua y, si existe disponibilidad,
  detector de vapores orgánicos. Medir especialmente en arquetas, sótanos, fosos, pasos
  inferiores y puntos de acumulación.
Fuga sin fuego: Suele ser prioritario controlar vapores, eliminar igniciones y
  contener el derrame antes que intentar una neutralización improcedente. Aplicar espuma
  resistente al alcohol si ayuda a reducir emisiones.
Incendio: Si la fuga no puede cerrarse, la extinción puede dejar una nube inflamable
  y tóxica sin control. Valorar si conviene proteger exposiciones y enfriar mientras arde
  de forma controlada hasta cierre o agotamiento del producto.
Recipientes expuestos: Enfriar de forma sostenida desde cobertura. Si aumenta la
  presión, hay deformación, venteo anómalo o imposibilidad de aproximación segura, retirar
  personal y ampliar zona de seguridad.
Rescate: No entrar sin ERA y protección química adecuada. Extraer a aire limpio,
  descontaminar de inmediato y transferir a sanitario con información del producto.
Mando: Sectorizar, controlar accesos, prever relevo de ERA, línea de
  descontaminación, gestión de aguas contaminadas y coordinación con policía, sanitario,
  titular de instalación y autoridad ambiental.
Fin de intervención: No levantar medidas hasta confirmar ausencia de focos, descenso
  sostenido de vapores, drenajes protegidos y correcta gestión del residuo absorbido y del
  agua contaminada.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ALCOHOL ALÍLICO
Número UN: 1098
Clase de peligro: 3
Riesgo subsidiario: 6.1
Grupo de embalaje: I
Kemler: 336
Código Hazchem si procede: 3WE
Etiquetas de transporte: Líquido inflamable y tóxico.
Interpretación operativa ADR: La combinación de clase 3 y riesgo 6.1 indica
  prioridad simultánea de control de ignición y de protección frente a intoxicación aguda.
  La intervención no debe centrarse solo en el fuego; la atmósfera puede ser letal antes
  de la ignición.
Información útil de transporte: En vehículo o cisterna, revisar daño estructural,
  fuga por valvulería, afectación de cubetos y dirección de escorrentía. Inmovilizar el
  tráfico y prohibir arranque de motores en zona afectada.
Reglamentación operativa: Tratar como mercancía peligrosa con control de atmósfera,
  ERA cuando proceda, equipos antichispa, contención de aguas y gestión de absorbentes,
  EPI contaminados y residuos por cauce autorizado.
Documentación útil en escena: Carta de porte, panel naranja, fichas del expedidor,
  etiquetas de bultos y consulta técnica del titular o transportista para maniobras de
  trasiego o trasvase.
Decisión de mando en transporte: Si hay fuga importante, incendio o duda sobre la
  integridad de la cisterna, establecer perímetro amplio, evitar aproximación innecesaria
  y solicitar apoyo especializado para transvase o sellado.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen de intervención: Producto especialmente peligroso por la combinación de
  vapores inflamables, toxicidad aguda y absorción cutánea. La actuación eficaz exige
  aislar pronto, trabajar a barlovento, controlar igniciones, proteger drenajes, usar
  protección respiratoria adecuada y mantener vigilancia de reignición.
Claves para la dotación: El riesgo crítico inicial puede ser la nube tóxica e
  inflamable aunque no exista llama visible. No aproximarse sin medición y sin EPI
  adecuados. La descontaminación precoz del personal expuesto es prioritaria.
Nota operativa: Si intervienen mezclas, residuos, recipientes dañados o instalaciones
  de proceso, mantener criterio conservador, ampliar protección y confirmar compatibilidad
  química antes de mover, trasvasar o inundar con agua.