Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 23
Número UN: 1078
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Gas refrigerante, n.e.p. / Refrigerant gas, n.o.s.
Identificación operativa: UN 1078 corresponde a gas licuado o comprimido refrigerante no específicamente nombrado en esta entrada.
Sinónimos: Gas refrigerante no especificado; mezcla o sustancia refrigerante de transporte bajo designación n.e.p.
Número CAS: Entrada de transporte genérica; puede variar según composición concreta.
Número CE (EINECS): Variable según sustancia o mezcla concreta.
Código Hazchem: 2T
Uso recomendado: Refrigeración, aire acondicionado, transferencia térmica, carga de equipos frigoríficos.
Restricciones de uso: Evitar uso o intervención sin identificación adicional cuando exista fuga importante, incendio, espacios confinados o contacto con llama.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación de transporte: Gas clase 2; habitualmente gas no inflamable/no tóxico o de peligro secundario variable según formulación.
Riesgos principales: Sobrepresión del recipiente, proyección por rotura, asfixia por desplazamiento de oxígeno, quemaduras por frío, posible formación de gases tóxicos si se descompone por calor.
Estado y aspecto: Gas licuado o comprimido; incoloro en la mayoría de formulaciones comerciales.
Olor: Débil o escaso; no confiar en el olor para detección.
Riesgo por vapores: Los vapores o nubes frías pueden acumularse en zonas bajas y desplazar el oxígeno.
Densidad relativa del vapor: Frecuentemente superior a la del aire en muchos refrigerantes halogenados; prever acumulación baja.
Solubilidad en agua: Generalmente baja a moderada, según formulación.
Productos peligrosos de descomposición:
Haluros de hidrógeno, fluoruro de hidrógeno, cloruro de hidrógeno, fosgeno u otros compuestos irritantes/tóxicos si el refrigerante contiene halógenos y se calienta intensamente.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Riesgo prioritario. Puede producir cefalea, mareo, somnolencia, desorientación, pérdida de coordinación, narcosis, arritmias y asfixia en altas concentraciones.
Contacto con piel: El líquido licuado puede causar congelación y lesiones criogénicas.
Contacto con ojos: Irritación intensa y congelación de tejidos oculares por salpicadura de líquido o chorro frío.
Ingestión: Poco probable en intervención; si hay contacto con líquido licuado, considerar lesión por frío en boca y esófago.
Efectos cardíacos: Algunos refrigerantes pueden sensibilizar el miocardio a catecolaminas y favorecer arritmias, especialmente con esfuerzo o estrés.
Exposición en espacio cerrado: Peligro alto por atmósfera deficiente en oxígeno aunque no exista irritación previa evidente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: Muchos refrigerantes bajo UN 1078 no arden fácilmente, pero los recipientes sometidos a calor pueden romper violentamente o ventear a presión.
Riesgo de explosión: BLEVE mecánico posible si el recipiente se calienta de forma intensa. La ruptura por sobrepresión genera proyectiles y descarga masiva de gas frío.
Inflamabilidad: Variable según composición. Tratar inicialmente como gas presurizado potencialmente peligroso; confirmar si la formulación concreta presenta inflamabilidad.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigerar recipientes, espuma o polvo para fuegos del entorno, CO2 en focos pequeños compatibles con el escenario.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre fuga presurizada o sobre recipientes muy calientes si compromete el control; no intentar apagar una llama de gas si no puede cortarse la fuga.
Punto de inflamación: No aplicable o variable según composición.
Temperatura de autoignición: Variable según composición.
Límites de explosividad: Variable; si la formulación fuese inflamable, asumir posibilidad de mezcla explosiva en recintos cerrados.
Presión de vapor: Alta; el producto se libera rápidamente al ambiente.
Peligro especial: La descomposición térmica en incendio puede generar humos muy tóxicos e irritantes aunque el gas original tenga baja reactividad aparente.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo táctico: Identificar el recipiente, enfriar, controlar exposición térmica y evitar entrada en nube o humos sin protección completa.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada en gran caudal para enfriar botellas, contenedores y estructuras expuestas; agentes apropiados para el combustible circundante.
Medios no adecuados: Chorro sólido contra válvulas o equipos dañados si favorece rotura o desplazamiento; agentes que no controlen la fuente real del incendio.
Precauciones concretas:
Enfriar desde posición protegida.
Mantener distancia por riesgo de rotura violenta.
Si hay llama en fuga y no puede cerrarse la válvula, valorar dejar arder controladamente mientras se protege el entorno.
Retirar recipientes no afectados solo si es seguro.
Usar detectores atmosféricos y control del viento.
Intervención con recipientes: Refrigerar incluso después de extinguido el fuego; vigilar aumento de presión, escarcha anómala, venteo o deformación.
Aislamiento inicial prudente: Amplio perímetro en caso de fuga con fuego o exposición de botellas/cisternas; aumentar en espacios confinados o túneles.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Acciones inmediatas: Aislar zona, eliminar fuentes de ignición si existe sospecha de formulación inflamable, cortar tráfico y ventilar.
Control de fuga: Cerrar válvula si es accesible sin riesgo. No actuar sobre recipientes dañados sin línea de escape y protección adecuada.
Medidas prácticas:
Aproximación a favor de seguridad, preferentemente desde barlovento.
Evitar sótanos, alcantarillas, fosos y recintos bajos.
Usar agua pulverizada para abatir vapores solo de forma auxiliar y para proteger personal; no confiar en ella como neutralización.
Señalizar áreas con posible deficiencia de oxígeno.
Retirar personal no esencial.
Derrame de líquido licuado: Evitar contacto directo; prever evaporación rápida con nube fría densa.
Contención: No tocar charcos o escarcha con manos desprotegidas. Impedir entrada a desagües y zonas confinadas cuando la nube pueda acumularse.
Recuperación: Priorizar cierre de fuente y ventilación. La recuperación del producto requiere medios especializados y conocimiento de la formulación concreta.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de circuito abierto a presión positiva en fugas, incendio, atmósfera no evaluada, espacio confinado o presencia de humos de descomposición.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y protección ocular estanca frente a salpicaduras de líquido licuado.
Protección de manos: Guantes resistentes al frío criogénico y a agentes químicos compatibles con gases licuados refrigerantes.
Protección corporal: Traje de intervención con protección química cuando exista riesgo de contacto directo con chorro o líquido; ropa que cubra completamente la piel.
Protección adicional: Detector multigás/oxígeno, monitorización atmosférica continua, comunicaciones seguras y control del tiempo de exposición.
Consideración clave: El traje de bombero estructural por sí solo no sustituye la protección química ni protege adecuadamente frente a atmósferas hipóxicas.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar a aire fresco sin exponer al rescatador. Administrar oxígeno si está indicado y disponible. Vigilar respiración, nivel de conciencia y ritmo cardíaco. RCP si procede.
Contacto con piel: Tratar como congelación. Retirar ropa no adherida. No arrancar tejidos pegados. Lavar con agua templada abundante, no caliente. Cubrir con apósito estéril.
Contacto con ojos: Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Poco probable; si hubo contacto con líquido licuado, enjuagar boca, no provocar vómito y valorar lesión por frío.
Recomendaciones médicas: Observar por posible depresión del SNC, arritmias, hipoxia y edema pulmonar irritativo si hubo productos de combustión.
Teléfono Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en áreas bien ventiladas. Evitar golpes, arrastre o calentamiento de recipientes. No perforar ni soldar envases. Comprobar compatibilidad de conexiones.
Almacenamiento: Mantener botellas verticales y sujetas, protegidas del sol y de temperaturas elevadas. Separar de calor, llamas, trabajos en caliente y oxidantes fuertes.
Condiciones recomendadas: Zona fresca, seca, ventilada, con control de accesos y señalización de gas a presión.
Restricción operativa: No almacenar en sótanos o locales mal ventilados donde el gas pueda acumularse.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, superficies muy calientes, radiación solar prolongada sobre recipientes, sobrepresión, espacios confinados sin ventilación.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, metales reactivos finamente divididos en ciertos casos, llamas abiertas y equipos que generen altas temperaturas.
Reactividad operativa: La principal peligrosidad práctica deriva de la presión interna y de la descomposición térmica, más que de una reactividad química espontánea.
Descomposición peligrosa: Bajo incendio o arco eléctrico pueden formarse gases corrosivos y tóxicos, especialmente fluorados o clorados según composición.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Habitualmente de baja a moderada por toxicidad intrínseca directa, pero alta peligrosidad por asfixia simple y narcosis a concentraciones elevadas.
Efectos inmediatos útiles para intervención: Mareo, cefalea, confusión, disminución de reflejos, pérdida de conciencia, irritación por productos de combustión y lesiones por frío.
Efectos cardiacos: Posibles palpitaciones o arritmias en exposiciones elevadas.
Exposición repetida: Menos relevante en la emergencia aguda que el riesgo por oxígeno desplazado y por descomposición térmica.
Vía más crítica en siniestro: Inhalación.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Gas volátil; la mayor parte liberada pasará a la atmósfera.
Impacto relevante: Algunos refrigerantes pueden contribuir al calentamiento global y, según composición antigua, afectar a la capa de ozono.
Medida práctica: Minimizar liberaciones, especialmente en recintos industriales o grandes cargas de instalación.
Agua y suelo: Baja persistencia local en agua/suelo por evaporación rápida, aunque puede generar atmósferas peligrosas en espacios deprimidos.
Prioridad ambiental en emergencia: Control de la emisión y de la exposición humana; evitar descarga innecesaria por maniobras incorrectas.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando:
Confirmar si se trata de botella, bancada, depósito fijo o circuito de refrigeración.
Identificar si existe fuego, fuga sin fuego, exposición térmica o víctimas en recinto cerrado.
Priorizar monitorización de oxígeno y tóxicos antes de entrada.
Valorar confinamiento/evacuación por acumulación en zonas bajas.
Solicitar técnico de instalación o empresa mantenedora cuando la fuga proceda de sistema frigorífico.
Táctica recomendada:
Zona caliente restringida.
Ataque defensivo si hay botellas expuestas y no es posible control de válvula.
Ventilación forzada tras control de fuente cuando sea segura.
Evitar maniobras que provoquen rotura de tuberías o disparo de válvulas.
Indicadores de gravedad: Ruido de fuga a presión, escarcha intensa, baja visibilidad por nube fría, aves o personas afectadas en cotas bajas, lectura baja de oxígeno.
Espacios confinados: Entrada solo con ERA, control de atmósfera y equipo de rescate preparado.
Evacuación: Especial atención a salas de máquinas, cámaras frigoríficas, aparcamientos, fosos y sótanos.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 1078
Denominación ADR/RID: Gas refrigerante, n.e.p.
Clase ADR: 2
Código de clasificación: Variable según formulación exacta dentro de la entrada de transporte; tratar como gas a presión con peligro principal por fuga y sobrepresión.
Código Kemler: 23
Etiqueta de peligro: 2
Código Hazchem: 2T
Información útil de transporte: Verificar carta de porte, etiqueta de la botella o placa del equipo para conocer composición exacta. La entrada UN 1078 puede agrupar distintas sustancias o mezclas refrigerantes.
Reglamentación práctica: Aplicar procedimientos ADR para gases; asegurar inmovilización del vehículo, lectura de paneles y consulta documental del porte.
Observación de identificación: La designación genérica exige confirmación en envase, válvula, ficha del equipo o documentación del cargador para decidir compatibilidades y nivel de inflamabilidad.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Bajo UN 1078 la prioridad es tratar el incidente como fuga de gas refrigerante a presión con posible atmósfera hipóxica, riesgo criogénico local y posible generación de humos tóxicos por calor.
Clave de seguridad: ERA, control atmosférico, enfriamiento de recipientes, aislamiento de zonas bajas y verificación de la formulación concreta antes de operaciones prolongadas.
Advertencia útil: Aunque muchos refrigerantes no sean fácilmente inflamables, nunca debe subestimarse la rotura violenta del recipiente ni la toxicidad de sus productos de descomposición.
Necesidad de identificación ampliada: Si el etiquetado comercial o la documentación de instalación permite conocer el tipo exacto de refrigerante, ajustar inmediatamente distancias, agente extintor y estrategia.