Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER  23
NÚMERO UN                     1071

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto:          Gas licuado de petróleo (GLP).
Sinónimos:                    Propano comercial, butano comercial, mezcla propano/butano, LPG.
Número UN:                    1071
Número CAS:                   Mezcla; habitualmente propano 74-98-6 y/o butano 106-97-8.
Número CE (EINECS):           Mezcla; habitualmente 200-827-9 y/o 203-448-7.
Código Hazchem:               2YE.
Uso recomendado:              Combustible para calefacción, cocina, soldadura, procesos térmicos, automoción y usos industriales.
Restricciones de uso:         Evitar uso en espacios confinados o mal ventilados y cerca de fuentes de ignición; no utilizar con equipos no adecuados para gas inflamable licuado.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales:          Gas extremadamente inflamable; recipientes a presión; vapores más pesados que el aire; posible asfixia por desplazamiento de oxígeno; quemaduras criogénicas por contacto con líquido.
Estado físico y aspecto:      Gas licuado incoloro; puede formar nube blanca por enfriamiento y condensación ambiental.
Olor:                         Normalmente odorizado con mercaptanos para detección de fugas.
Densidad de vapor:            Superior a la del aire; se acumula en zonas bajas, fosos, alcantarillas y sótanos.
Punto de ebullición:          Variable según mezcla; aproximadamente entre -42 y 0,5 grados C.
Punto de inflamación:         Muy inferior a temperatura ambiente; aproximadamente menor de -60 grados C.
Temperatura de autoignición:  Aproximadamente 365 a 470 grados C según composición.
Límites de explosividad:      Aproximadamente 1,5 a 10 % en volumen en aire.
Presión de vapor:             Elevada a temperatura ambiente; fuerte expansión al liberarse.
Densidad:                     La fase líquida es más ligera que el agua; la fase vapor es más pesada que el aire.
Solubilidad en agua:          Muy baja.
Riesgo por vapores:           Desplazamiento horizontal a ras de suelo con retroceso de llama a distancia; alta tendencia a penetrar en huecos, galerías y bajos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación:                   Cefalea, mareo, somnolencia, desorientación, narcosis y asfixia en altas concentraciones.
Contacto con piel:            El líquido licuado produce congelación local, dolor, palidez y posible lesión tisular.
Contacto con ojos:            Irritación intensa y lesiones por frío si hay proyección de líquido.
Ingestión:                    Poco probable en intervención; el riesgo principal es por contacto criogénico.
Efectos inmediatos relevantes:La hipoxia puede progresar rápidamente en espacios cerrados; la ausencia o debilidad del olor no excluye atmósfera peligrosa.
Vías de exposición críticas:  Inhalación y contacto con líquido bajo presión.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad:               Muy alta; se enciende con facilidad por llamas, chispas, superficies calientes, descargas electrostáticas, motores, interruptores y equipos no antideflagrantes.
Riesgo de explosión:          Las mezclas vapor-aire dentro del rango inflamable pueden deflagrar con sobrepresión suficiente para derribar tabiques, proyectar vidrios y comprometer estructuras ligeras.
Comportamiento de la nube:    La nube fría y densa se desplaza por gravedad, se canaliza por calles, patios, rampas y alcantarillas y puede encontrar un punto de ignición alejado con retroceso de llama hasta la fuga.
BLEVE:                        Muy relevante en botellas, depósitos y cisternas expuestos al calor; la rotura súbita puede generar bola de fuego, onda de presión y proyección de fragmentos a gran distancia.
Recipientes sometidos a calor:Pueden aumentar de presión aunque la llama no impacte directamente; el fallo es más probable en la zona no mojada del recipiente y tras exposición térmica sostenida.
Comportamiento en interiores: En viviendas, locales, garajes y sótanos el riesgo principal es la acumulación progresiva hasta mezcla explosiva; una chispa de baja energía puede bastar para la ignición.
Comportamiento en fuga ardiendo:
                               La llama visible puede indicar el punto de emisión y evita la acumulación inmediata local; extinguirla sin cortar el suministro puede transformar el escenario en nube explosiva no visible.
Riesgo en alcantarillado:     Muy alto; puede originar explosiones secundarias, levantamiento de tapas y propagación del siniestro a edificios y servicios enterrados.
Productos de combustión:      Monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes; la combustión incompleta aumenta en espacios confinados o ventilación deficiente.
Indicadores de deterioro grave:
                               Venteo intenso, cambio de tono en la llama, escarcha anómala, coloración por calentamiento, deformación del recipiente, ruido creciente y afectación de válvulas o apoyos.
Consecuencia táctica:         Si existe recipiente calentado y no puede garantizarse refrigeración eficaz ni corte del caudal, priorizar retirada defensiva, ampliación del aislamiento y evacuación.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados:Polvo químico seco para cortar llama en escapes pequeños si puede cerrarse de inmediato; CO2 solo en conatos muy localizados y bien ventilados; agua pulverizada para refrigeración, protección de exposiciones y autoprotección de equipos.
Medios no adecuados:          Chorro compacto de agua sobre fuga o sobre líquido licuado; espuma como recurso principal sobre fuga de gas; ataque cercano sin protección ni vía de escape; extinción de llama sin control del suministro.
Criterio táctico principal:   Si la fuga está ardiendo y no puede cortarse con seguridad, suele ser preferible mantener combustión controlada mientras se protege el entorno y se refrigera el recipiente.
Ataque inicial:               Aproximarse desde barlovento, en cota alta y con línea de protección desplegada; reconocer tipo de recipiente, orientación de válvulas, exposición térmica y posibilidad real de corte remoto o manual.
Corte del suministro:         Cerrar válvulas, activar paro de emergencia o aislar alimentación solo si el acceso es seguro, la maniobra es conocida y el personal dispone de cobertura de agua y ERA.
Precauciones concretas:       Alejar personal no imprescindible, cortar igniciones, evacuar zonas bajas, controlar tráfico y prohibir maniobras eléctricas no seguras en el perímetro.
Refrigeración de recipientes: Aplicar agua pulverizada abundantemente a distancia sobre la envolvente, especialmente parte alta, zona de vapor, válvulas y apoyos; mantener enfriamiento constante, no intermitente.
BLEVE:                        Establecer amplia zona de seguridad si el recipiente está expuesto a llama o fuerte radiación y no puede refrigerarse de forma eficaz; retirar dotaciones de sectores alineados con extremos del depósito.
Fuego en botella o batería:   Valorar cierre de válvula con protección de chorro pulverizado si la llama es localizada y el acceso es franco; si no es viable, refrigerar, aislar y esperar estabilización o apoyo especializado.
Fuego en depósito fijo:       Proteger viviendas, fachadas, depósitos anexos y conducciones; controlar temperatura de envolvente y decidir ofensiva o defensiva según eficacia real de la refrigeración.
Fuego en vehículo o cisterna: Valorar retirada defensiva, gran evacuación perimetral, corte de vías y protección de exposiciones; no confiar en una aparente calma si hay calentamiento sostenido.
Enfriamiento posterior:       Continuar aplicando agua pulverizada tras la extinción o cierre hasta clara estabilización térmica; no levantar perímetros sin verificación instrumental y ausencia de reencendido.
Control atmosférico:          Medir LEL y oxígeno antes, durante y después de la intervención; no reabrir edificios ni restituir suministros hasta confirmar atmósfera segura.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Prioridades:                  Identificar punto de fuga, eliminar fuentes de ignición, aislar zona, proteger personas expuestas y evitar entrada a desagües, sótanos, galerías y espacios confinados.
Aproximación:                 Trabajar desde barlovento y en cotas altas; evitar cruzar la nube; establecer observador de seguridad y ruta de retirada libre.
Medidas prácticas:            Cerrar válvulas si resulta seguro; inmovilizar maniobras cercanas; ventilar de forma natural cuando sea posible; usar cortinas de agua solo para abatir dispersión y proteger equipos, no para empujar la nube hacia zonas ocupadas.
Control del área:             Balizar ampliamente; evacuar o confinar según dirección de nube, topografía y tipo de ocupación; cortar tráfico, llamas piloto y suministro eléctrico no protegido.
Fuga sin incendio:            Prohibir arranque de vehículos, uso de telefonía en zona caliente si puede generar ignición, timbres, interruptores y equipos no certificados; comprobar atmósfera con explosímetro antes de permitir acceso.
Fuga con incendio:            No extinguir la llama si no se garantiza el cierre inmediato; proteger exposiciones, refrigerar y preparar aislamiento ampliado.
Fuga en interior:             Evacuar sin accionar interruptores; abrir huecos altos y bajos si se puede hacer desde zona segura; impedir acceso a sótanos y ascensores; monitorizar continuidad de atmósfera explosiva.
Fuga en cisterna o depósito:  Establecer mando defensivo si la emisión es importante o persistente; solicitar empresa suministradora y recursos HazMat; considerar evacuación amplia por riesgo de ignición retardada o BLEVE.
Derrame de líquido licuado:   Puede evaporar muy rápido formando nube inflamable fría y densa; la escarcha del recipiente o tubería ayuda a localizar fase líquida; el contacto produce congelación.
Protección de desagües:       Cubrir imbornales y aislar accesos a galerías técnicas; vigilar edificios colindantes y red de saneamiento por posible migración de vapores.
Recuperación:                 En incidentes pequeños y controlados, dejar evaporar en condiciones seguras y ventiladas; no verter sobre absorbentes combustibles ni intentar confinamientos cerrados que favorezcan acumulación.
Fin de intervención:          Mantener mediciones repetidas en puntos bajos, falsos techos, patinillos y sótanos antes de retirar el dispositivo.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria:      ERA autónomo de presión positiva en incendio, fuga significativa, atmósfera incierta, interior, alcantarillado, sótano o espacio confinado.
Protección corporal:          Traje de intervención para fuego con protección térmica; para maniobras sobre fase líquida o equipos escarchados añadir protección frente a salpicaduras frías si está disponible.
Guantes:                      Guantes de intervención; para posible contacto con líquido licuado, guantes aislantes aptos para frío intenso y compatibles con maniobra fina de válvulas.
Ojos y cara:                  Pantalla facial completa o visor integral; protección ocular cerrada si existe riesgo de proyección de líquido.
Calzado:                      Botas de intervención antideslizantes y resistentes al calor; extremar precaución en superficies enfriadas o condensadas.
Protección adicional:         Detector multigás/explosímetro, equipo de comunicaciones seguro, cámara térmica, línea de agua de protección, monitor o lanza nebulizadora y control de estática cuando proceda.
Nivel operativo recomendado:  Incendio o fuga relevante con ERA obligatorio; incidentes menores al aire libre solo sin ERA cuando la atmósfera esté verificada y el mando lo autorice expresamente.
Limitaciones:                 El traje estructural no evita por sí solo lesión criogénica por contacto prolongado con líquido licuado; no aproximarse a chorro de fuga a presión sin cobertura y misión clara.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general:                Rescatar solo con protección respiratoria adecuada si existe sospecha de atmósfera contaminada; retirar a la víctima de la zona peligrosa sin crear nuevos expuestos.
Inhalación:                   Llevar a aire fresco, mantener en reposo y abrigada, vigilar respiración y nivel de conciencia. Administrar oxígeno por personal entrenado si está indicado. Si no respira o la respiración es ineficaz, iniciar RCP según protocolo y soporte ventilatorio con material adecuado.
Exposición grave por inhalación:
                               Controlar signos de hipoxia, cianosis, agitación, somnolencia, pérdida de conciencia y parada respiratoria. La recuperación aparente no excluye necesidad de observación médica tras exposición significativa.
Contacto con piel:            Si hay salpicadura de líquido o metal muy frío, retirar ropa no adherida y calzado si no están pegados. Calentar gradualmente con agua tibia, no caliente. No frotar, no aplicar calor directo, no romper ampollas y cubrir con apósito limpio y seco.
Lesión por congelación:       Tratar como quemadura por frío. Si dedos o extremidades están afectados, separar con gasas limpias, inmovilizar y elevar si es posible. La reperfusión dolorosa puede ser intensa.
Contacto con ojos:            Lavar con agua templada abundante durante varios minutos manteniendo párpados abiertos si es posible sin forzar. Retirar lentes de contacto solo si salen con facilidad. No frotar. Requiere valoración oftalmológica urgente, especialmente si hubo contacto con líquido.
Ingestión:                    Muy improbable; si existiera contacto oral con líquido licuado, no provocar vómito, enjuagar suavemente la boca si la persona está consciente y valorar lesión por frío y compromiso respiratorio.
Quemaduras por incendio:      Enfriar con agua si procede y sin provocar hipotermia, retirar prendas no adheridas, cubrir de forma estéril y tratar como quemado según extensión y localización.
Monitorización:               Vigilar saturación, frecuencia respiratoria, estado neurológico y aparición de arritmias en exposiciones severas. Considerar oxigenación insuficiente aunque el paciente pueda hablar.
Contraindicaciones prácticas: No usar pomadas, hielo, calor directo ni maniobras bruscas sobre tejidos congelados. No permitir deambulación innecesaria tras pérdida de conciencia o exposición intensa.
Derivación sanitaria:         Tras inhalación significativa, pérdida de conciencia, exposición en recinto cerrado, lesión ocular o congelación, traslado para valoración médica aunque exista mejoría inicial.
Teléfono toxicología España:  91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación:                 Usar solo con ventilación suficiente; evitar fugas; conectar y desconectar equipos lejos de ignición; comprobar estanqueidad con método adecuado, no con llama.
Almacenamiento:               Mantener recipientes en vertical cuando proceda, en lugar ventilado, protegido del sol y de temperaturas elevadas.
Condiciones recomendadas:     Separar de oxidantes fuertes y fuentes de calor; proteger válvulas contra golpes; asegurar botellas o depósitos frente a caída.
Medidas preventivas:          Señalizar atmósfera inflamable; conexión equipotencial en trasiegos si aplica; control periódico de reguladores, mangueras y válvulas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad:                  Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado.
Condiciones a evitar:         Calor, llamas, chispas, superficies calientes, acumulación en recintos cerrados, sobrepresión, daño mecánico del recipiente y exposición prolongada al sol o radiación térmica.
Incompatibilidades:           Oxidantes fuertes como cloro, dióxido de cloro, oxígeno enriquecido, peróxidos y nitratos reactivos.
Reactividad con el aire:      Forma mezclas inflamables y explosivas dentro de un amplio rango; la ignición puede producirse por fuentes de baja energía.
Reactividad operativa:        Expansión rápida al despresurizarse, enfriamiento intenso local, formación de hielo o escarcha en válvulas y posible fallo de materiales sometidos a choque térmico.
Comportamiento del recipiente:El aumento de temperatura incrementa mucho la presión interna; una pérdida de refrigeración o una exposición parcial a llama puede precipitar rotura violenta.
Condiciones de intervención a evitar:
                               Introducir personal en zonas bajas sin medición atmosférica, maniobrar válvulas dañadas sin cobertura, extinguir llamas sin asegurar corte del caudal y mover recipientes inestables o calentados.
Productos peligrosos de descomposición:
                               Monóxido de carbono y otros productos de combustión incompleta en incendios o ventilación deficiente.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda:              Baja toxicidad química intrínseca; el peligro principal es asfixiante simple y depresión del sistema nervioso central por altas concentraciones.
Efectos por inhalación:       Mareo, cefalea, debilidad, pérdida de coordinación, somnolencia y pérdida de conciencia.
Efectos por contacto con líquido:
                               Lesión criogénica comparable a quemadura por frío.
Sensibilización:              No suele ser el efecto relevante en emergencia.
Observación útil:             La gravedad clínica suele depender de la concentración ambiental, duración de exposición y ventilación del lugar.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental:     Se volatiliza rápidamente; no persiste en agua ni suelo en condiciones normales.
Impacto principal:            Riesgo físico de incendio y explosión más que toxicidad ambiental prolongada.
Movilidad:                    Muy alta en fase gaseosa; acumulación en depresiones del terreno y conducciones.
Ecotoxicidad:                 Efecto ecológico directo habitualmente limitado por rápida dispersión, pero muy peligroso para fauna y personas en espacios confinados o zanjas.
Consideración práctica:       Evitar descarga a alcantarillado y galerías técnicas por riesgo de ignición y explosión.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales:         Confirmar si se trata de fuga, incendio de fuga o recipiente expuesto; identificar tipo de envase, capacidad, estado térmico, entorno afectado y posibilidad real de cierre.
Objetivo prioritario:         Proteger vidas, evitar ignición de nube, impedir acumulación en zonas bajas y prevenir BLEVE en recipientes calentados.
Posicionamiento:              Aproximación desde barlovento y en cota superior; evitar situarse frente a extremos de depósitos, delante de válvulas de alivio o en la trayectoria probable de fragmentos.
Zonificación:                 Establecer perímetro amplio, especialmente si hay recipiente calentado, ruido de venteo o llama de gran longitud; controlar accesos y evacuar zonas bajas y fachadas expuestas.
Aislamiento inicial práctico: En fugas al aire libre, iniciar con amplio cordón y ampliarlo según mediciones, volumen del recipiente y afectación urbana; en fuego de cisterna o depósito, considerar evacuación extensa y retirada defensiva.
Control de atmósfera:         Medir LEL, oxígeno y extensión de nube antes de autorizar maniobras interiores, ventilación forzada o reapertura de zona; repetir mediciones en desagües, sótanos y patinillos.
Control de vapores:           Priorizar ventilación natural, eliminación de focos de ignición y sellado del origen si es seguro; usar agua pulverizada para protección y abatimiento moderado, evitando empujar la nube hacia ocupantes.
Táctica con llama en fuga:    No extinguir si no se asegura cierre inmediato; la extinción sin control del caudal puede generar nube explosiva no visible y más peligrosa que la combustión controlada.
Táctica con depósito expuesto:Refrigeración continua, lectura térmica si se dispone, observación de deformaciones, aumento de venteo, pérdida de pintura, zonas secas en envolvente y cambios de coloración.
Criterios de retirada:        Incremento de ruido, fallo de refrigeración, empeoramiento térmico, imposibilidad de aproximación segura, deformación visible del recipiente o afección directa sostenida por llama.
Entornos críticos:            Viviendas, sótanos, alcantarillas, talleres, estaciones de servicio, autocaravanas, caravanas, depósitos a granel, cocinas industriales y camiones cisterna.
Coordinación externa:         Solicitar técnico de gas, empresa suministradora, fuerzas de seguridad para evacuación y corte de vías, y equipo HazMat cuando exista fuga persistente, gran volumen o afección estructural.
Reapertura de zona:           Solo tras corte del suministro, estabilización térmica, ausencia de concentraciones inflamables y revisión de huecos bajos, recintos cerrados y saneamiento.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte:    UN 1071 GAS DE PETRÓLEO LICUADO.
Clase de peligro:             2
Etiqueta de transporte:       2.1 Gas inflamable.
Código de peligrosidad:       23
Código Hazchem:               2YE.
Descripción operativa ADR:    Gas licuado inflamable transportado en botellas, baterías, depósitos o cisternas; riesgo dominante por fuga a ras de suelo, ignición retardada y sobrepresión térmica del recipiente.
Información útil de transporte:
                               Verificar panel naranja, etiquetas 2.1, documentos de transporte, capacidad del recipiente, tipo de válvulas y existencia de dispositivos de alivio.
Lectura táctica del Kemler:   23 indica gas inflamable; la prioridad es control de ignición, aislamiento, medición atmosférica y vigilancia de recipientes presurizados.
Vehículos implicados:         En camión cisterna, semirremolque o depósito móvil con fuego, considerar escenario de alta energía y necesidad de evacuación reforzada, corte de autopista o vía y posicionamiento a gran distancia.
Botellas transportables:      Una sola botella en incendio puede fallar violentamente si se calienta; varias botellas o jaulas elevan el riesgo por exposición mutua y proyección.
Reglamentación aplicable:     ADR/RID para transporte; normativa APQ y reglamentación de gases combustibles en instalaciones; aplicar planes de emergencia interior o exterior cuando corresponda.
Señalización y documentación: Comprobar carta de porte, fichas de transporte si existen, paneles y etiquetado del envase; confirmar si la carga es mezcla comercial o fracción predominante cuando ello influya en presión y comportamiento.
Decisión de mando en transporte:
                               Si la cisterna o depósito móvil está sometido a calor y no hay refrigeración eficaz, priorizar evacuación, exclusión del área y estrategia defensiva sostenida.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo:            GLP UN 1071 es un gas licuado extremadamente inflamable con riesgo prioritario de nube explosiva y BLEVE. La clave táctica es controlar ignición, cerrar fuga si es seguro, refrigerar recipientes expuestos y evitar acumulación en zonas bajas.
Observaciones finales:        La composición exacta propano/butano modifica algo la presión y el comportamiento térmico, pero no cambia la respuesta básica de emergencia: aislamiento amplio, aproximación por barlovento, monitorización atmosférica, protección respiratoria adecuada y especial atención a recipientes calentados.