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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 263
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SULFURO DE HIDRÓGENO
Número UN: 1053
Sinónimos: Ácido sulfhídrico Sulfuro de hidrógeno Hidrógeno sulfurado Gas sulfhídrico
Número CAS: 7783-06-4
Número CE (EINECS): 231-977-3
Uso recomendado: Uso industrial en procesos químicos, refino, tratamiento de gases y síntesis bajo sistemas cerrados y controlados. Aplicación profesional: únicamente por personal formado, con detección atmosférica y procedimientos específicos para gases tóxicos e inflamables.
Restricciones de uso: No utilizar en espacios confinados, zonas sin ventilación o instalaciones sin detección continua. Evitar cualquier contacto con oxidantes, fuentes de ignición y materiales incompatibles. No intervenir sobre recipientes o conducciones sin confirmar aislamiento, purga y ausencia de presión.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Toxicidad aguda: gas extremadamente tóxico por inhalación; puede causar pérdida rápida de conciencia y muerte.
Inflamabilidad: gas muy inflamable, con posibilidad de formar mezclas explosivas con el aire.
Densidad: puede acumularse en zonas bajas, depresiones, alcantarillas y espacios confinados, aunque su comportamiento depende de temperatura, ventilación y mezcla con aire.
Olor: el olor característico no es un indicador fiable, porque puede producirse fatiga o pérdida del sentido del olfato antes de alcanzar concentraciones peligrosas.
Reactividad: puede reaccionar violentamente con oxidantes y favorecer la corrosión de determinados metales y materiales.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: irritación intensa de ojos y vías respiratorias, tos, dificultad respiratoria, cefalea, mareo, náuseas y alteraciones neurológicas.
Exposición elevada: colapso rápido, convulsiones, coma, parada respiratoria y muerte; puede existir escasa sintomatología previa.
Contacto ocular: provoca dolor, lagrimeo, enrojecimiento y posible lesión corneal.
Contacto cutáneo: el gas puede irritar; el contacto con producto licuado o recipiente frío puede causar lesiones por congelación.
Riesgo secundario: una víctima inconsciente en atmósfera contaminada puede provocar el rescate de otros intervinientes sin protección adecuada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: se inflama con facilidad y puede arder con llama azul, poco visible en ciertas condiciones.
Explosión: los vapores mezclados con aire pueden inflamarse a distancia y producir retroceso de llama hacia la fuga.
Riesgo térmico: los recipientes expuestos al fuego pueden calentarse, aumentar de presión y fallar violentamente.
Productos de combustión: pueden formarse dióxido de azufre y otros productos irritantes o tóxicos.
Atmósfera peligrosa: la ausencia de olor o de llama visible no confirma condiciones seguras.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar polvo químico seco, dióxido de carbono, espuma apropiada o agua pulverizada según el entorno y el procedimiento del servicio.
Táctica: si es seguro, cortar el suministro; no extinguir una fuga ardiendo sin poder detener la liberación, porque puede formarse una nube inflamable.
Refrigeración: enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida y a distancia.
Ataque: trabajar a barlovento, establecer perímetro amplio y evitar zonas bajas; emplear líneas no tripuladas cuando proceda.
Control atmosférico: medir toxicidad, oxígeno e inflamabilidad antes, durante y después de la intervención.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: evacuar y acordonar el área; impedir el acceso a sótanos, alcantarillas, zanjas y espacios confinados.
Contención: detener la fuga únicamente si puede hacerse sin riesgo y sin entrar en la nube contaminada.
Ventilación: favorecer la dispersión con medios controlados y compatibles, evitando dirigir el gas hacia personas, edificios o fuentes de ignición.
Ignición: eliminar llamas, chispas, motores y equipos no protegidos; considerar posibles puntos de inflamación alejados.
Seguimiento: usar detectores calibrados para sulfuro de hidrógeno y atmósferas explosivas; no confiar en el olfato.
Recuperación: dejar la neutralización y descontaminación a personal especializado; impedir la entrada en redes de saneamiento.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva para cualquier entrada en zona potencialmente contaminada o concentración desconocida.
Protección corporal: traje de intervención química compatible, guantes adecuados y botas resistentes a productos químicos.
Protección ocular: máscara facial completa o protección ocular estanca; añadir pantalla frente a salpicaduras o proyecciones.
Atmósferas explosivas: utilizar equipos, iluminación y comunicaciones adecuados para áreas con riesgo de ignición.
Rescate: trabajar como mínimo en binomio, con línea de seguridad, control exterior y equipo de reserva cuando exista riesgo elevado.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a la persona a aire fresco únicamente si el rescate es seguro y con protección respiratoria adecuada.
Respiración: comprobar consciencia y ventilación; iniciar soporte vital básico y utilizar desfibrilador según protocolos, evitando exposición del rescatador.
Oxígeno: administrar por personal entrenado y conforme a los procedimientos médicos de emergencia.
Ojos: irrigar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado; retirar lentes de contacto si resulta fácil.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar con agua; tratar las lesiones por frío sin frotar.
Asistencia médica: solicitar atención urgente incluso tras mejoría, por posible edema pulmonar o deterioro tardío.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: operar en sistemas cerrados, con ventilación eficaz, detección fija y alarmas independientes.
Control de ignición: prohibir fumar y evitar chispas, electricidad estática, superficies calientes y herramientas incompatibles.
Recipientes: mantenerlos verticales, protegidos frente a golpes, calor y corrosión; comprobar válvulas y conexiones antes de usar.
Almacenamiento: separar de oxidantes, halógenos y otros reactivos incompatibles, en zona fresca, seca, ventilada y restringida.
Procedimientos: disponer de plan de emergencia, duchas y lavaojos, equipos de rescate y formación específica.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable bajo condiciones adecuadas de almacenamiento, pero peligroso cuando se libera y mezcla con aire.
Incompatibilidades: evitar oxidantes fuertes, halógenos, ácidos oxidantes, calor, chispas y llamas.
Descomposición: el calentamiento o la combustión pueden generar gases irritantes y tóxicos de azufre.
Corrosión: puede atacar ciertos metales, especialmente en presencia de humedad, y favorecer fallos de equipos.
Polimerización: no se espera polimerización peligrosa en condiciones normales.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vía principal: inhalación; la absorción sistémica cutánea no suele ser la vía dominante para el gas, aunque el contacto puede causar lesión local.
Mecanismo: interfiere con la respiración celular y afecta especialmente al sistema nervioso y respiratorio.
Efectos agudos: irritación, alteración del estado mental, pérdida de coordinación, colapso y parada respiratoria.
Exposición repetida: puede causar irritación y síntomas neurológicos o respiratorios; la valoración depende de concentración y duración.
Valoración: la gravedad puede ser extrema aun cuando la víctima no perciba olor ni presente signos iniciales llamativos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: una liberación puede contaminar aire, suelo y aguas, especialmente en zonas bajas o confinadas.
Transformación: se oxida en la atmósfera y puede contribuir a la formación de compuestos sulfurados irritantes.
Aguas residuales: evitar la entrada en alcantarillas, depuradoras y cursos de agua; puede afectar a organismos acuáticos.
Actuación: contener la fuente, controlar la dispersión y notificar a las autoridades ambientales conforme al procedimiento local.
Residuos: gestionar envases, absorbentes y materiales contaminados como residuos peligrosos mediante operador autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: aproximarse a barlovento con detectores, identificar válvulas, recipientes, dirección de la nube y posibles zonas de acumulación.
Zona caliente: limitar el acceso a personal equipado con protección respiratoria autónoma y protección frente a atmósferas inflamables.
Agua: utilizar agua pulverizada para refrigeración y control de vapores, evitando chorros directos que puedan dispersar el contaminante.
Abastecimiento: prever suministro suficiente para refrigeración prolongada y establecer rutas de retirada protegidas.
Descontaminación: montar corredor de descontaminación y control médico para intervinientes y víctimas expuestas.
Reentrada: autorizarla solo tras mediciones repetidas que confirmen atmósfera respirable y ausencia de riesgo de inflamación.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFURO DE HIDRÓGENO
Número UN: 1053
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2TF
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 263
Etiquetas: 2.3 +2.1
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (B/D)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad táctica: salvar vidas sin entrar en la nube; la protección respiratoria filtrante no sustituye al equipo autónomo en concentraciones desconocidas.
Detección: calibrar los instrumentos y medir a diferentes alturas y puntos, incluyendo desagües, sótanos y recintos cerrados.
Olor: no utilizar la percepción olfativa como método de detección o autorización de entrada.
Coordinación: informar a control de la instalación, servicios sanitarios y autoridad competente sobre el riesgo tóxico e inflamable.
Criterio de seguridad: cualquier pérdida de detección, comunicación, suministro de aire o integridad del equipo exige retirada inmediata.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20