Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo. bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 239
NÚMERO UN: 1039

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cloruro de etilo
Sinónimos: Etil cloruro; cloroetano; monochloroethane
Número CAS: 75-00-3
Número CE (EINECS): 200-830-5
Código Hazchem si procede: 2YE
Uso recomendado: Intermedio químico, agente etilante, refrigerante local en usos históricos y aplicaciones industriales controladas
Restricciones de uso: Evitar empleo sin ventilación eficaz, cerca de calor, llama, chispas o equipos no protegidos; manipulación reservada a personal formado
Identificación para transporte: Gas licuado inflamable; riesgo principal por incendio, explosión de nube y sobrepresión de recipientes; toxicidad por inhalación relevante en concentraciones elevadas o en espacios confinados

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Gas licuado muy inflamable; el vapor forma mezclas explosivas con el aire; puede desplazarse a distancia hasta un foco de ignición; vapor más pesado que el aire con acumulación en zonas bajas; los envases calentados pueden romper violentamente o proyectar fragmentos
Estado físico y aspecto: Gas licuado incoloro, muy volátil, de evaporación rápida
Olor: Dulzón, etéreo, perceptible pero no fiable como aviso de seguridad
Punto de ebullición: Aproximadamente 12 ºC
Punto de inflamación: Gas inflamable; se inflama fácilmente a temperatura ambiente
Temperatura de autoignición: Aproximadamente 510-520 ºC
Límites de explosividad: Aproximadamente 3,8 % a 15,4 % en aire
Presión de vapor: Elevada a temperatura ambiente; favorece fugas rápidas y formación de nubes inflamables
Densidad: Vapor más pesado que el aire; densidad relativa del vapor aproximada 2,2
Solubilidad en agua: Baja a moderada; el agua no neutraliza el producto ni elimina con rapidez el riesgo inflamable
Riesgo por vapores: Desplazamiento rasante por suelo, entrada en alcantarillas, fosos, galerías, sótanos, recintos confinados y retorno de llama desde puntos alejados

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación de vías respiratorias, cefalea, vértigo, somnolencia, narcosis y depresión del sistema nervioso central; a altas concentraciones puede provocar pérdida de conciencia, paro respiratorio y asfixia por desplazamiento de oxígeno
Contacto con la piel: El líquido licuado puede causar congelación, dolor, blanqueamiento y lesión local por frío
Contacto con los ojos: Irritación intensa; el contacto con líquido puede causar lesión por frío y daño corneal
Ingestión: Poco probable en intervención; el peligro prioritario es la inhalación y el contacto con líquido licuado
Efectos relevantes: Exposición intensa en espacios cerrados puede producir incapacidad súbita para la evacuación, alteración neurológica aguda y compromiso respiratorio
Órganos o sistemas afectados: Sistema nervioso central, aparato respiratorio y tejidos expuestos al frío del líquido

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Muy alta. Se enciende con facilidad por llamas, chispas, superficies calientes, descargas electrostáticas, motores, alumbrado no protegido y maniobras mecánicas generadoras de chispa
Riesgo de explosión: Elevado cuando el vapor se mezcla con aire dentro de su rango de explosividad. En interiores, sótanos, túneles, fosos, conductos y alcantarillas puede producir deflagración violenta con sobrepresión, daño estructural y proyección de materiales
Comportamiento de la nube: La nube fría inicial puede permanecer baja, avanzar siguiendo la topografía y alcanzar focos de ignición alejados; es posible retorno de llama hasta la fuga o el recipiente
Comportamiento en incendio: La fuga incendiada puede actuar como antorcha estable; si se extingue la llama sin cortar el escape puede generarse una nube explosiva más extensa y peligrosa. La llama puede ser poco visible en determinadas condiciones
Riesgo por recipientes: Los recipientes expuestos al calor aumentan rápidamente de presión. Existe riesgo de rotura violenta, proyección de fragmentos, liberación masiva del contenido y agravamiento súbito del incendio. En recipientes a presión debe considerarse escenario de BLEVE o fenómeno equivalente de ruptura por sobrecalentamiento
Fenómenos de agravamiento: Reencendido espontáneo al contactar con focos de ignición residuales, ignición a distancia, aumento de presión por insolación o exposición radiante y explosión secundaria en recintos cerrados
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, fosgeno en combustión incompleta o condiciones térmicas desfavorables, monóxido y dióxido de carbono
Implicación táctica: La decisión de apagar o mantener la combustión debe tomarse según posibilidad real de cortar aporte, exposición de recipientes, confinamiento de la nube y riesgo para población e intervinientes

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Polvo químico seco para ataque rápido sobre llamas localizadas; dióxido de carbono en focos pequeños y ventilados; agua pulverizada para refrigerar recipientes, válvulas, estructuras y exposiciones; niebla de agua para protección del personal y dispersión prudente de vapores en exterior cuando no empeore la situación
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre la fuga o sobre charcos de líquido licuado; puede dispersar el producto, aumentar la evaporación y extender la zona de riesgo. No usar métodos que generen turbulencia innecesaria en espacios confinados
Objetivos tácticos: Cortar el aporte si es seguro, evitar calentamiento de recipientes, proteger exposiciones, impedir propagación a drenajes y zonas cerradas y mantener una zona de seguridad amplia
Fuga incendiada:
  Si la válvula o el flujo no pueden cerrarse con seguridad, suele ser preferible mantener la combustión controlada mientras se refrigeran recipientes y entorno.
  Intentar cierre remoto o protegido solo con línea de escape asegurada y personal mínimo.
  No situarse frente a fondos, tapas, válvulas principales ni posibles trayectorias de proyección
Refrigeración de recipientes:
  Aplicar agua pulverizada de forma continua desde cobertura o distancia segura.
  Enfriar especialmente la fase vapor del recipiente y las zonas sometidas a radiación.
  Mantener la refrigeración después de la extinción hasta que descienda claramente el riesgo de sobrepresión
Señales de retirada inmediata: Aumento del sonido de venteo, vibración anormal, deformación, escarcha que desaparece por calentamiento, cambio de color, llamas envolventes persistentes o imposibilidad de mantener refrigeración eficaz
En recintos cerrados: Priorizar evacuación, ventilación táctica solo si no genera ignición, control de explosividad y protección respiratoria total; una deflagración puede producirse antes de detectar visualmente la nube
Protección del entorno: Cortar suministros, alejar vehículos, controlar focos de ignición eléctricos, impedir acceso de civiles y proteger exposiciones cercanas con cortinas de agua si ayudan a reducir radiación y mejorar seguridad de maniobra

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar de inmediato, evacuar personal no esencial, detener tráfico, prohibir llamas y motores, cortar alimentación eléctrica no segura y establecer control de accesos a barlovento
Posicionamiento: Trabajar a barlovento y, si es posible, desde cota superior. Evitar aproximaciones por vaguadas, sótanos, túneles o calles en pendiente donde pueda acumularse la nube
Evaluación táctica: Confirmar si la fuga arde o no, tamaño del escape, estado del recipiente, cercanía de viviendas o locales cerrados, presencia de alcantarillado y posibilidad real de cierre de válvula
Fuga sin incendio:
  Es escenario especialmente peligroso por posible formación de nube explosiva extensa.
  No tocar la fuga sin protección completa y sin haber eliminado igniciones en el entorno.
  Detener la emisión solo si la maniobra es breve, claramente accesible y con vía de retirada segura.
  Ventilar de forma natural o mecánica solo con equipos aptos para atmósferas explosivas
Derrame o escape de líquido licuado:
  Delimitar zona fría amplia por evaporación rápida.
  Proteger puntos bajos, arquetas, colectores y huecos de edificio.
  No permitir que el líquido alcance drenajes ni zonas confinadas.
  Considerar quemaduras por frío para intervinientes y víctimas
Control de vapores:
  Usar agua pulverizada o niebla solo para proteger personal, enfriar superficies y favorecer dispersión controlada en exterior.
  No confiar en el agua como neutralización.
  Evitar chorros que empujen la nube hacia fachadas, puertas, respiraderos o sumideros
Confinamiento y evacuación: Si la nube amenaza viviendas, locales, transporte público o recintos cerrados, valorar evacuación inmediata o confinamiento temporal según dirección del viento, facilidad de ignición y posibilidad de entrada del gas en edificios
Actuación sobre recipientes: Enfriar recipientes próximos, alejar otros recipientes si no están afectados y puede hacerse con seguridad, y vigilar aumento de presión o deterioro mecánico
Instrumentación: Medir explosividad y oxígeno cuando se disponga de equipos; repetir mediciones en cotas bajas, alcantarillado, portales, garajes y puntos de acumulación
Control ambiental: Reducir propagación de la nube, señalizar dirección del viento y mantener observadores de seguridad en perímetro y zonas bajas

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto con presión positiva en incendio, fuga relevante, rescate, espacios confinados, maniobras de cierre o atmósfera no evaluada. No usar mascarillas filtrantes como protección principal en concentración desconocida o con posible déficit de oxígeno
Protección corporal: Traje de protección química adecuado frente a salpicadura de líquido licuado y exposición a vapor frío durante control de fuga; en incendio, traje estructural completo con ERA, valorando sobretraje químico o protección adicional según maniobra
Protección de manos: Guantes resistentes a agentes químicos compatibles y al frío; preferible sistema de doble guante si la destreza lo permite y no compromete seguridad
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas para cierre de válvulas, trasvase de emergencia o riesgo de proyección de líquido
Protección de pies: Botas de seguridad con propiedades antiestáticas o disipativas cuando proceda y resistencia suficiente para superficie contaminada
Protección adicional: Ropa antiestática, herramientas antichispa, linternas y comunicaciones intrínsecamente seguras, detector de explosividad y control de tiempos de exposición
Criterio operativo: En proximidad a la fuga o en zonas con posible acumulación de vapor no debe entrar personal sin ERA y supervisión directa del mando

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Socorrer solo con autoprotección. Retirar a la víctima de la atmósfera peligrosa sin crear nuevos expuestos
Inhalación: Llevar a aire fresco, mantener en reposo, abrigado y bajo vigilancia continua. Administrar oxígeno por personal capacitado si hay dificultad respiratoria o signos de hipoxia. Si no respira, iniciar ventilación asistida y soporte vital según protocolo. Tras exposición significativa, valoración médica urgente aunque mejore inicialmente
Contacto con la piel: Si hay contacto con líquido, tratar como congelación. Retirar ropa y calzado no adheridos. Lavar o templar suavemente con agua tibia, no caliente. No frotar, no romper ampollas y no aplicar calor directo. Cubrir con apósito estéril si se dispone y derivar a asistencia médica
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos y retirando lentillas si salen con facilidad. No forzar maniobras traumáticas. Atención oftalmológica urgente
Ingestión: Muy improbable. Si se sospecha contacto oral con líquido, no provocar el vómito, enjuagar suavemente la boca si la persona está consciente y remitir a valoración médica inmediata
Signos de gravedad: Pérdida de conciencia, respiración irregular, confusión intensa, cianosis, broncoespasmo, dolor ocular persistente, lesiones extensas por frío o empeoramiento tras aparente recuperación
Indicaciones al sanitario: Vigilar depresión del sistema nervioso central, hipoxia, irritación respiratoria, broncoespasmo, arritmias si existieran factores asociados y lesiones por congelación
Descontaminación de la víctima: Retirar prendas contaminadas y aislarlas; evitar que el personal sanitario inhale vapores residuales en recintos cerrados

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar en sistemas cerrados o con ventilación muy eficaz; conexión a tierra y equipos antideflagrantes; evitar golpes, purgas no controladas, trasvases improvisados y trabajos en puntos bajos sin medición previa
Almacenamiento: Envases en lugar fresco, seco, ventilado y protegido del sol; alejados de oxidantes, calor, llamas y zonas de tránsito; mantener cilindros o recipientes asegurados, verticales cuando proceda y con válvulas protegidas
Condiciones prácticas: Temperaturas elevadas incrementan presión interna y riesgo de fuga masiva o ruptura; revisar periódicamente estanqueidad, corrosión, válvulas y sistemas de alivio
Medidas organizativas: Señalización de atmósfera inflamable, control de igniciones, plan de emergencia y formación específica para fugas de gases licuados

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso controlado, pero muy peligroso por su volatilidad e inflamabilidad
Condiciones a evitar: Calor, radiación solar intensa, llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática, confinamiento de vapores, ventilación deficiente y exposición prolongada de recipientes a radiación térmica
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, mezclas fuertemente oxidantes, metales alcalinos, agentes reductores muy reactivos y condiciones o materiales que favorezcan deshalogenación o descomposición térmica
Reactividad operativa: La principal reactividad de interés para intervención es la ignición rápida del vapor y la descomposición por calor con formación de gases corrosivos y muy tóxicos. En incendio o fuerte calentamiento puede descomponerse y empeorar el riesgo para equipos y víctimas
Condiciones peligrosas previsibles: Recipiente cerrado calentado, fuga en interior, acumulación en alcantarillado, ventilación forzada con equipos no protegidos y trabajos de corte o herramientas que produzcan chispa en zona contaminada
Productos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, fosgeno en determinadas condiciones térmicas, monóxido y dióxido de carbono
Consecuencia táctica: Evitar aproximaciones prolongadas a recipientes calentados, no ordenar ventilación agresiva sin control de igniciones y considerar contaminación corrosiva tras incendio

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda útil: Predomina la toxicidad por inhalación con efecto narcótico; las concentraciones elevadas pueden producir desorientación rápida e incapacidad para la autoprotección
Efectos por exposición breve: Irritación respiratoria, cefalea, vértigo, somnolencia, incoordinación, náuseas y posible pérdida de conciencia
Efectos locales: Lesión por frío en piel y ojos por contacto con líquido licuado
Valoración práctica: En intervención, el mayor riesgo humano suele ser la inhalación en espacios cerrados y la ignición de la nube antes que la absorción cutánea
Observación sanitaria: La recuperación aparente tras exposición breve no excluye valoración médica si hubo atmósfera densa, desmayo o contacto ocular

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sustancia muy volátil; tras una fuga tiende a pasar rápidamente a la atmósfera
Impacto esperado: Persistencia limitada en agua o suelo frente a otras sustancias menos volátiles, pero una liberación importante genera riesgo inmediato por atmósfera inflamable y desplazamiento de oxígeno en puntos bajos
Medidas ecológicas útiles: Evitar entrada en colectores, galerías y espacios subterráneos; minimizar emisiones innecesarias durante la respuesta y controlar la nube para reducir afectación a zonas pobladas
Observación práctica: La prioridad ambiental operativa es impedir migración del vapor a zonas ocupadas, redes de saneamiento y focos de ignición

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales de mando:
  Confirmar UN 1039, tipo y número de recipientes, presencia de fuego, magnitud de la fuga, afectación a población, dirección e intensidad del viento y existencia de alcantarillado o recintos cerrados próximos.
  Establecer mando único, zonificación, control de accesos y sector de medición desde el inicio.
  Solicitar apoyo especializado si hay múltiples recipientes, fuga en interior, exposición urbana o dificultad para cortar aporte
Prioridades tácticas:
  1. Rescate y evacuación de expuestos.
  2. Eliminación de igniciones y corte de tráfico.
  3. Aislamiento de zona y protección de puntos bajos.
  4. Evaluación de cierre de válvula o corte de aporte.
  5. Refrigeración de recipientes amenazados.
  6. Control instrumental de explosividad y oxígeno.
  7. Protección de población y de exposiciones
Aislamiento y evacuación: Establecer perímetro amplio desde el principio y ampliarlo si la nube migra, si el recipiente se calienta o si la medición indica explosividad. Valorar evacuación preventiva de edificios bajos, garajes, sótanos, locales comerciales y zonas a sotavento
Si hay recipiente implicado en fuego: Considerar riesgo de ruptura violenta; evitar emplazar vehículos y personal en ejes de proyección del recipiente; trabajar desde cobertura, ángulos seguros y la mayor distancia compatible con eficacia
Si la fuga no arde: Priorizar suprimir igniciones, control de accesos y protección de la nube. En muchos casos la nube no incendiada en interior, garaje o alcantarillado representa el escenario táctico más peligroso
Control de vapores: Emplear agua pulverizada de forma prudente para proteger a la dotación y favorecer dispersión en exterior, sin empujar la nube hacia zonas ocupadas. Vigilar permanentemente sumideros y huecos de edificio
Uso de instrumentos: Medir explosividad, oxígeno y, tras incendio, posible presencia de gases de descomposición irritantes o tóxicos. Repetir mediciones por capas y en zonas bajas
Seguridad de la dotación: Mantener ERA en zona caliente y en aproximaciones dudosas. Designar observador de seguridad. Limitar tiempo en proximidad a recipientes calentados. Planificar retirada rápida y rutas de escape
Descontaminación: Básica para equipos por exposición a condensación fría y productos de combustión; revisar guantes, pantallas, ERA y zonas metálicas afectadas por compuestos corrosivos
Criterio de prudencia táctica: Si no puede asegurarse el cierre de la fuga con seguridad razonable, la intervención debe orientarse a aislamiento, evacuación, refrigeración de recipientes y protección de exposiciones hasta apoyo especializado

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación ONU: ETHYL CHLORIDE / CLORURO DE ETILO
Número UN: 1039
Clase de transporte: 2
Clasificación principal: Gas inflamable
Peligro subsidiario: Riesgo tóxico por inhalación en exposiciones significativas y por productos de combustión; el comportamiento operativo exige tratarlo además como gas asfixiante simple en concentraciones altas por desplazamiento de oxígeno
Código de peligrosidad Kemler: 239
Código Hazchem: 2YE
Interpretación operativa del Kemler: Gas; inflamable; con componente de riesgo tóxico o de afectación grave por inhalación que aconseja máxima protección respiratoria y control estricto del perímetro
Información útil ADR: Mantener alejado de calor y fuentes de ignición; prever ventilación, control de accesos y posible evacuación por nube pesada; no estacionar medios en cotas bajas o junto a alcantarillado
Lectura táctica para transporte: En accidente de tráfico o carga, identificar rápidamente si el recipiente conserva integridad, si existe fuego impingiendo sobre botellas o depósitos y si la mercancía ha entrado en colectores, pasos inferiores o naves
Etiquetado operativo: Gas inflamable; recipiente a presión; posible proyección térmica y mecánica si se calienta
Reglamentación práctica: Aplicar criterios de mercancías peligrosas clase 2 con control de igniciones, ERA en zona de riesgo, zonificación, alejamiento del público y coordinación con policía, servicios sanitarios y titular de la carga
Teléfono del Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: El cloruro de etilo UN 1039 debe tratarse como gas licuado muy inflamable, de evaporación rápida y vapor pesado, con capacidad para formar mezclas explosivas y desplazarse hasta focos de ignición. En incendio, la refrigeración de recipientes y el control del aporte son esenciales. En fugas sin fuego, la prioridad es eliminar igniciones, proteger puntos bajos, medir atmósferas y evitar que la nube alcance interiores, garajes o alcantarillado
Criterio prudente: Si no puede asegurarse cierre de fuga, ventilación segura y control atmosférico fiable, mantener distancia, aislar, evacuar cuando proceda, refrigerar recipientes expuestos y esperar recursos especializados
Recordatorio para intervinientes: Una fuga ardiendo controlada puede ser menos peligrosa que una nube no incendiada sin control. La decisión táctica debe basarse en posibilidad real de cortar el escape y en el riesgo para población y dotación