Ficha de actuación química en caso de siniestro creado por SuSo.
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER 268
NÚMERO UN 1026
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cianógeno
Sinónimos: Dicianógeno; Cianógeno molecular; Cyanogen
Número CAS: 460-19-5
Número CE (EINECS): 207-312-1
Código Hazchem: 2RE
Uso recomendado: Reactivo químico, intermedio de síntesis y uso en laboratorio o
proceso industrial especializado, siempre en sistemas controlados
Restricciones de uso: Sustancia extremadamente tóxica e inflamable; sólo admisible en
instalaciones con detección de fugas, ventilación eficaz,
procedimientos de emergencia, control de ignición y personal
específicamente entrenado
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Gas muy tóxico e inflamable; incidente con potencial de víctimas
múltiples y escalada rápida
Riesgos principales: Inhalación rápidamente incapacitante o mortal; formación de mezclas
inflamables con el aire; desplazamiento de la nube a sotavento y en
cotas bajas; retroceso de llama hasta el punto de fuga; riesgo
severo en recintos cerrados, alcantarillado, fosos, galerías y
túneles
Estado físico y aspecto: Gas incoloro; puede encontrarse licuado bajo presión en recipientes
apropiados
Olor: Penetrante e irritante; algunas fuentes lo describen como similar a
almendras amargas, pero el olor no es criterio seguro de detección ni
de ausencia de peligro
Riesgo por vapores: Gas de comportamiento operativo peligroso, con tendencia prudente a
migrar a distancia, acumularse en zonas deprimidas y desplazar
oxígeno localmente
Datos físico-químicos útiles:
Punto de ebullición: Aproximadamente -21 C
Punto de inflamación: No aplicable como a líquidos; gas inflamable
Temperatura de autoignición: En torno a 540 C
Límites de explosividad: Aproximadamente 6 % a 32 % en aire
Presión de vapor: Muy alta a temperatura ambiente
Densidad relativa del gas: Operativamente tratable como mayor que la del aire
Solubilidad en agua: Limitada; posible hidrólisis lenta, sin efecto neutralizante útil
para una intervención rápida
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Principalmente inhalación; contacto con gas licuado o superficies
muy frías por expansión puede causar lesión por frío
Efectos agudos: Cefalea, mareo, ansiedad, irritación respiratoria, náuseas, disnea,
hiperventilación inicial, depresión respiratoria posterior,
alteración del nivel de conciencia, convulsiones, colapso y muerte
Mecanismo tóxico orientativo:
Perfil compatible con tóxico sistémico de acción rápida; puede
presentar comportamiento clínico próximo al de compuestos cianados
Efectos por contacto: Irritación ocular y de mucosas; el líquido o la expansión brusca
pueden producir congelación local
Exposición repetida: Riesgo profesional grave en espacios mal ventilados; posibles
secuelas neurológicas y sistémicas tras episodios intensos o
repetidos
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Gas inflamable con intervalo de combustión amplio; puede encenderse
por chispa, llama, superficie caliente, descarga electrostática,
motor en marcha, maniobra eléctrica o equipo no protegido
Riesgo de explosión: Muy alto si la nube alcanza concentraciones inflamables en espacios
confinados o semicerrados. La deflagración puede ser violenta en
salas técnicas, naves, galerías, fosos, arquetas, túneles,
edificios, semirremolques, muelles de carga o conducciones
Comportamiento de la nube: Puede desplazarse a ras de suelo, entrar en sótanos, patios
interiores, alcantarillas, cámaras de válvulas y recintos bajos,
con posibilidad de ignición a distancia y retroceso de llama hasta
la fuente de escape
Fuga no encendida: Situación muy peligrosa por combinación de toxicidad aguda y posible
transición súbita a incendio o explosión al encontrar ignición. La
prioridad es impedir que la nube se extienda hacia población o
estructuras cerradas
Fuga encendida: La llama en el punto de escape puede estar evitando que el gas se
acumule sin control. Extinguirla sin cortar el suministro puede
generar una nube tóxica e inflamable más extensa y más difícil de
gestionar
Recipientes expuestos al calor:
Aumento rápido de presión interna, actuación de dispositivos de
alivio, venteo de gas tóxico e inflamable y posible rotura del
recipiente. El calentamiento sostenido incrementa la probabilidad de
escalada, nuevas fugas y afectación a estructuras vecinas
Explosión por confinamiento:
La acumulación en interiores o infraestructuras enterradas puede
originar sobrepresión significativa, daños estructurales, proyección
de fragmentos y víctimas múltiples incluso con focos de ignición de
baja energía
Explosión secundaria: Tras una ignición inicial puede producirse propagación a otros gases,
vapores o equipos afectados, con incendio en cascada de instalaciones
anexas o materiales combustibles próximos
Medios de extinción adecuados:
Agua pulverizada para enfriamiento de recipientes, válvulas,
estructuras y protección de maniobras; polvo químico seco y CO2 en
conatos o fuegos secundarios localizados; espuma para combustibles
accesorios implicados en la escena
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre el punto de fuga o sobre fase licuada;
aplicación que disperse el gas hacia zonas ocupadas; empleo de agua o
espuma como sustituto del cierre del suministro; aproximaciones
frontales sin cobertura ni enfriamiento
Productos peligrosos de combustión y descomposición:
Óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono y
compuestos cianados extremadamente tóxicos; humos potencialmente
letales incluso en concentraciones relativamente bajas
Lectura táctica: El peligro no es sólo el fuego visible. Una fuga sin llama puede ser
más grave que una fuga ardiendo si la nube alcanza recintos o focos
de ignición. La prioridad del mando es aislar, eliminar igniciones,
valorar evacuación, enfriar recipientes y controlar la fuente
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridad táctica: Confirmar dirección del viento, tipo y estado del recipiente,
posibilidad de cierre remoto, exposición de población, presencia de
túneles, sótanos o colectores y existencia de víctimas
Decisión inicial: Si la fuga está ardiendo, no extinguir la llama salvo que el flujo
pueda cerrarse de inmediato o en muy corto plazo con seguridad
suficiente y con control del entorno
Ataque al fuego: Operar desde cobertura, a máxima distancia compatible, con ángulo
lateral respecto al escape. Evitar situarse frente a válvulas,
tapas, casquetes, extremos de botellas o trayectorias de proyección
Enfriamiento de recipientes:
Aplicar agua pulverizada abundante y continua sobre recipientes,
válvulas, bridas, soportes y estructuras expuestas. Mantener el
enfriamiento tras el control de las llamas mientras persista riesgo
térmico o sobrepresión
Objetivo del enfriamiento: Reducir presión interna, prevenir rotura del recipiente, ganar tiempo
para maniobras de cierre y limitar la propagación del incidente
Señales de peligro creciente:
Ruido anormal, venteo intenso, llama más vigorosa, escarcha
irregular, decoloración del metal, deformación del recipiente,
vibración, imposibilidad de mantener enfriamiento efectivo o aumento
de concentración a sotavento
Si no puede cortarse el suministro:
Mantener estrategia defensiva, proteger exposiciones, ampliar
aislamiento, evitar personal innecesario en zona caliente y preparar
evacuación adicional a sotavento y zonas bajas
Fuego no implicando aún el recipiente:
Extinguir combustibles secundarios, retirar focos térmicos cercanos y
evitar que el incendio afecte válvulas, tuberías o envases
presurizados
Control de ignición: Suspender motores, alumbrado no protegido, maniobras eléctricas,
soldadura, corte, frenadas innecesarias y cualquier fuente de chispa
en zona caliente y tibia
Control de vapores: Emplear cortinas de agua o agua pulverizada para proteger
intervinientes y abatir parcialmente concentraciones, sin empujar la
nube hacia población, edificios, pasos inferiores o alcantarillado
Aislamiento inicial: Establecer perímetro amplio en todas direcciones, reforzado a
sotavento y en puntos bajos. Incrementarlo de forma conservadora en
entorno urbano, industrial, subterráneo o con viento inestable
Evacuación o confinamiento: Priorizar evacuación de sectores a sotavento y zonas deprimidas
cuando la fuga no esté controlada. El confinamiento sólo es útil si
el edificio es relativamente estanco, puede cerrarse rápidamente y la
nube no está ya afectando al inmueble
Protección de intervinientes:
Sólo personal esencial, con ERA de presión positiva y protección
química adecuada; relevo previsto, vía de retirada despejada y equipo
de rescate de bomberos en espera
Criterio de retirada: Si falla el enfriamiento, aumenta el venteo, se agrava la deformación
o no existe maniobra segura sobre la fuente, retirar a personal a
zona protegida y pasar a defensa del entorno
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Detener tránsito, aislar en gran radio, eliminar ignición, evacuar a
sotavento y cerrar accesos a sótanos, galerías, arquetas, pasos
inferiores y túneles
Aproximación: Siempre desde barlovento y preferiblemente en cota superior.
Evitar vaguadas, patios hundidos, calles encajonadas y puntos ciegos
sin medición atmosférica previa
Reconocimiento: Determinar si la fuga procede de válvula, conexión, línea fisurada,
botellón, contenedor o cisterna. Diferenciar escape gaseoso, líquido
o bifásico para anticipar alcance, enfriamiento y velocidad de
evaporación
Control de fuga: Cerrar válvulas o aislar el tramo sólo si la maniobra es conocida,
accesible y ejecutable con protección máxima. Priorizar cierres
remotos, enclavamientos, paro de proceso y apoyo del titular o
transportista
Fuga de fase licuada: La evaporación puede ser muy rápida y generar atmósfera tóxica e
inflamable extensa. El contacto con superficies enfriadas o charcos
criogénicos puede producir lesiones por frío y fragilización local de
materiales
Control de vapores: El agua pulverizada puede ayudar a proteger personal y reducir
exposición inmediata, pero no elimina el riesgo ni sustituye al
control de la fuente. Vigilar siempre la dirección de desplazamiento
de la nube
Contención: Impedir entrada a saneamiento, fosos, galerías de servicios,
alcantarillas y túneles. Cubrir sumideros si puede hacerse sin
aumentar exposición y sin situarse en trayectoria probable de la nube
Ventilación: En exteriores, favorecer dispersión natural. En interiores, la
ventilación forzada sólo debe valorarse si no crea fuentes de
ignición, si la descarga puede dirigirse a zona segura y si no
desplaza el contaminante a recintos ocupados
Medición atmosférica: Control continuo de explosividad, oxígeno y toxicidad en el punto de
fuga, perímetro, zonas bajas, edificios afectados y rutas de
evacuación. Repetir mediciones durante y después del control
Protección de la población: Ordenar evacuación o confinamiento según distancia, tiempo probable
de control, tipo de edificaciones, estabilidad del viento y grado de
infiltración en inmuebles. En entorno próximo con edificios poco
estancos, suele ser más segura la evacuación sectorizada
Descontaminación inicial: Extraer víctimas a aire limpio, retirar ropa contaminada si hubo
contacto con condensado o líquido y establecer descontaminación
básica de intervinientes antes del paso a zona fría
Criterio táctico: Si la fuga no puede controlarse con seguridad razonable, evitar
maniobras improvisadas. Mantener aislamiento, control atmosférico,
protección del entorno y esperar recursos HazMat o del titular
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva obligatorio para rescate, reconocimiento,
cierre de válvulas, medición cercana y cualquier permanencia en zona
potencialmente contaminada. No usar filtros como equipo principal en
atmósfera desconocida o deficiente en oxígeno
Protección corporal: Traje de protección química estanco a gases en fuga activa,
concentración elevada, atmósfera no caracterizada o riesgo de
contacto con fase licuada. En tareas periféricas, nivel alto de
protección química ajustado a mediciones y misión
Guantes: Guantes químicos compatibles con tóxicos gaseosos y con riesgo de
frío por expansión; revisar integridad, pérdida de flexibilidad o
degradación y sustituir si existe duda
Botas: Botas químicas integradas o compatibles con el traje, con suela
antideslizante y resistencia a contaminación externa
Ojos y cara: Protección completa integrada con el traje o pantalla compatible con
ERA; no debe quedar piel expuesta
Protección adicional: Detectores portátiles de oxígeno, explosividad y tóxicos; emisoras
seguras para atmósferas peligrosas; línea de vida en espacios
complejos; iluminación protegida; control de tiempos de trabajo y
relevo frecuente
Nivel operativo orientativo:
Máxima protección respiratoria y encapsulado químico en zona caliente
hasta confirmar reducción sostenida del peligro mediante medición y
control real de la fuga
Disciplina de seguridad: Trabajo por binomios, control de accesos, oficial de seguridad,
equipo de rescate de intervinientes, zona de descontaminación y
vigilancia médica del personal expuesto
Limitaciones del equipo: El traje químico reduce movilidad, visión, audición, destreza y
tiempo útil de intervención; planificar relevos y evitar maniobras
largas en cierres difíciles o posiciones forzadas
Protección del mando y apoyo:
Personal en zona tibia también debe contar con protección respiratoria
adecuada si existe posibilidad de variación del viento o migración de
la nube hacia el puesto de mando
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Teléfono Toxicología España: 91 562 04 20
Principio general: Rescatar sólo con autoprotección completa. Prioridad absoluta a vía
aérea, ventilación y oxigenación precoz, con traslado urgente a
centro sanitario
Inhalación: Retirar a la víctima de inmediato a aire limpio sin exponer al
rescatador. Mantener en reposo, preferiblemente semisentada si hay
dificultad respiratoria. Administrar oxígeno a alto flujo si está
disponible y protocolizado
Manejo clínico orientativo: Considerar intoxicación grave compatible con agente cianado y
comunicar esta sospecha de forma precoz al personal sanitario para
valoración urgente de antídotos y tratamiento específico según
protocolo médico
Parada respiratoria o cardíaca:
Iniciar RCP de inmediato con autoprotección completa. Ventilar con
balón y filtro si se dispone. Priorizar soporte vital avanzado
precoz y traslado medicalizado
Contacto con piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua. Si existió
contacto con líquido o superficies muy frías, tratar como
congelación: no frotar, recalentar gradualmente con agua templada,
retirar prendas no adheridas y cubrir de forma estéril
Contacto con ojos: Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos,
manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes de contacto si salen
con facilidad. Requiere valoración médica urgente
Ingestión: Vía poco probable en la intervención. No inducir vómito. Mantener
vigilancia clínica y traslado urgente
Signos de gravedad: Disnea, cianosis, ansiedad intensa, confusión, convulsiones,
colapso, respiración irregular, pérdida de conciencia o empeoramiento
rápido tras una aparente mejoría inicial
Observación clínica: Toda exposición significativa requiere valoración médica aunque la
persona mejore inicialmente. Vigilar depresión respiratoria, acidosis,
alteración neurológica y recurrencia de síntomas
Evacuación sanitaria: Priorizar traslado de pacientes sintomáticos, inconscientes, con
disnea o con exposición en recinto cerrado. Informar siempre del
producto implicado y del tiempo estimado de exposición
Consideración para intervinientes:
Cualquier bombero o rescatador con cefalea, mareo, irritación,
desorientación o malestar tras la intervención debe salir de servicio
operativo y pasar evaluación médica
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: En sistema cerrado, con ventilación localizada, detección continua
de fugas, procedimientos escritos y control estricto de igniciones
Almacenamiento: Recipientes homologados para gases, en zona fresca, seca, ventilada,
protegida del sol, de impactos y de fuentes de calor
Separación: Mantener alejado de oxidantes fuertes, agentes clorantes enérgicos,
bases fuertes y materiales reactivos incompatibles
Condiciones críticas: Evitar calentamiento de envases, corrosión de válvulas, golpes,
almacenamiento en zonas bajas o cerradas y proximidad a vías de
evacuación o a recintos ocupados
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en almacenamiento normal si permanece presurizado en
recipientes adecuados, protegido del calor y de reactivos
incompatibles
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, superficies calientes, descarga estática,
mezcla confinada con aire, ventilación deficiente, exposición
prolongada al fuego, golpes sobre recipientes y calentamiento de
envases cerrados
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, agentes clorantes energéticos, bases fuertes y
condiciones capaces de inducir reacción peligrosa o descomposición
tóxica acelerada
Reactividad operativa: Forma mezclas explosivas con aire y puede propagar la ignición hasta
la fuente de fuga. En incendio o sobrecalentamiento genera gases
tóxicos de extrema peligrosidad para personal y población
Condiciones de descomposición:
El incremento de temperatura, la combustión incompleta y ciertas
superficies o focos calientes pueden aumentar la producción de humos
tóxicos y el deterioro del recipiente
Productos peligrosos de descomposición:
Óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono,
compuestos cianados y otros humos irritantes o asfixiantes
Polimerización: No se considera el riesgo principal de intervención
Implicación táctica: Una fuga con aporte térmico, mala ventilación o confinamiento debe
tratarse como escenario de alta probabilidad de escalada. Si no se
logra enfriamiento sostenido ni control del flujo, la estrategia debe
pasar a defensiva y con mayor distancia
Condición crítica para mando:
El producto puede pasar de incidente toxicológico a explosivo en poco
tiempo si la nube se concentra en interior o encuentra ignición. Las
decisiones deben anticiparse a esa transición
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Muy alta por inhalación; concentraciones elevadas pueden causar
incapacidad súbita, colapso y muerte en poco tiempo
Síntomas guía: Irritación, cefalea, vértigo, debilidad, disnea, confusión,
convulsiones y pérdida de conciencia
Órganos diana: Sistema nervioso central, aparato respiratorio y metabolismo celular
Lectura para intervinientes:
La ausencia de olor útil o de síntomas iniciales intensos no excluye
exposición crítica; una víctima puede deteriorarse con rapidez
Riesgo ocupacional: Muy elevado en apertura, trasiego, muestreo, mantenimiento y
reparación de válvulas o líneas sin control atmosférico continuo
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Gas volátil con dispersión atmosférica rápida; riesgo importante en
liberaciones masivas, patios cerrados, áreas urbanas encajonadas y
espacios exteriores poco ventilados
Impacto en agua y suelo: La entrada en agua puede causar contaminación aguda localizada y
afectar gravemente a organismos acuáticos; impedir arrastre a
colectores, cauces, balsas y depuradoras
Persistencia: Depende de ventilación, temperatura y humedad. La prioridad
operativa es evitar acumulación en puntos bajos y migración a
recintos ocupados
Medida ambiental clave: Aislar saneamiento y comunicar de inmediato a autoridad ambiental y
titular de red si la fuga alcanza red pública, cauce o instalación
sensible
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones para el mando: Confirmar UN 1026, sentido del viento, topografía local, densidad de
ocupación, existencia de víctimas, estado del recipiente y
posibilidad real de cierre del suministro. Establecer mando único,
sectores, control de accesos y zona de seguridad sanitaria
Objetivos prioritarios: 1) Salvar vidas con riesgo calculado. 2) Aislar y evacuar o
confinar con criterio. 3) Evitar ignición de la nube. 4) Cortar
fuga si es viable. 5) Enfriar recipientes y exposiciones.
6) Mantener medición atmosférica continua
Estrategia: Defensiva por defecto hasta conocer el punto de fuga y disponer de
protección adecuada. Pasar a actuación más próxima sólo si la
maniobra de cierre es clara, corta, protegida y con beneficio táctico
real
Elección táctica: Fuga no encendida: eliminar ignición, ampliar aislamiento, medir,
controlar accesos y valorar evacuación extensa a sotavento.
Fuga encendida: mantener combustión controlada, enfriar, preparar
cierre del flujo y no apagar sin control de la fuente
Aislamiento y evacuación: Dar prioridad a zonas bajas, edificios a sotavento, túneles, pasos
inferiores, estaciones, sótanos, aparcamientos y galerías técnicas.
Ampliar perímetro con criterio conservador si el viento es variable,
cambia de dirección o la nube no se visualiza bien
Control atmosférico: Medir explosividad, oxígeno y toxicidad en rasante, alcantarillas,
fosos, edificios, patios interiores y puntos de posible migración.
Mantener registro temporal de lecturas para decidir apertura o cierre
de sectores y retorno de evacuados
Rescate: Sólo con ventana de supervivencia razonable, binomio, ERA,
protección química apropiada, línea de seguridad y plan de extracción
rápida. Evitar búsquedas prolongadas en interior contaminado sin
datos atmosféricos suficientes
Control de vapores: Las cortinas de agua deben usarse para proteger personal, desviar de
forma limitada la nube y ganar tiempo táctico, nunca como solución
única. Vigilar que no conduzcan el contaminante hacia víctimas,
viviendas o sistemas de drenaje
Recipientes y envases: No mover botellas, contenedores o cisternas dañadas si no existe
valoración técnica favorable. Una maniobra brusca puede agravar fuga,
dañar válvulas o provocar ruptura
Gestión sanitaria: Triaje por afectación respiratoria y neurológica. Preparar recursos
para víctimas múltiples y comunicar al hospital sospecha de agente
compatible con intoxicación cianada
Recursos aconsejables: Unidad HazMat, técnico del titular o transportista, policía para
perímetro y evacuación, sanitarios avanzados, control ambiental y
apoyo de medición especializada
Puesto de mando: Situarlo en barlovento, fuera de zonas deprimidas y con posibilidad
de repliegue si cambia el viento. Mantener enlace continuo con
medición, sanitarios, policía y titular de la instalación
Criterio de seguridad: Si no hay punto de cierre identificable, mediciones fiables o
condiciones meteorológicas favorables, adoptar táctica defensiva,
proteger la población y esperar capacidades especializadas
Fin de intervención: No levantar restricciones hasta verificar atmósfera segura, ausencia
de migración a recintos, recipientes estabilizados térmicamente y
custodia adecuada del producto remanente
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación transporte: UN 1026 CIANÓGENO
Clase ADR/RID: 2
Clasificación de peligro: Gas tóxico con riesgo subsidiario de inflamabilidad
Código de clasificación: TF1
Etiquetas de transporte: 2.3 y 2.1
Código de túnel: (C/D) como orientación operativa prudente para gases tóxicos
inflamables; aplicar severas restricciones en túneles, pasos
cubiertos y galerías
Kemler: 268
Hazchem: 2RE
Lectura reglamentaria útil: El panel naranja 268 indica gas tóxico con peligro adicional de
inflamabilidad. Operativamente exige intervención muy conservadora,
aislamiento amplio, control estricto de ignición, protección
respiratoria total y atención prioritaria a zonas bajas
Implicaciones para transporte:
En vehículo o cisterna, comprobar paneles, etiquetas, carta de porte
e instrucciones escritas ADR. Valorar posición del vehículo, daños
mecánicos, estabilidad, exposición al fuego y posible canalización de
la nube por drenajes, medianas, taludes o túneles
Medidas de mando en carretera:
Cortar circulación en ambos sentidos si la nube puede cruzar la
calzada, afectar a conductores detenidos o entrar en pasos
inferiores. Desviar tráfico lejos de sotavento y reservar corredor
para recursos especializados
Medidas de mando en zona urbana:
Parar ventilaciones forzadas que capten aire exterior, cortar accesos
peatonales, desalojar plantas bajas y sótanos expuestos y coordinar
avisos a población por sectores según evolución de la nube
Actuación sobre recipientes: No mover botellas, bultos o cisternas dañadas salvo criterio
técnico competente y maniobra muy controlada. El trasiego,
inertización, quema controlada o venteo deben quedar en manos
especializadas
Documentación útil en escena:
Carta de porte, instrucciones escritas ADR, ficha de seguridad,
panel naranja, etiquetas de peligro y datos del expedidor,
destinatario o responsable de instalación
Reglamentación práctica: La lectura conjunta de clase 2, etiquetas 2.3 y 2.1, Kemler 268 y
el comportamiento del producto obliga a priorizar aislamiento,
evacuación sectorizada, protección respiratoria, control de accesos y
vigilancia atmosférica hasta cierre del incidente
Normativa operativa: Aplicar ADR/RID vigente, procedimientos HazMat del servicio, planes
de emergencia interior o exterior si existen y coordinación con
autoridad competente de transporte, industria y medio ambiente
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sustancia de intervención de muy alto riesgo. El peligro dominante es
la inhalación aguda potencialmente mortal, asociada a inflamabilidad,
desplazamiento de nube y posible explosión de mezcla
Regla práctica: No trabajar sin ERA. No entrar en zonas bajas sin medición. No
apagar una fuga ardiendo si no puede cerrarse el suministro
Prioridades: 1) Aislar y evacuar o confinar con criterio. 2) Identificar y cortar
fuga si es viable. 3) Eliminar ignición y controlar vapores.
4) Enfriar exposiciones y recipientes. 5) Rescate protegido y soporte
vital. 6) Mantener medición atmosférica continuada
Nota final: Ante incertidumbre táctica o analítica, aplicar criterio conservador
máximo y gestionar el incidente como gas extremadamente tóxico e
inflamable con potencial de víctimas múltiples