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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 263
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: MONÓXIDO DE CARBONO COMPRIMIDO
Número UN: 1016
Sinónimos: Monóxido de carbono; óxido de carbono (II); carbonic oxide; CO
Número CAS: 630-08-0
Número CE (EINECS): 211-128-8
Uso recomendado: Uso industrial en procesos químicos, metalurgia, síntesis y calibración, exclusivamente en instalaciones autorizadas y con sistemas adecuados para gases comprimidos tóxicos e inflamables.
Restricciones de uso: No inhalar ni emplear en espacios sin ventilación o sin detección específica. Mantener alejado de fuentes de ignición y de agentes oxidantes. Su uso requiere personal formado, control de fugas y procedimientos de emergencia.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Gas comprimido, incoloro y prácticamente inodoro; el olor no permite advertir su presencia.
Peligro principal: Tóxico por inhalación y capaz de formar atmósferas inflamables con el aire.
Comportamiento: Puede desplazarse y acumularse en zonas poco ventiladas; el gas liberado a presión puede proyectar el recipiente.
Advertencia: La ausencia de olor o irritación no indica concentración segura.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Toxicidad: Se une a la hemoglobina y reduce el transporte de oxígeno; puede causar hipoxia grave sin signos de alarma olfativa.
Inhalación: Cefalea, mareo, náuseas, debilidad, confusión, somnolencia, pérdida de conciencia, convulsiones y muerte.
Efectos tardíos: Tras una exposición intensa pueden aparecer alteraciones neurológicas o cardiacas diferidas.
Personas vulnerables: Afecta especialmente a quienes padecen cardiopatías, enfermedades respiratorias, anemia o están embarazadas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Gas muy inflamable; puede encenderse por chispas, llamas, superficies calientes o electricidad estática.
Explosión: Las mezclas con aire pueden deflagrar en espacios confinados; una fuga presurizada puede generar una nube peligrosa.
Riesgo térmico: Los recipientes calentados pueden romperse violentamente y liberar gas inflamable y tóxico.
Productos de combustión: La combustión produce principalmente dióxido de carbono, aunque puede haber combustión incompleta y gases peligrosos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar polvo químico seco, dióxido de carbono o agua pulverizada según el incendio circundante.
Táctica: No extinguir una llama de fuga si no puede aislarse el suministro; podría formarse una nube inflamable y tóxica.
Enfriamiento: Refrigerar los recipientes expuestos con agua pulverizada desde una posición protegida y continuar después de controlar el fuego.
Aislamiento: Evacuar la zona, eliminar fuentes de ignición y cortar el suministro solo si puede hacerse sin riesgo.
Distancia: Retirar los recipientes únicamente si no existe exposición al calor, la llama o la fuga.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar el área y establecer una zona de exclusión, especialmente en interiores, depresiones y espacios confinados.
Detección: Medir monóxido de carbono y atmósferas inflamables con equipos calibrados; no confiar en los sentidos.
Contención: Cerrar válvulas o aislar la fuente solo desde una posición segura; no tocar recipientes dañados.
Ventilación: Ventilar de forma controlada y con equipos aptos para atmósferas potencialmente explosivas, evitando dispersar el gas hacia personas.
Aguas y absorbentes: No aplicar absorbentes; el producto es gaseoso. Impedir la entrada a edificios, alcantarillas y recintos bajos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración de presión positiva en toda intervención con concentración desconocida, alarma de detector o ventilación insuficiente.
Protección corporal: Ropa de intervención ignífuga y antiestática, casco, guantes adecuados y botas de bombero.
Protección ocular: Protección facial completa frente a proyecciones, frío por expansión y partículas durante la manipulación de recipientes.
Detección: Utilizar detectores específicos de CO y explosímetro; controlar continuamente la atmósfera.
Criterio de seguridad: Los equipos filtrantes no son apropiados para rescate o concentraciones desconocidas.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Rescate: Retirar a la persona a aire fresco solo si es seguro y usando protección respiratoria autónoma.
Respiración: Comprobar consciencia y respiración; administrar oxígeno por personal entrenado y aplicar soporte vital si procede.
Emergencias: Activar asistencia médica urgente aunque los síntomas mejoren, por posible deterioro neurológico o cardiaco tardío.
Inconsciencia: Colocar en posición lateral si respira; iniciar reanimación si no respira normalmente y usar desfibrilador cuando esté indicado.
Exposición secundaria: Evitar que los rescatadores entren sin protección ni control atmosférico.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Usar conexiones, reguladores y mangueras compatibles; comprobar estanqueidad y abrir válvulas lentamente.
Cilindros: Mantenerlos verticales, sujetos y protegidos contra golpes, corrosión, calor y manipulación no autorizada.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, bien ventilado y separado de oxidantes, llamas y fuentes de ignición.
Ventilación: Disponer de ventilación alta y baja conforme a la instalación y de detección de CO con alarma.
Transporte interno: Colocar protectores de válvula y evitar arrastre, caída o calentamiento de los recipientes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, pero el recipiente permanece bajo presión.
Incompatibilidades: Evitar agentes oxidantes fuertes, halógenos y fuentes de ignición; pueden producirse reacciones peligrosas.
Descomposición: El calentamiento intenso puede originar productos tóxicos y aumento de presión.
Condiciones críticas: Calor, llamas, chispas, electricidad estática, daño mecánico y ventilación deficiente.
Reacción: La mezcla con aire dentro de límites inflamables puede incendiarse o explotar ante una fuente de ignición.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vía crítica: Inhalación; la absorción cutánea no es la vía relevante para el gas.
Mecanismo: Forma carboxihemoglobina y altera también la utilización celular del oxígeno.
Signos de alarma: Cefalea, mareo, confusión, alteración de la coordinación, dolor torácico, disnea y pérdida de conciencia.
Gravedad: La concentración ambiental no siempre se correlaciona con la intensidad inmediata de los síntomas; requiere evaluación médica.
Secuelas: Las exposiciones graves pueden asociarse a daño neurológico y cardiovascular retardado.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Emisión: Las liberaciones pueden causar contaminación atmosférica local y riesgo grave para personas y animales.
Persistencia: Se oxida gradualmente en la atmósfera, pero la transformación no elimina el peligro inmediato.
Movilidad: Se dispersa por el aire y puede penetrar en edificios, recintos y sistemas de ventilación.
Prevención: Evitar descargas intencionadas, mantener las instalaciones estancas y ventilar de forma segura.
Respuesta: Notificar a las autoridades ambientales si la liberación es importante o alcanza zonas habitadas.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Aproximarse desde barlovento, identificar recipientes y confirmar la atmósfera con detectores adecuados.
Táctica: Priorizar rescate seguro, aislamiento del suministro, control de ignición y refrigeración de recipientes expuestos.
Atmósfera: Considerar simultáneamente toxicidad e inflamabilidad; no entrar sin equipo autónomo de presión positiva.
Recipientes: Vigilar calentamiento, decoloración, ruidos anómalos o aumento de presión y retirarse ante signos de fallo.
Descontaminación: Ventilar y verificar ausencia de CO y de atmósfera inflamable antes de permitir el reingreso.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: MONÓXIDO DE CARBONO COMPRIMIDO
Número UN: 1016
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 1TF
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 263
Etiquetas: 2.3 +2.1
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (B/D)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Producto puro con propiedades constantes; las condiciones de riesgo dependen de la concentración liberada, ventilación, presión y presencia de ignición.
Criterio operativo: Tratar toda fuga como potencialmente tóxica e inflamable aunque no exista olor, llama visible o síntomas iniciales.
Control posterior: Mantener mediciones durante la ventilación y después de la intervención, incluidos espacios adyacentes.
Información médica: Comunicar la posibilidad de exposición a monóxido de carbono y de efectos neurológicos o cardiacos diferidos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20