FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 268
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: AMONIACO, ANHIDRO
Número UN: 1005
Sinónimos: Amoníaco anhidro; amoníaco gaseoso; ammonia, anhydrous; NH₃
Número CAS: 7664-41-7
Número CE (EINECS): 231-635-3
Uso recomendado: Refrigeración industrial, fabricación de fertilizantes y síntesis química, únicamente en instalaciones y equipos diseñados para amoníaco anhidro.
Restricciones de uso: No utilizar en espacios confinados, equipos incompatibles o sistemas sin control de presión. Manipulación exclusiva por personal formado, con detección y ventilación adecuadas.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Estado físico: Gas licuado bajo presión; al liberarse se vaporiza rápidamente y puede formar una nube irritante y tóxica.
Peligro principal: Sustancia muy tóxica por inhalación y fuertemente corrosiva para ojos, piel y vías respiratorias.
Comportamiento de la nube: El gas puede desplazarse a ras de suelo en determinadas condiciones, aunque su tendencia habitual es ascender cuando está caliente.
Riesgo adicional: El contacto con el líquido en expansión provoca enfriamiento intenso y lesiones por frío.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Produce irritación intensa, tos, dificultad respiratoria, broncoespasmo y posible edema pulmonar retardado.
Ojos: Puede causar dolor intenso, blefaroespasmo, quemaduras químicas y lesiones graves.
Piel: El líquido y las concentraciones elevadas causan quemaduras corrosivas; la evaporación rápida puede producir congelación local.
Efectos retardados: La afectación pulmonar puede empeorar durante varias horas; requiere vigilancia médica aunque exista mejoría inicial.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El gas es inflamable en determinadas proporciones con el aire; el riesgo aumenta en espacios confinados o mal ventilados.
Riesgo térmico: Los recipientes expuestos al fuego pueden aumentar de presión, liberar producto violentamente o romperse.
Productos de combustión: Pueden formarse óxidos de nitrógeno y otros humos irritantes o tóxicos.
Fuentes de ignición: Eliminar llamas, chispas, superficies calientes y equipos eléctricos no adecuados.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar el agente adecuado para el fuego circundante; el agua pulverizada sirve para refrigerar recipientes y abatir parcialmente la nube.
Táctica: Si es seguro, cortar la fuga; no extinguir una llama de gas sin poder detener la emisión, porque puede acumularse una nube inflamable.
Refrigeración: Enfriar los recipientes desde posición protegida y continuar después de extinguir el fuego mientras exista riesgo de reignición.
Acceso: Trabajar desde barlovento, con retirada prevista y evitando zonas bajas o confinadas.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar y establecer zonas de control según la concentración medida, la ventilación y la dirección del viento.
Contención: No aproximarse para cerrar válvulas sin protección adecuada; detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo.
Dispersión: Aplicar agua pulverizada desde distancia segura para abatir vapores, evitando dirigir chorros concentrados sobre la fuga líquida.
Drenajes: Impedir la entrada en alcantarillas, sótanos y espacios confinados; ventilar únicamente hacia zonas seguras.
Medición: Usar detectores apropiados para amoníaco y confirmar la atmósfera antes de autorizar el acceso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en toda intervención dentro de la nube o cuando la concentración sea desconocida o pueda superar los límites de exposición.
Protección corporal: Traje químico estanco o de protección frente a gases, compatible con amoníaco; considerar protección criogénica ante contacto con líquido.
Protección ocular: Máscara facial completa o pantalla y gafas químicas compatibles.
Guantes y botas: Materiales certificados frente a amoníaco y adecuados para bajas temperaturas; comprobar permeación y estado antes del uso.
Control del equipo: Utilizar equipos en parejas, con comunicación, línea de seguridad y descontaminación prevista.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Ojos: Lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si es fácil; atención oftalmológica urgente.
Piel: Retirar ropa contaminada mientras se irriga con agua abundante; no frotar ni neutralizar químicamente.
Congelación: Descongelar con agua templada, nunca con calor directo, y cubrir sin presionar.
Seguimiento: Vigilar respiración y estado neurológico; la ausencia inicial de síntomas no excluye lesión pulmonar posterior.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener conexiones estancas, evitar golpes y proteger válvulas; abrir lentamente y verificar la ausencia de fugas.
Ventilación: Trabajar con ventilación eficaz y detección continua en puntos bajos, zonas de proceso y recintos cerrados.
Almacenamiento: Conservar los recipientes verticales, sujetos, protegidos del calor y separados de fuentes de ignición.
Accesibilidad: Mantener equipos de emergencia, duchas, lavaojos y rutas de evacuación despejados.
Trasvase: Realizarlo con sistemas compatibles, puesta a tierra cuando proceda y procedimientos escritos de emergencia.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento cuando se mantiene contenido y protegido del calor.
Incompatibilidades: Evitar ácidos, oxidantes fuertes, halógenos, hipocloritos, metales incompatibles y materiales que puedan reaccionar o favorecer corrosión.
Reacción peligrosa: Puede reaccionar violentamente con oxidantes y formar mezclas inflamables o productos tóxicos.
Descomposición: El calentamiento intenso puede generar humos irritantes y óxidos de nitrógeno.
Materiales: Verificar compatibilidad específica de juntas, tuberías, válvulas y recipientes antes de intervenir.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vía crítica: La inhalación es la vía principal de exposición en una fuga.
Efecto local: Sustancia corrosiva; causa destrucción tisular en mucosas, ojos y piel.
Efecto respiratorio: Puede producir broncoconstricción, neumonitis química y edema pulmonar de aparición retardada.
Exposición repetida: Puede agravar afecciones respiratorias y aumentar la sensibilidad a irritantes.
Valoración: La gravedad depende de concentración, duración, ventilación y protección utilizada; requiere evaluación médica tras exposiciones relevantes.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto acuático: La disolución en agua altera intensamente el pH y puede causar mortalidad de organismos acuáticos.
Movilidad: Se dispersa rápidamente por la atmósfera y puede depositarse tras su transformación o disolución.
Contención ambiental: Evitar que el producto o aguas de intervención alcancen cursos de agua y redes de saneamiento.
Recuperación: La gestión de residuos, aguas contaminadas y recipientes debe realizarse mediante operadores autorizados.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar dirección del viento, recipientes afectados, puntos de fuga, fuentes de ignición y posibles personas expuestas.
Posicionamiento: Actuar desde barlovento y, cuando sea posible, desde cotas superiores, evitando depresiones y recintos cerrados.
Intervención: Priorizar rescate seguro, aislamiento, refrigeración de recipientes y control remoto de válvulas.
Protección: Utilizar equipo autónomo y protección química adecuada; los equipos de intervención estructural aislados no sustituyen la protección química.
Retirada: Prever evacuación inmediata ante aumento de presión, ruido anormal, deformación del recipiente o pérdida de control de la nube.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: AMONIACO, ANHIDRO
Número UN: 1005
Clase ADR/RID: 2
Código de clasificación: 2TC
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 268
Etiquetas: 2.3 +8
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (C/D)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Respuesta táctica: La prioridad es proteger a la población, controlar la fuente y evitar la dispersión hacia zonas ocupadas.
Atmósfera: No confiar en el olor como sistema de aviso, porque la percepción puede disminuir con la exposición.
Reentrada: Autorizarla solo tras medición atmosférica, ventilación controlada y confirmación de concentraciones seguras.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personas, equipos y ropa expuestos.
Información médica: Comunicar siempre la posibilidad de lesión pulmonar retardada y quemaduras químicas o por frío.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20