FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: AZIDA DE BARIO seca o humidificada con menos del 50%, en masa, de agua
Número UN: 0224
Sinónimos: Azida bárica; azida de bario anhidra o humedecida
Número CAS: 18810-58-7
Número CE (EINECS): 242-617-9
Uso recomendado: Uso industrial especializado, en sistemas autorizados y controlados, exclusivamente por personal formado en explosivos y conforme a la normativa aplicable.
Restricciones de uso: No manipular, triturar, moler, calentar, secar ni someter a impactos, fricción, chispas o descargas electrostáticas. Mantener humedecida cuando así lo establezca el embalaje o la documentación técnica. Prohibir el acceso a personal no autorizado.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido explosivo muy sensible; la clasificación 1.1A indica peligro de explosión en masa.
Sensibilidad: Puede reaccionar violentamente por choque, fricción, calor, presión, electricidad estática o contaminación.
Descomposición: El calentamiento o incendio puede provocar detonación y generar humos tóxicos, incluidos compuestos de bario y óxidos de nitrógeno.
Humidificación: El agua reduce la sensibilidad, pero una pérdida de humedad durante almacenamiento o transporte puede aumentar el riesgo.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o los productos de descomposición pueden irritar intensamente las vías respiratorias y causar efectos sistémicos.
Ingestión: Puede ser gravemente tóxica; las sales solubles de bario pueden provocar alteraciones neuromusculares y cardíacas.
Piel y ojos: El contacto con polvo o solución puede causar irritación; la absorción cutánea es posible si existe contaminación prolongada.
Lesiones físicas: Una detonación puede causar traumatismos, quemaduras, amputaciones y lesiones por proyección, además de exposición química.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Peligro principal: Explosivo con riesgo de explosión en masa; no tratar como un incendio ordinario de sólidos.
Inflamabilidad: Puede arder o descomponerse violentamente al calentarse, aunque el peligro dominante es la detonación.
Riesgo térmico: El fuego, la radiación térmica y el calentamiento de envases pueden iniciar una explosión.
Proyecciones: Una explosión puede lanzar fragmentos del embalaje y materiales próximos a gran distancia.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Si el producto está claramente alejado del foco y no existe riesgo inmediato, emplear agua en forma de niebla o chorro difuso desde posición protegida.
Táctica: No combatir un incendio que afecte directamente al producto; evacuar y aislar ampliamente la zona.
Distancia: Evitar aproximaciones, chorros directos y cualquier actuación que pueda producir impacto o dispersión.
Exposición: Considerar posible detonación súbita y mantener informado al mando especializado en explosivos.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar, establecer perímetro amplio y eliminar toda fuente de ignición, vibración, tráfico y electricidad estática.
Contención: No tocar, barrer, aspirar, raspar ni desplazar el material; evitar herramientas metálicas y cualquier fricción.
Recuperación: Solo personal especialista en explosivos debe evaluar la recogida, el estado de humidificación y la eliminación.
Agua: No añadir agua de forma improvisada; una humidificación incorrecta, contaminación o manipulación puede aumentar el riesgo.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En presencia de polvo o humos, equipo autónomo de presión positiva; no confiar en mascarillas filtrantes durante una emergencia explosiva.
Protección corporal: Ropa de protección química y calzado antiestático compatible, evitando prendas o accesorios que generen chispas.
Protección ocular: Pantalla facial y protección ocular cerrada cuando pueda existir polvo o proyección.
Criterio táctico: El EPI no protege frente a una detonación; la distancia, el aislamiento y el control de fuentes de iniciación son prioritarios.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Prioridad: Trasladar a la persona a zona segura únicamente si puede hacerse sin exponer al personal a detonación o contaminación.
Inhalación: Llevar a aire fresco, mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente; aplicar soporte vital según protocolos.
Piel y ojos: Retirar ropa contaminada sin sacudirla y lavar con abundante agua; irrigar los ojos prolongadamente y obtener atención médica.
Ingestión: No inducir el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; contactar urgentemente con toxicología.
Seguimiento: Vigilar debilidad, vómitos, parestesias, dificultad respiratoria, alteraciones del ritmo cardíaco o colapso.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, caídas, fricción, calor, llamas, chispas, electricidad estática y herramientas que puedan iniciar la detonación.
Almacenamiento: Mantener en embalaje homologado, estable, protegido de calor, humedad incontrolada, contaminación y materiales incompatibles.
Separación: Mantener alejado de ácidos, agentes oxidantes o reductores incompatibles, metales reactivos y sustancias combustibles según la evaluación reglamentaria.
Control: Inspeccionar externamente sin abrir ni mover innecesariamente; cualquier pérdida de humedad, daño o calentamiento requiere aislamiento y especialista.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable solo bajo las condiciones controladas de transporte y almacenamiento previstas para la variante humidificada.
Iniciación: Impacto, fricción, llama, calor, presión, descarga electrostática o contaminación pueden desencadenar descomposición o detonación.
Incompatibilidades: Evitar ácidos, contaminantes orgánicos, materiales combustibles y reactivos que puedan formar mezclas sensibles.
Descomposición: El incendio puede liberar humos tóxicos y gases irritantes; no confiar en la integridad del embalaje calentado.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: La azida puede causar efectos sistémicos graves; el bario soluble puede afectar músculos, nervios y sistema cardiovascular.
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, ingestión y contacto con material contaminado.
Efectos esperables: Irritación, náuseas, vómitos, debilidad, alteraciones del potasio, trastornos neuromusculares y arritmias.
Valoración: La ausencia de síntomas iniciales no excluye intoxicación grave; requiere evaluación médica urgente.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Evitar toda liberación al suelo, alcantarillado, aguas superficiales o subterráneas.
Persistencia: Las sales de bario pueden movilizarse según el pH y la composición del medio; la azida puede afectar organismos acuáticos.
Contención ambiental: Proteger desagües y cursos de agua solo cuando pueda hacerse sin manipular el explosivo.
Gestión: Recoger y eliminar los residuos mediante operadores autorizados para explosivos y residuos peligrosos.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Tratar cualquier incendio, calentamiento, daño del embalaje o pérdida de humedad como posible escalada explosiva.
Táctica: Retirada, aislamiento y evacuación son preferibles a la intervención directa; solicitar unidad especializada en explosivos.
Agua de protección: Puede emplearse desde gran distancia y posición protegida para impedir la propagación del fuego a exposiciones, sin dirigir chorros al producto.
Estructuras: Considerar colapso, fragmentos, onda expansiva y propagación a otros bultos; impedir el acceso de personal no esencial.
Mando: Coordinar perímetros, control de tráfico, información a servicios médicos y asesoramiento del responsable de explosivos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: AZIDA DE BARIO seca o humidificada con menos del 50%, en masa, de agua
Número UN: 0224
Clase ADR/RID: 1
Código de clasificación: 1.1A
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 
Etiquetas: 1 +6.1
Categoría de transporte: 0
Código de restricción en túneles: (B)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Criterio operativo: La clasificación como explosivo en masa exige priorizar distancia, aislamiento y prevención de iniciación sobre la recuperación del producto.
Variabilidad: La sensibilidad puede cambiar con el contenido de agua, el envejecimiento, el daño del embalaje, la contaminación y las condiciones térmicas.
Decisión: No reanudar la manipulación ni reducir el perímetro hasta recibir autorización del especialista competente.
Información: Comunicar al mando la variante seca o humidificada, el estado del embalaje, cualquier calentamiento y la posible exposición de personas.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20