| LA AVELLANA El avellano es un arbusto muy antiguo. Algunos científicos enumeran hasta 27 especies que pueden relacionarse con el género corylus y que se remontan a los período del Eoceno, en el Cuaternario y han sido detectadas en distintos países del hemisferio boreal. Las halladas en Europa comprenden formas que pueden ser atribuidas a la especie C. avellana I.
El avellano puede ser cultivado tanto en zonas llanas como en montaña. En regiones con inviernos especialmente fríos y con niebla o bien nuboso, el cultivo halla sus condiciones favorables en las laderas de montaña sin excesiva pendiente. Por lo que se refiere a las necesidades de agua, en nuestros climas las situaciones óptimas son aquellas con primaveras lluviosas y caracterizadas por precipitaciones suficientes, incluso en la primera parte del verano. En efecto, los consumos de agua del avellano son moderados en abril, aumentan con la intensificación de la actividad vegetativa hasta llegar a ser elevadas en los meses de Junio, Julio y Agosto, disminuyendo, seguidamente, hasta valores mínimos en el mes de noviembre. Las necesidades en agua del cultivo entre abril y julio se cifran en 70 m.m. por mes. Por el contrario son menores las exigencias relativas al suelo. El avellano se adapta a sustratos de distinta naturaleza, con excepción de los arcillosos o asfixiantes, o demasiado arenosos, pedregosos, áridos. Prefiere, sin embargo, los terrenos volcánicos o aluviales de llanura, fértiles, profundos, regados con buena capacidad de retención y, al mismo tiempo, de drenaje de las aguas. ZONAS DE CULTIVO Las indicaciones y los consejos surgidos de este análisis sobre determinados aspectos de la biología del avellano son el fruto del trabajo apasionado y del sacrificio de buen número de investigadores y agricultores. Para ellos y, sobre todo para los jóvenes, queda la tarea de abordar los todavía numerosos problemas que quedan por resolver. Con el deseo de que también para el avellano la investigación pueda desarrollarse en el marco de una colaboración más amplia e internacional. En Tarragona y, por consiguiente en España, la variedad más ampliamente cultivada es la negret, que presenta una gran capacidad de adaptación en diversas ecologías. Su avellana es de tamaño medio, algo alargada, con grano de gran calidad, buen desprendimiento de la película y rendimiento entre 46-49%. Esta variedad se ha extendido también por las nuevas plantaciones de otras provincias españolas (Barcelona, Gerona, Castellón etc.). ORÍGENES Durante el período Subártico, como consecuencia de la gradual regresión de los glaciares de las Islas Británicas y de Europa Septentrional, es decir, con la elevación de las temperaturas, el C. avellana se extendió también hacia el Norte y en el período boreal, alrededor de 2000 años, entre 7500 y 5000 a. J.C., llegó a ser en Europa la especie dominante. Esto es atestiguado por descubrimientos paleontológicos, representados en particular por polen fósil encontrado en los sedimentos de turba de algunos países europeos. El polen de avellano que puede corresponder al período indicado, hallado en las turberas de las Islas Británicas, resultó ser un 75% más abundante que el de las restantes especies coetáneas. CLASES DE AVELLANA
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