LA CANCIÓN MAS TRAMPOSA DEL MUNDO

Marcelo Curbelo

 

 

Yo quería escribirle a la piel que calienta mi invierno

Al pecado de dios, al ladrón, al hotel, a los cuernos

A esta boca que es mía y no canta ni prueba otra suerte

Al valor de salir a la calle a boxear con la muerte

A los tangos que viven, a un rap que se muere de pena

Al Caín que mandó el mazapán para la noche buena

A la flor que robó del jardín algún ave de paso

A un juglar que se olvida de mí cuando le choco un vaso

 

Mi Afrodita, mi Musa, mi Eva

(Las damas no existen)

Mi Joaquín, primogénito a prueba de canciones tristes

Mi utopía, mi sueño prohibido de vivir del arte

El altillo donde con vinilos empecé a escucharte

Mi cuaderno, mi clave de luna, tu adios, mi regreso

Mi asesina que carga el revolver con un solo beso

No sabía que un disparo de esos fuera tan profundo

Llegué tarde a escribir la canción más hermosa del mundo

 

Yo quería escribirle al poeta que invade canciones

A las noches perdidas de tanto andar por tus rincones

A los locos de atar, a los cuerdos hijos del Quijote

A la fea que me convenció señalando su escote

A Viglietti, a Carlos Vidal, a la cola del paro

A los meses de abril que lloré cuando me los robaron

A mi disco inventario que fuiste rompiendo en mi cara

A los trenes que quiero tomar pero nunca me paran

 

Me libré de los tontos contentos que siguen la moda

Aprendiendo en las clases del puerto, del whisky sin soda

Con un ticket marcado hice un tour recorriendo una boca

¿ Qué harías tu si Panchito se fuera con Juana la loca ?

 

Frente al gris de mi Montevideo quemé mil banderas

Si me pierdo de vista buscame con la farolera

Heredé un pacto entre caballeros que no se ha cumplido

Se perdió mi canción en el mar donde habita el olvido

Yo quería hacer antes que vos

La canción del carmín del final, del  pirata sin piernas

De los álgebras que no me dan en la vida moderna

Del alcohol que le entibia las almas a los vagabundos

De la frase que llega a salvar un verso moribundo

Solo pude escribir la canción más tramposa del mundo