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“Por fin, el puñado de textos que cierra el libro ni llegaron en su día a ser canciones, ni aspiran a pasar, ahora, por poesía. Son exactamente, lo que su nombre indica, es decir, versos nacidos 'en los márgenes' del papel pentagramado, ejercicios juguetones para liberar un poco la imaginación y la pluma del estrecho, del implacable corsé (ritmo, rima, estribillo...) que el género canción exige. Con ellos no pretendo tener 'de poeta la gracia que no quiso darme el cielo' sino, más bien, proporcionar algunos materiales marginales y distintos a los que ya conocen por los discos y, de paso, colarme en bicicleta por la puerta falsa de las librerías, embutido en este hermoso maillot amarillo que me viene más bien grande. Lo del árbol y el hijo... para más adelante”..
Joaquín Sabina
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