'Copian mi caricatura'

 

José Luis González /Mural
Guadalajara, Jalisco.- (29/Oct./2002)

 

Los nuevos "trovadores" al intentar copiar su estilo, sólo logran plasmar una caricatura y no el retrato profundo que él proyecta en su música.

Con esta filosofía Joaquín Sabina vuelve a los escenarios, al cigarro, a los whiskys, al cinismo y la rebeldía. Aunque llegó a Guadalajara con algunos temores vencidos, igual de contradictorio, menos soberbio y, como él se autocalificó, más cursi.

"Decía Borges 'Líbrenos Dios de nuestros discípulos, porque sólo copiarán nuestros defectos'; siento muchas veces que se copia mi caricatura y no mi retrato", afirmó al ser cuestionado sobre la ola de trovadores que dicen copiar el estilo "Sabina".

Con un disco nuevo y un libro que presumir, después de presentarse en Morelia y Tijuana, Sabina se siente recuperado y renovado.

"La gente aun ha tenido un grado altísimo de complicidad conmigo, y de compartir las canciones, y me han curado de los pocos miedos que me quedaban al escenario".

Cuenta que el año pasado, después de una velada con Víctor Manuel, Ana Belén y José Luis García Sánchez, esa mañana despertó con la cabeza en los pies de su cama; cuando se levantó notó que un lado de su cuerpo no le respondía. Se le detectó isquemia cerebral.

"No me han quedado secuelas de ninguna clase (por la enfermedad); sí un poquito de miedo, pero ese miedo lo vencí el otro día en Morelia. No sabía si iba a estar tres horas en el escenario, yo siempre salía al escenario con una rayita (de cocaína), tampoco sabía si sin rayita iba a ser igual; bueno es algo peor, porque la coca la dejé radicalmente", dijo.

Pero la enfermedad lo hizo recapacitar y levantar un poco el pie del acelerador, lo motivó a seguir viviendo y a renunciar a los vicios, menos a su estilo.

"Yo no puedo renunciar al humor, porque no es sólo un arma para seguir vivo sino que es un arma para escribir", afirmó el cantante.

Sabina se deslinda de responsabilidades ante los demás al componer; su único compromiso es hacerlo bien.

"Cuando yo hago una canción no le debo nada al público ni a nadie, ni tengo ninguna responsabilidad ni ante Dios ni ante la historia, ni a la pu... que los parió. Tengo la responsabilidad de escribir una buena canción, puesto que es mi oficio y se supone que los años que llevo debo de aprender algo de él, y ese oficio me da de comer y hace que mis amigos y yo viajemos a tocar a Guadalajara".

Como fiel admirador de José Alfredo Jiménez, Sabina presenta su disco Dímelo en la Calle donde hace referencia a México, principalmente con dos canciones: "Camas Vacías" y "Como un Dolor de Muelas", que fue compuesta en gran parte por el Subcomandante Marcos.


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Artículo obtenido de Mural (Grupo Reforma) (29/Oct./2002).