
Que no arranquen los coches, que se enciendan las velas, que cierren los teatros y los hoteles,

que se queden dormidos los centinelas en los cuarteles,
que se mojen las balas,
que se coman a besos las colegialas a los artistas,

que cierren los teatros y los hoteles. Se quedarán sin medallas los generales...