Si La Noche Te Dijera, Vuelvo Me Entrego
 
Si la noche en silencio pudiera a ti llegar
te diría, a diario en murmullo secreto
estás, en las penumbras del pensamiento
como enredadera del alma, aún verde, viva
sobre tus praderas sobre volando, va muriendo
gaviota en vuelo de tu mar, soñolienta, perdida
queriéndote, noche a noche, casi sin quererlo
si la noche hablara, se desnudaba de mentiras
al acorde sonoro, de las estrellas, su manto negro
los astros en azul de tu mirada, en luz los bajaría
alumbrando de locuras mías, los confines del cielo.

Es,
locura casi infernal amarte, en debilidad, tanto
tanto, se arropa de nostalgias el firmamento
vertido sobre lágrimas de cristal, frágil, llorando
cuando no se puede en el olvido, maldito, olvidar
fueron quizás, besos ocultos en sabotaje, robados
prisioneros en las huellas, en mi prisión dejados
maleficio tuyo, los volviera siempre a encontrar,
uno a uno en mi cuerpo de amores tatuados.
Juntos conquistamos de la primavera, los placeres
sobre el nocturnal recorrido, tus manos, recorrieran
donde al obscurecer, se juntan las ganas del amanecer
deteniendo el tiempo que aprisa en amoríos, llegando
como llega indiscreto, llegando en desafíos se aleja.
La inquietud se muere en abrazo latente descendiendo
cuerpo a cuerpo, mendiga de este amor, se va volviendo
si la noche,
solo te dijera, eres el pecado que pecando se entrega
cuál dominio de pasiones, tendidas y aventureras
dilatando la cercanía de la desdicha, que te piensa
noche ramera, igual que ella, en alas del recuerdo
vuelvo en los laberintos de la mente, a entregarme
maldición errante, si tus besos en ironías, no siento
de juventud presente, neblina del invierno, se vertiera
sobre la sombra gris de las nubes, aparece tu silueta
que si te estoy amando, diluyéndome en tus correntías
riachuelo de mis otoñales, cansados, ardientes, años
Donde la noche va abrazando el día aprisa y despacio
si la noche te dijera, te sigo esperando, rayando el día
de albores cautivando, los besos, quedados en el espacio
sin resignarse a no volverse rojos, en tu boca, desmayados
la distancia quejándose en lloro triste, gime tu ausencia
donde volveremos a dibujar con las caricias, la entrega
poco a poco, cuál estrella mañanera, nos fue acercando.
Noche azul en verde, se desnuda, de su luz primera
cuando nace en la conciencia, el miedo, sin remedio
a entrelazar los sueños por el camino de la historia
escrito a sangre y dolor con tinta roja, del sentimiento
se acomoda revelante en concordancia de las horas
del tiempo, silencio, que en silencio, aún te nombra
pensante el pasado, en ayeres del infierno, pensando
como
desnudar éste amor, éxtasis sublime, infernal de glorías
estos deseos,
en la misma gloria, en el mismo infierno se han quedado
una noche desvelando el sueño, vuelvo, distante en agonía
a tus brazos en idolatría del vientre, vuelvo y me entrego
allende al corazón contrito en deseos, negros, se humilla
piel a piel, beso a beso, aunque en tus brazos, morenos
noches durmientes del mismo infierno, me cueste la vida
si en aparente noche del lucero, en ti perdida, me pierdo!

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