Cómo Quiere la Gitana
Ironía alma mía,
soy gota transparente que se pierde
ja,ja,ja, en la inmensidad de tu mar.
Eres grandeza absoluta, azules turquesas.
Que tú eres mucho, que soy yo poco.
¡Ay alma mía lo mismo me da!
Oscuridad rampante fondo de algas,
corales tus labios sin poderlos besar.
Eres tanta grandeza que lloras.
A veces lastimas, siendo sonoro
vaivén que se agita cuando en retirada
en las noches de angustias te alejarás.
Silencio que en penumbra tú solo trastocas
mis abrazos ardientes, fríos incoloros
que, alma mía, ya pa ti no están.
Soy gota, tú? tú? ja,ja, eres la immensidad
gloriosa cantando mis alboradas,
ramillete de sentimientos
que se evaporarán como el rocío
cuando se besa con su grama,
que en el suelo se tiende
en busca de los amoríos.
De aquellos los,
que en tu mar se
quedarón tristes pendientes
alborotados y en calma.
¡Llora sin consuelo mi alma en agonía
por no saber qué más hacer por detenerte
collares de besos, cubriéndote agua salada!
¡Ay dolor! Que siendo doliente me quiebra el alma,
fondo de algas azules del cantar del corazón sombrío.
Cuando arden deseos en mi hoguera, que no se apagan.
¡Como si quererte no fuera bastante!
¡Como si soñarte, no quebrara mis palabras!
¿Qué haré mar de mis suspiros?
Devuélveme a su playa,
Como gota, arena, tibieza del rocío.
Si quieres, conviérteme en algas.
¡Que si quererte no fue bastante desafío!
¡Que si no fueron mis besos la enramada!
¡Que si quererte, maldición, no fue ni de noche!
Ni con el frío de las mañanas.
Quererte fueron más que gotas perdías en tu
poderío.
¡Fue mucho más allá del éxtasis de tu calma!
Que no fue ni de noche ni de día;
que no fue porque tu grandeza
aparente, lejana que me atrapara.
Esos embrujos de amoríos,
esos que se dicen, ¡olé!
que se adueñan del alma
y te envuelven los sentidos,
apretujándote las ganas.
¡Que si te quise, fue como a naide he querío!
Que si me entregué con furia
a tus olas en la madrugada;
que siendo gota del rocío
y tú la grandeza de tus aguas.
¡Que si fui arena y fuiste playa!
Solo sé que te he querío,
alma mía, como me ha dao
la gana.
Que te quise, bueno hombre
como quieren las gitanas.
¡Esas que se alborotan el pelo,
las que bailando, levantan sus faldas!
Que si te he querío. hombre
como la arena ¡maldición! quiere a su playa.
¡Que si me he revolcao en el fondo de tus aguas!
¡Ha sío, alma mía, porque a mí me ha dao
la gana!
Que si me he perdío en tus amoríos.
Que me ahogue el mar,
que se sequen toítas sus aguas.
Sí hombre. ¿Que no te he querío?
Atraviesa en mi pecho una espada.
¡Que si no te he querío como tú has
querío!
Porque se me ha antojao quererte,
como a mí me ha dao la gana.
Cierto, sólo que te he querío como quieren
¡Con el alma, las Gitanas!
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