La soledad
Mi única
compañera en realidad
es la soledad.
Me acompaña a
una librería
o a un bar.
Lo que en
verdad le molesta
es cuando tomo
café y escribo,
eso que yo
nombro poesía;
se levanta y
dándome la espalda se va
es cuando me
quedo solo
y sin mi soledad.
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