|
LOS OJOS
Que nos sirvan
LOS OJOS
al mirarnos
como puentes
que adentro nos enlacen.
Esposa y paz de mis horarios
alegremos la unión que concordamos
cociendo nuestros cuerpos
en una amorosa tela de caricias.
Echemos la cebolla a un lado.
Ordenemos el beso cotidiano, sin sal,
en la mesa del antiguo restauran.
Almorcemos
con las manos tomadas
debajo del mantel.
|