PLENA AMADA No huyes, enfrentas tu amor al mío. Combatimos echando a ganar el tiempo de besarnos. Con tu esencia me comunico para decirte lo que soy... Tienes la inicial de la primera letra, de la primera flor de cada mayo, tu color es puertorriqueño; cada diente tuyo es maíz taíno que alumbra las noches de alisios tropicales... Balancean tus manos la fuerza de la tierra, así nacen los frutos que esperamos: el anón, el guamá, los tamarindos ... Perteneciéndote en sangre, espíritu y en vida me entrego a tu dominio. Amada, plena amada, qué tierna presentas tu guerra en nuestra almohada...! qué clara en el aire, entre los árboles, repartes dulzuras por las frutas...! Alta, multiforme amada de las aguas. Se ejecutan las nubes por mojarte, por sacudirse la distancia y llover sobre ti desde los cielos... Se parte el arcoiris cuando pasas. El sol se torna gris si sales a la calle, amada de los aires justa y clara... Te espero hace más tiempo del que puedo, te anhelo hace más vuelos que una alondra. Poseo por ti una alegría que no cabe en el espacio de la forma. Incolora, insípida, inodora, un alto júbilo en silencio, una sorda alegría que no puedo exponer por falta de palabras, de música, de tonos que logren copiar sus vibraciones... Lo acordamos: No existe pluma capaz de volar más alto que nosotros. No hay más profundo aire que nuestro polo amado. Del norte al sur de tus dos corazones, desde la punta izquierda de tu más remoto centro hasta la derecha punta de tu palpitante opuesto, te das logrando dedicar tu piel de nube a mi mano, que es paloma si te toca. Tú, viajera de múltiples encuentros, odiada por la sombra, fatigas el miedo, destrozas envidias, fragmentas el odio que nos cerca... Amada del medio día: Toda luz. |