Tocaste a mi puerta

 

Tocaste a mi puerta

y no te quise dejar entrar

pero mi debilidad te dejó pasar

 

Con miedos y llantos

he intentado luchar

de la mejor manera

para poder aguantar

 

En algunos momentos

llegué a pensar

que mi vida se iba a acabar

pues no podía aceptar

el tener que marchar

con rezos y plegarias

los malos pensamientos

se han ido empequeñeciendo

y ahora vivo

con la grandeza de seguir viviendo