ESCALOFRÍO

 

Sentí un escalofrío

cuando me dieron

la noticia

de que te habías ido.

 

Cuando naciste

nadie iba a pensar

que algo de tu cuerpo

no iba a funcionar.

 

Entre viajes y hospitales

han transcurrido tus amaneceres

que en compañía de tus padres

habéis llevado como

grandes mayorales.

 

Tu ignorabas lo que te pasaba

de verdad

y querías ser como las demás

pero la diferencia sólo

era material.

 

Tu corta vivencia ha sido

de lo más natural

pero con sabia creencia has llegado

a lo más espiritual.

 

En la mente de todos estás

de nuestros corazones

nunca te podremos arrancar

y yo como madrina

te quisiera proclamar

como la paloma divina

que ha emprendido su vuelo

pero que algún día

podrá regresar.