Anoche
soñé que me seguían
Anoche soñe que me seguían,
Pero en lugar de miedo, sentí alegría
La noche era oscura,
Pero a pesar de ello, los pasos no me asustaban
Apuré mi paso, el corazón latía con más fuerza
Era miedo, o nervios por el encuentro?
No lo sabía.
A lo lejos, divisé una figura
Primero difusa.
A medida que me acercaba, se hacía más visible
Esos ojos,
Ojos color miel me cautivaron,
Esos labios,
De perfecto equilibrio con el corte de su rostro,
Me llamaron.
Lentamente me acerqué,
Su mano acarició la mía,
Sus dedos dibujaron mi rostro.
No podía quitar la visión de su mirada
Algo triste, algo melancólica
Llena de pasión, de deseos, de ternura
Acaricié su rostro,
mis dedos jugaron con los rulos de su pelo
mi boca, deseosa de beber del manantial de frescura
se movió con vida propia
Su cuerpo se pegó al mío
Sentí su temblor,
su aliento acarició mi cuello
sus manos tomaron las mías.
De repente, nos separamos
Nos amamos a lo lejos
Nos deseamos, como al fruto prohibido.
Sé que no fue tan solo un sueño
Es parte de mi vida, es parte de mis secretos
Esos que guardo profundamente en el fondo de mi corazón.