Reflexiones

               
                 Hay fragmentos en la vida donde el tiempo se detiene y algunos de nuestros sentidos se desconectan del mundo exterior para poder escuchar aquella voz que sale de nuestro interior, es ahí cuando el corazón y la razón entran en contradicción, pues no siempre logran llegar juntos a una conclusión, es por ello que en muchas ocasiones solo uno de los dos es el triunfador, pues parecen estar peleados la razón y el corazón.

                 Por esto decidí tomar todo lo que he vivido como simples lecciones de vida, lecciones que llenan día con día los capítulos de lo que será mi propia historia, dejando atrás si la juzgan como perfecta o imperfecta, es mi vida construida por mí y para mí, lo que los demás opinen es cosa perdida, por ello lo poco o mucho que ofrece mi mundo solo lo comparto con aquellos que respetan mi libertad y mi falta de serenidad, ante los obstáculos que no me permiten avanzar y llegar hasta mi meta final.

                 Es así  que miles de personas como llegan se van, pues su forma de pensar rechaza mi manera de actuar y de moverme en libertad.

                 Sin embargo creo que cuando las cosas marchan mal, es bueno escuchar palabras que  aunque no convierten al problema en un cuento de hadas, es mejor que no tener nada, además aprendí que en la vida las batallas no son siempre para ganar, pero si para luchar y que constantemente hay que renovar nuestros sueños e  ilusiones, para así poder lograr vivir y alcanzar la felicidad, aquella que muchos buscan sin poderla encontrar.