El mar

Las doradas olas crestas
sensiblemente aparejan
los sonidos y las puestas,
puestas de sol que nos dejan.

Tú sabes mirar al mar,
puedes hablar con el viento,
y de las olas pensar
por qué están en movimiento.

Si la playa abandonando,
de dolor oyes un grito,
piensa; el mar está llorando
por el agua que le quito.