arrastro mis pasos,
aguzo mis sentidos
y se que estoy
solo.
.
Solo, porque
me duele el aire
y no es tu voz de musgo la que escucho;
solo, porque el recuerdo asedia
y una llovizna
ajena me consume.
.
Ah, tierra
de la luz, triste sueño,
un manojo de tu hierba, desnuda y delicada,
profiere tu nombre mordiéndose los labios
y siento que
me ciñen tus manos absolutas.
.
Aquí,
tan lejos de tu agreste geografía
uno de tus hijos se extingue
y no puede -no sabe cómo-
eludir el
cierzo de la vida que pasa.
.
El hombre
busca su patria
porque sólo una idea tiene