A Kiauitzin
y la muerte no tendrá señorío
Dylan Thomas
..
Miré
tu rostro de sol moreno,
tu piel nocturna,
poblada de flores y mariposas,
esperaba...
Te llevaron a guardar,
no supe dónde.
¿ A qué esconderte ? pensé,
¿ En qué lugar del mundo depositarte ?
Será como envolver la luna
en tus cabellos,
cubrir el Valle de Anáhuac
con tus manos,
sembrar un cempoalzuchitl
en su seno.
No podrán, concluí,
no me cabe la noche
en tanta vida.
En estos días lluviosos,
la muerte cumple con su deber,
quejumbrosa, compungida;
lleva a cuestas un pueblo,
de flores y mariposas,