ENCUENTRO FORTUITO

¿Cada cuando encontramos una moneda en el bolsillo?, una moneda sola, menudo metal sin compañía. De pronto se le halla sin intención de por medio. Uno introduce la mano en la chaqueta y ahí está, dura, redonda, fría, como esos recuerdos que tanto pesan y siempre tememos. parece que se escondiera; como si, agazapada, esperara tomarnos desprevenidos, para luego saltar, golpear nuestra cabeza y provocarnos el espanto, la risa, el llanto contenido.
.
Una moneda en el bolsillo. ¿Cada cuanto reparamos si aquel extravío debió encontrar otra mano, otro destino? Un fin más noble: el dulce de un niño, el trozo de pan de algún mendigo; ser acaso el brillo de alguien en el suelo frío, una razón desconocida que ilumine los ojos vacíos.
.
¿Cada cuando, cada cuanto reparamos en la simpleza que lleva consigo una moneda olvidada en el bolsillo?
..

 .