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Venid con alma y cuerpo... Venid con alma y cuerpo a la danza eterna de los elementos primigenios, a su abrazo cósmico y telúrico en este rincón ardiente del cansado planeta. Venid a ser la conjunción que por milenios
esperan para despertar de su silencio y su reposo las fuerzas del cielo y de la tierra, de las profundidades marinas y las galaxias
insondables. Venid con ojos, con piel y con olfato a la inicial lección metálica y pedregosa, venid cantando asombro de corazón maravillado a la recóndita vertiente que abraza a la raíz. Venid sin celular, sin horario ni agenda a este vértigo de página en blanco, a este dominio de la soledad besado incansablemente por el viento. Venid a ser materia en síntesis y
contradicción: espejismo, camanchaca, oasis, arena candente, venid con atávico respeto a esta plenitud de
sol y estrellas, de cumbres nevadas y playas en calma. |