CUÍDATE
DE TI
Cuídate del coro, que el coro interroga
que el coro responde, que el coro condena
Cuando desechas el abrigo
la bailarina sigue en las partes
entre las rejas que guarda y protege
No dejes a la clemencia
el enigma de la huida
ni juzgues lo que veneras
que es en tu andar ciego
en tu pie arenoso
donde se esfuman
los pasos
con amor en tiempo de hombre
Estridente la sierra del ceño
cuídate del coro
que el coro interroga
la soberbia cachemira
tan al descuido
sobre el hombro
a la hora de la noche
santificado de pies
erguido
Sobre la cabeza asomado
Siempre arriba
cuídate del coro
que el coro responde
"pájaro
cuerpo enlutado de vuelo rasante
aroma en angustia
caballero del todo
las diosas de segunda
se enlazan desnudas a protegerte
no seas ajeno al tú
al salvaje desorientado
dueño por ratos de la mujer
que a nadie corresponde"
al tercer canto
vuelves a llegar
te ves continuar
en un laberinto de cuentas
y collares que te aman
para no estrangularte
Sigue callado cayendo
goteando en el agua
de una acuarela cualquiera
el coro condena
ciego de cielo, tendido
ciego otra vez
sin tomar brebaje alguno
sanar o seguir llorando
cambiar teniendo el recurso
último cuarto en la vida y menguante
atraco sin cara en el hurto
enfermo de lucidez
ante el trago del día
en los ingredientes del beso
el amor cuenta como cabellos
la cantidad para seguir
la proporción injusta
porque el coro
siempre condena
por ciego y sediento
y aún por seguir llorando