ÍGNEO
El fuego quema mi cuerpo,
arde en mis entrañas,
escapa hacia el suelo
utilizando sus mañas.
Siguiendo el rastro
su clerigo casto,
penitente por la ofensa
sin pensar en la defensa.
El mejor elemento,
puro y virginal,
destruye lo seco,
acabando con lo carnal.
Te alimentas de alegría,
mueres con la pena.
Siempre te guías
con la mareja.
Muchos temen tu furia,
no entienden tu música,
temen lo que entienden,
destruyen lo que temen.
El mejor elemento,
puro y angelical,
destruye lo seco,
acabando con lo vanal.
¿Por qué te temen?
¿Por qué te odian?
Ellos siempre mienten.
¡¡¡No puedo hacer que oigan!!!
Hago lo imposible,
todo por mi sire.
Me marginan por tu calor.
Me envidian por mi honor.
El mejor de los elementos,
puro y virginal,
destruye lo seco,
acabando con lo carnal.