Desacelerando
los impulsos.
Propicio es imitar a las pausas
detener al escurridizo pensamiento
invitarlo a mecerse
en el columpio movido por la cadencia
de un respiro entrenado.
Ajustar los colores
según la influencia azul
modular la voz
y oírnos decir, la paz es un momento
en que la razón comprende a Dios.