Aquellas aguas...


      Aquellas aguas que conviven

en reducciones de mi
      lengua.

      Disuelven sequedad
      hidratan palabras
      van mezclándose 
      enturbiadas por saliva
      que las contamina
      con frustraciones.

      Su flujo se aletarga
      no decantan
      van enmudeciendo
      arrastrándose como aguas servidas.

      La bóveda del fracaso
      las encierra
      les impone resignación y silencio
      no desembocan.