No tibieza en sacrificio.

-Hay un calor
que te acoge
suspirando humo.

Soy coraza de escarcha
y es ribera mi boca para la niebla.
Ya incendié todo cuaderno
sin ahuyentar frío de la médula
y ahora nuestro hogar parece leña.
¿Por qué frotas mis manos, abuelo?.

-Hay una fogata
que ronronea
 cuando le frotan la espalda.