Y al final del amor
Y
al final del amor
siempre está él,
porque es capaz de quererme más que nadie,
de aguardar despierto en un bostezo, mis besos,
de librar mil batallas en el aire.
Y llego a su piel como a un refugio
de calor, paz, respeto, ensoñaciones,
él fue quien me enseñó a amar el mundo,
él, el que vigila mis noches.