LLEGA UNA BARCA

 

Me inquietó la calma,

me alertó tu arrojo.

Llega una barca,

y tú no estás.

Silencia la tarde

los ecos del olvido.

Y entre las manos,

suspiran gritos

que albergaba el pecho.

Porque llega una barca

enmudeció la tarde

…y tú no estás.