Apología
de mujer con sombrero
.
Yo
no vine aquí, viniste tú
yo
no te esperaba y te besé,
se
supone que debo callar
se
supone que debo seguir
se
supone que no debo protestar,
.
Se
supone que eres un regalo
que
se me rompió enseguida
y
ahora nada, lo de siempre
se
supone que eres el sombrero
de
una fiesta, de ésos de cartón
para
la ocasión.
.
Oh,
mujer
si
supieras lo breve que entraba la luz
en
la casa de un niño en un alto edificio
y
que era la hora esperada del día,
no
me hubieras tocado en el hombro una vez.
.
Oh,
mujer
si
supieras lo breve que entraba esa luz
en
una casa que se llamaba la noche,
en
una casa en la que no había más puertas
que
las de la razón de aquel niño sin fe.
.
Ahora
se supone y nada más,
yo
también quisiera suponer
que
la cobardía no existió
que
es un viejo cuento de dormir
pero
quedo yo en medio de mí.
.
Y
en medio de las mismas paredes
sonriendo
a los amigos,
yendo
allá, desayunando,
pero
quedo yo aquí
aplaudiendo
una vez más
a
los fantasmas de las tres.
.
Oh
mujer,
ojalá
que contigo se acabe el amor,
ojalá
hayas matado mi última hambre,
que
el ridículo acaba implacable conmigo
y
yo de perro fiel lo transformo en canción.
.
Oh,
mujer
No
te culpes, la culpa es un juego de azar
nadie
sabe lo malo que puede ser riendo,
y
lo cruel que pudiera salir un regalo,
No
te asustes del día que va a terminar,
no
te asusten los puentes que caigan al mar,
no
te asustes de mi carcajada final.
.
