A ti.

 

          A Gigi, con admiración y respeto.

 

Era un territorio inexplorado.

Pero a todos nos faltaban esas experiencias

que en él habríamos de encontrar.

Así que solo quedó aceptar el reto

y lanzarse a caminar el nuevo territorio.

 

Otro sería yo si no hubiese recorrido el territorio.

Porque aquella inmensidad trastocó

mi racionalidad individual en total entrega.

Y el mundo de la economía

se me vino encima dejándome desnudo.

 

Ahí descubrí construimos una malla mental

para comerciar la vida. Sin la cual

No se concibe estar o sostenerse,

dentro de la compra venta diaria fruto de

La ineludible e inobjetable necesidad de producir y consumir.

 

Así que la habilidad y la inteligencia para producir

es lo que produce la capacidad de sustento.

Su acumulación produce el capital.

El dinero es el medio del cual nos valemos

para hacer posible todo esto.

 

Dios santo, señor de los ejércitos

jamás me hubiese yo metido

Al territorio inexplorado del espíritu,

porque, tuve que entregarlo todo

Para alargar el instante de eternidad

en que lo conocí a él, gracias a Cristo.

 

Por ello el cristo de esta modernidad no me convence,

Porque no sabe dar; cuando su mensaje fue él,

Al entregarse a si mismos