LA PIRÁMIDE DE MANDO

 

-Llámeme al Chavo Pérez, Godínes.

 

-Sí mi general, en el acto de ayer, o sease que ¡hecho!

 

-Este Godínes, se pone muy mamón queriendo pasarse de eficiente.

 

-En línea el Chavo Pérez, Sire.

 

-(Dale con el pinche Sire de este güey de  Godínes, alias el mamilas).

 

-¿Sire?  (levantado el seño) ¡El Chavo Pérez!

 

-¡Hola!

 

-A la orden, mi General.

 

¿Cómo estás pues ToÑito?,  ¿contento con el regalito que te trajeron los reyes hace ya tres semanas  para que creas en tus padrinos?

 

-No, pues...¡sí mi General! Contentísimo.

 

-Estoy o no cumpliendo con lo que te prometí hace dos años. “Manténgase ayudando a sus jefes superiores y verá como “la fuerza” únicamente  exige disciplina y paciencia para subir discretamente de grado hasta hacerla. ¿ Te acuerdas?

 

-no... Possí!, mi general.

 

-Ahora que te habrás dado cuenta de que la estás haciendo bomba, ya nos cansamos de esperar que sepas ser agradecido con tu padrino. Para que sigas creciendo. ¿O no pensarás llegar solo a mayor. Ser capitán no es igual a mayor.

 

-No... pos... ¡no!;¡que va!  Mi General

 

-Te falta aún mucho para llegar a mi. Y, ¡fíjate!,  yo todavía tengo dos niveles de generatura encima de mi. ¡Ah! y ¡ a propósito! Un llamado de  mi superior me obliga a realizar esta llamada  Llevas tres semanas de Jefe de licencias y no hemos visto nada.

 

-Perdón mi general.

 

-¡No hemos visto nada!

 

-¡Nada?

 

-¡Seguro animal!: ¡¡nada!!  El  sábado pasado nadie nos dio nada.  No supusimos que la inesperado huida, y destitución fulminante, tanto de tu mayor como de s coronel, -originada por la presión de esa periodiquera de tercera- te llevara a suponer que te tocaba a ti todo la lanota, y que toda  tanto el menudeo como el mayoreo de los taxistas iba a ser para ti.

 

-Perdón, con todo respeto mi general, ¿el mayoreo y el menudeo?, ¿de qué?

 

-Supongo que presumes  que por mis sesenta y cuatro años en cualquier momento me puedes provocar un ataque al corazón, así porque si y sin mucho esfuerzo.

 

-1¿P e r d ó n?!

 

¿Qué  acaso el mayor  Madrigal no te entrenó como es, fue y siempre a sido que el Jefe de Licencias corte y pase lo que se debe sacar  de billetes bajo el agua para dar de beber  a la pirámide de mando, tomando lo propio y pasando lo gruesa para arriba?

 

-Absolutamente. Jamás. El Mayor Jaime tenía orden estricta de que todos los “clientes” con problemas se los pasaran a él. Personalmente el manejaba esos cobros fuera del block.

 

-Mira que cabrón. O sea que por quedarse con todo te mantuvo inocente. ¿Cómo si él fuera a ser eterno en su puesto? ¿O sea que...? ¡Oh...no! Dios Mío. ¿Y ahora qué?

 

-Pero estoy a sus órdenes, mi general, usted me dira.

 

-¿He?; no, pues, si... ¡Ta´ cabrón!

 

-¿Decía usted Sire?

 

-¿He?, ¿eh? No, no, nada, nada. En un momento le llamo, ¿eh?

 

-A sus ordenes.

 

-Mire Teniente, va a tener que volver a ayudarme en esta ocasión.

 

-A sus órdenes mi general.

 

-¿Conoce el caso del Chavo Pérez?

 

-La verdad no.

 

-Si hombre es aquel muchacho de Quiroga, que era muy buena onda para llevarse con los demás y hacer servicios discretos. Buen chofer, muy seguro. Discreto y efectivo con los favores especiales.

 

-¿Uno alto y gúerito, como de 25?

 

-Ese mero.

 

-¿Y luego?

 

-Quiero que me lo entere de cómo es que está todo en la pirámide de mando. Que todos  los favores especiales se clasifican en menudeo y mayoreo, según es que salgan de licencias comunes o bien de los licencias para taxis y multas a los permisos piratas.  Aclárale sobre todo que se toma lo propio y lo demás se entrega a sus mandos.

 

-No, hombre a ese güerito le re te que encantan las nenas. Recuerdo que cuando andaba de chofer del mayor Landín se acostó con las secretarias mas buenas de sus oficinas. Me lo voy a llevar a las nalguitas de Leo y en el momento propicio le hecho el rollo.

 

-Pero como si fuera ayer, Godínes.

 

-Yes  Sir.

 

-¡Dios mío!, ¿Cuántos se nos habrán escapado sin pagar en estas tres semanas?,  ¡por culpa de este pendejo!