LA CULPA

 

La culpa, el hastío

y quizá la duda

se apoderaron del ser

para hacernos vulnerables.

 

Y caímos

¡todos!, a pecar

saboreando la materia como jugo

contenido en el hecho

como algo natural, ¡único!

y llamado realidad de la vida.

 

Y desde entonces existimos

en esta realidad activa que acontece

         de instantes y edificios

en acciones y reproches.

 

Y desde entonces somos

¡lo encontramos y hacemos!

Por necesidad y orgullo en subsistencia

para ser, del interés-necesidad

                      confrontando al hoy

entre los distingos que nos inventamos

para penarnos y vivir el hoy del mundo.

 

Y, sin embargo

tras esa culpa

preexiste la necesidad inminente de ser libres de ella.