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Destino es el dominio entre el
entorno y mi vida Porque el entorno estaba aquí cuando llegué, al nacer ya
me tenía abrasado y se enroscó
a mi ser.
Vivo como rebote mental del entorno al yo ser en la conciencia de un todo que viene
del mundo y los demás a mi. Actúo desde los demás, para en ellos confrontar al destino en su instante de
logro. Mi yo es destino como lucha, entre otros y yo y conmigo mismo, es el esfuerzo por encontrarme de los demás
convertido en testimonio y huella de mi mismo, como vibración única que distingue mi Alma en persona; con
decisión original de vida. Este sino torna en melodía a mis actos, en tiempo, ritmo tono y
armonía, me ubica -en tanto vibración sonora- como notas integrantes,
insustituibles, en el concierto universal del Hombre. El entorno está por sobre mi vida, revelándome ideas reacción. Y esto al ser conciencia del
entorno hacia mi, en función de mi destino. Mi destino es cuanto descubro del entorno por camino y actúo.
Hado es deducir de las circunstancias contenidos rutas y darles un sentido
personal, práctico y trascendente, es realizar los hechos como pago, en mi rescate
de vivir.
La trascendentalidad es como encontrarnos a nosotros
mismos, ante el destino en actos cumplidos como testimonio. |