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PECADO No se viene a gozar en esta vida, o a establecer en ella un campo de recreo. Vivir es haber pecado y pagar naciendo. Vivir es pagar la duda
de la soberbia al ser. Fue por querer ser más, o bien fuera de Dios que
se nos condenó a la vida, al trabajo deber de buscarla para encontrarnos de ella en nosotros mismos.
Vivir es la sangre de la duda, es este
pecado de estar vivo, de ser por estar con tal vida que implica consumirla hasta morir. Así que vivir es un rescate que debemos y que
pagamos con nosotros mismos; es soberbia y duda, contra amor. Es un rescate en deber que heredamos y que volvemos a heredar a nuestros hijos. Venimos en rescate, a pagar el precio de encontrarnos; como busca en libertad, para luchar y deducirse del destino, para reparar la esencia al inventarnos, al soportar el edificio de ser con hechos, como sombra de recuerdos de la luz que perdimos, de un inventario en que nos rescatamos
destruyéndonos. El trabajo es el pago del oficio a la culpa humana. Nuestro verbo es la cultura
como ruta y oficio, y en rescate de cada uno en todos.
Vivir es un rescate de nuestro pecado. Por ello que sólo al morir
terminamos de pagar: ˇrescatándonos! CUERPO ESPÍRITU De
lo que se aprende a abrir ˇ-por descubrir- somos de espíritu en conocimientos!, reflexiones del tiempo en rescate a la idea; mama en la mente de la conciencia
de la realidad como
sabiduría.. |