PECADO

 

 

No se viene a gozar en esta vida,

o a establecer en ella un campo de recreo.

 

Vivir es haber pecado y pagar naciendo.

Vivir es  pagar la duda

                             de la soberbia al ser.

 

Fue por querer ser más, o bien fuera de Dios

                      que se nos condenó a la vida,

al trabajo deber de buscarla

para encontrarnos de ella

                       en nosotros mismos.  

 

Vivir es la sangre de la duda,

                    es este pecado de estar vivo,

                    de ser por estar con tal  vida

que implica consumirla hasta morir.

 

Así que vivir es un rescate que debemos

                   y que pagamos con nosotros mismos;

es soberbia y duda, contra amor. 

Es un rescate en deber que heredamos

y que volvemos a heredar  a nuestros hijos.

 

Venimos en rescate, a pagar el precio de encontrarnos;

como busca en libertad, para luchar y deducirse del destino, 

para reparar la esencia al inventarnos,

al soportar el edificio de ser con  hechos,

como sombra de recuerdos de la luz que perdimos,

de un inventario en que nos rescatamos destruyéndonos.

 

El trabajo es el pago del oficio a la culpa humana.

 

Nuestro verbo es la cultura

                                           como ruta y oficio,

y en rescate de cada uno     en todos.

                                

Vivir

es un rescate de nuestro pecado.  Por ello que sólo al morir

                  terminamos de pagar:

ˇrescatándonos!

 

 

 

 

CUERPO ESPÍRITU

 

 

                         De lo que se aprende a abrir

ˇ-por descubrir- somos de espíritu en conocimientos!,

reflexiones del tiempo en rescate a la idea;

mama en la mente         

           de la conciencia

de la realidad como sabiduría..