Amados parientes de Madrid

 

Ahora que escucho lo del atentado  en Madrid

me doy cuenta de que todos somos hermanos.

¿Cómo puede dolerme tan profundamente

este atentado a toda la humanidad?

 

Es que todos somos hermanos realmente,

fueron los intereses y distingos de las familia,

las ciudades, los estados y naciones

las que nos separaron a todos.

 

Fueron las religiones las que nos dijeron que existen varios dioses,

cuando solo hay uno 

e infinitas manifestaciones. ¿Cómo pudo hermano alguno

nacionalista y religiosamente conectarse a disparar tal atrocidad? 

 

Ahora

         además

me duele por que tengo familia carnal en Madrid,

a los que amo

como a todos ustedes hermanos

                             árabes o etarras, os amo.

 

Pero se que ahora es que el sistema no resulta tan del todo malo,

porque se vengará con la justicia, buscando desaparecer a los culpables.

 

Aun sostengo el mensaje hippie dentro de mi:

aprendamos a amar a los demás,

                   a vernos nosotros mismos en ellos

en el cada cual todos, al perdonar por comprender,

por aprender a desprendernos antes de morir,

                                                   y saber dar

como método de vida, para calmar con entrega

el clamor de los más necesitados, por todos amarnos.